Exconvictos regalan a madres frutas y verduras cultivadas por ellos mismos

Alma Backyard Farms les da una segunda oportunidad a través del trabajo en la tierra
Exconvictos regalan a madres frutas y verduras cultivadas por ellos mismos
Sylvia Torres recibirá una cesta de frutas y vegetales como regalo de Día de la Madre. (Cortesía Sergio López/Catholic Relief Services)
Foto: Cortesía

Una cesta llena de frutas y verduras frescas junto con un ramo de flores, es quizá el único regalo del Día de la Madre que Sylvia Torres recibirá este domingo 10 de Mayo.

Como ella, muchas madres del área de Compton, al sur de Los Ángeles, que han sido afectadas con la pérdida de trabajo por el coronavirus, van a poder llevarse a sus casas, un obsequio muy singular, frutos y vegetales recién cortados del huerto urbano de la parroquia San Alberto El Grande.

Nunca imaginarían que esas frutas y vegetales que servirán para alimentar a sus familias, han sido cultivados por exconvictos que han salido de la prisión y están en proceso de reintegrarse a la sociedad.

“Me siento bien afortunada de poder llevar fruta orgánica a mi casa. Me dura mucho más”, dice Sylvia muy contenta por el inesperado obsequio. Ella es madre de un hijo de 37 años.

Debido al coronavirus, ella y su esposo se quedaron sin empleo, por eso es que la canasta llena de fruta y vegetales que va a recibir el Día de la Madre, le cae muy bien.

Para muchas madres que han sido impactadas económicamente por la crisis del COVID-19, la cesta de frutas y vegetales va a ser su único regalo. (Sergio López/Catholic Relief Services)

En estos momentos de pandemia, la Iglesia San Alberto El Grande en Rancho Domínguez al sur del condado de Los Ángeles, en colaboración con Alma Backyard Farms y Catholic Relief Services, decidieron celebrar a las madres que enfrentan necesidad económica, con la donación de frutas, vegetales y flores.

Vamos a entregar 200 bolsas y arreglos florales a las primeras madres que lleguen. Tendremos músicos para que les toquen las Mañanitas mientras les damos las cestas con frutas y verduras”, explica Erika Cuellar quien junto con Richard García fundaron la organización Alma Backyard Farms en 2013.

Alma Backyard Farms tiene tres programas. Uno de ellos entrena a alrededor de 100 exconvictos por año en la agricultura urbana para ayudarlos a su reinserción.

“A través de la agricultura, los enseñamos a participar y compartir con la comunidad para que vean que sus vidas tienen valor”, comenta Erika.

Luis Mota trabaja como voluntario en la granja urbana de Alma Backyard Farms. (Cortesía Alma Backyard Farms)

Oportunidad de dar

Luis Mota, quien estuvo encarcelado varios años de su vida, dedica los fines de semana, cuando no trabaja en la construcción, a ser voluntario de la granja urbana de Alma Backyard Farms.

“Hago de todo: siembro, riego, doy mantenimiento, ayudaba en la ventas de vegetales antes del COVID-19”, observa.

Pero participar en la preparación de las cestas de alimentos para las madres, cobra un especial significado para él. “Con esta crisis de salud, siento que estoy haciendo algo positivo y pagando a la comunidad lo que ha hecho por mi. Además muchas de las madres que van a recibir las frutas y vegetales, son mamás solteras”.

Erika Cuellar, cofundadora de Alma Backyard Farms. (Sergio López/Catholic Relief Services)

Dar en lugar de vender

Alma Backyard Farms tienen dos granjas dedicadas al cultivo de frutas y vegetales en Los Ángeles. La más grande está en los terrenos de la Iglesia San Alberto El Grande donde siembran tomates, tomatillos, calabazas, chiles, pepino, rábanos, betabeles, zanahorias, lechugas, entre otros productos.

“Normalmente, las frutas y vegetales que cosechamos, los vendemos en un puesto de verduras en el farmer market”, dice Erika.

Sin embargo, debido a que todo cambió con el COVID-19, pararon de vender en marzo, y empezaron a donar su cosecha cada dos semanas para ayudar a las familias que han quedado sin empleo.

“Hemos podido añadirles en las bolsas de frutas y vegetales, pan, frijol, arroz, nueces y sopas preparadas”, explica.

Cuando se aproximaba la celebración del Día de la Madre, decidieron hacer algo especial para honrar a las progenitoras, y que mejor que regalarles sus cestos de frutas frescas y orgánicas, junto con un arreglo de flores en una ceremonia de entrega que será amenizada por un grupo musical.

“Queremos que sientan que no las olvidamos”, enfatiza Erika.

La granja urbana de la parroquia San Alberto El Grande. (Cortesía Sergio López/Catholic Relief Services)

Nace de una alianza

Fue en 2016 cuando la iglesia San Alberto El Grande que pertenece a la Arquidiócesis de Los Ángeles así como Alma Backyard Farms y Catholic Relief Services se aliaron para transformar un campo de softball sin usar, situado en la propia parroquia, en una granja urbana de medio acre.

Catholic Relief Services es una organización católica internacional que ofrece apoyo humanitario a comunidades en desventaja  alrededor del mundo, y en ese esfuerzo coordina proyectos con las dioceses.

Lo que esta organización buscaba era que 650 familias necesitadas del área y 250 niños de los grados K-8, tuvieran acceso a comida nutritiva y orgánica de la mejor calidad.

La iniciativa de los huertos urbanos de Alma Backyard Farms está financiada por Catholic Relief Services, en parte con el 25% de todo lo que se recauda durante la Cuaresma en las parroquias de las comunidades locales.

Sergio López de Catholic Relief Services explica el trabajo de los huertos urbanos para llevar alimentos frescos a las comunidades. (Cortesía Catholic Relief Services)

Sergio López, gerente de compromiso comunitario de Catholic Relief Services, detalla que se unieron a Alma Backyard Farms en 2016 para responder al llamado del Papa de erradicar el hambre a través de empresas sociales.

Encontraron además espacios que no se utilizaban en las iglesias para establecer los huertos urbanos. La granja más grande de Alma Backyard Farms está en la parroquia San Alberto El Grande, donde se celebrará a las madres este domingo.

La entrega de las cestas de frutas será este domingo 10 de Mayo, a partir de las 9 de la mañana, en los terrenos de la Iglesia San Alberto El Grande, en el 804 East Compton Boulevard de Rancho Domínguez. 

Se recomienda a las madres llegar un poco más temprano para que alcancen su regalo. Si por alguna razón, no les toca su cesta de frutas y verduras, habrá otra repartición el 24 de mayo.