Sólo 1% de nuevos contagios reportan pruebas en Nueva York: alcalde optimista considera abrir playas y piscinas

"Ahora vamos a reevaluar todo", dijo De Blasio, pero sin comprometerse con fechas de apertura recreativa

Piscina del parque Van Cortlandt, El Bronx
Piscina del parque Van Cortlandt, El Bronx
Foto: NYC Parks

“Las playas, las piscinas. Ahora vamos a reevaluar todo”, dijo el alcalde Bill de Blasio ayer, citando con optimismo grandes avances contra la pandemia.

Después de quitar fondos a las piscinas de la ciudad debido al coronavirus y la crisis presupuestaria, el alcalde afirmó que ahora sí podrían abrir en algún momento de este accidentado verano.

“Podemos comenzar una conversación sobre las piscinas”, dijo De Blasio en su rueda de prensa diaria, en el Ayuntamiento.

“No sé si llegaremos allí, pero al menos podemos comenzar esa conversación ahora por primera vez, según lo visto hoy con esos indicadores”, comentó después de anunciar que sólo el 1% de las personas que se hicieron pruebas de coronavirus a principios de esta semana salieron positivas, el número más bajo desde que arrancó la crisis en marzo.

Las hospitalizaciones y las cifras de terapia intensiva (ICU) también están disminuyendo.

Al momento NYC suma 204,576 contagios durante la pandemia, con 17,203 muertes confirmadas y otras 4,715 “probables”. Algunos vecindarios aún reportan altos contagios en El Bronx, Queens y Brooklyn.

La opción de revertir el cierre histórico de playas y piscinas llega después de que en abril el alcalde recortó $12 millones de dólares del presupuesto del Departamento de Parques como parte de su esfuerzo por equilibrar las cuentas mientras luchaba contra la crisis de COVID-19, acotó New York Post.

“No planeamos abrir las piscinas por razones de salud y seguridad”, afirmó en abril.

Actualmente las playas públicas de los cinco condados sólo están abiertas para tomar el sol y caminar. Nadar, cocinar y practicar deportes está aún prohibido debido a la pandemia.

El cierre de los balnearios de NYC ha provocado tensiones en condados vecinos, que han limitado el acceso para evitar la llegada masiva de visitantes de la ciudad, criticando al alcalde De Blasio, en lo que se ha llamado “la guerra de las playas”.