Estados Unidos: Al borde de tener 2 millones de casos confirmados de coronavirus

Y también se acerca a 110,00 muertes confirmadas por COVID-19

Estados Unidos: Al borde de tener 2 millones de casos confirmados de coronavirus
El seguimiento de contactos es prácticamente imposible en las protestas.
Foto: Getty Images

Estados Unidos alcanzó el sábado 6 de junio la cifra de 1,917,080 casos confirmados de COVID-19 y la de 109,702 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins de las 3:32 a.m. hora local del sábado 6 de junio de 2020.

Al menos 500,849 personas han superado la enfermedad hasta el sábado.

El estado de Nueva York se mantiene como el gran epicentro de la pandemia en Estados Unidos con 376,208 casos confirmados, 30,280 fallecidos y 66,992 personas recuperadas, una cifra solo por debajo de Reino Unido, Brasil e Italia.

Tan solo en la ciudad de Nueva York han muerto al menos 21,782 personas.

El gobernador Cuomo anunció el sábado que hubo solo 35 muertes de COVID-19 el viernes, la cifra diaria más baja de muertes desde el inicio de la pandemia. En el pico del brote, más de 800 neoyorquinos morían todos los días.

A Nueva York le siguen la vecina Nueva Jersey con 163,336 casos confirmados y 12,049 fallecidos, Massachusetts con 102,557 contagios y 7,235 decesos y Pennsylvania, que ha reportado 78,815 positivos por coronavirus y 5,898 muertos.

Los manifestantes se ven obligados a quitarse la mascarilla y tocarse la cara.
Los manifestantes se ven obligados a quitarse la mascarilla y tocarse la cara. EFE

COVID-19 continúa extendiéndose por todo el país, con miles de diagnósticos confirmados diariamente.

El aumento se produce cuando los funcionarios en toda la administración, que luchan con una alta tasa de desempleo, toman más medidas para reabrir las economías locales.

Mientras tanto, las pautas de distanciamiento social se han visto cada vez más desafiadas por las protestas en todo el país por el asesinato de George Floyd, lo que provocó preocupaciones de que los casos podrían surgir pronto.

Los funcionarios de salud pública han expresado su preocupación de que los manifestantes y la policía en las protestas contra la brutalidad policial podrían estimular la propagación de COVID-19. El distanciamiento social es prácticamente imposible en protestas muy concurridas y los gritos podrían propagar gotas que contienen COVID-19. La gran cantidad de asistentes hace que el seguimiento de contactos sea prácticamente imposible.