6 señales que indican que te falta comer proteínas

Las proteínas son un macronutriente fundamental en la dieta, su óptima ingesta es importante en la formación de tejidos, producción de hormonas y la oxigenación. Conoce las señales de alerta que envía el organismo cuando su consumo en la dieta es deficiente
6 señales que indican que te falta comer proteínas
Las proteínas son indispensables en la dieta y tienen un papel importante en el sistema inmunológico.
Foto: Shutterstock

Lo más común es que las personas tiendan a consumir un exceso de proteínas, sin embargo también puede suceder lo contrario y se manifiesta a través de claras señales. Todos sabemos que una alimentación balanceada debe de incluir el consumo de todos los grupos de alimentos, con especial importancia se encuentra procurar una correcta ingesta de proteínas, las cuales desempeñan un rol fundamental en la salud e importantes funciones del organismo. 

Las funciones de las proteínas son inmensas, entre las más relevantes se encuentra su importancia en la formación y el mantenimiento de huesos, cartílagos, ligamentos, piel, cabello y uñas; también son clave en la producción de hemoglobina, anticuerpos, ciertas hormonas (tan importantes como es el caso de la insulina) y enzimas. A grandes rasgos el aporte en aminoácidos esenciales que brindan las proteínas es clave no sólo como aporte de energía, si no para la reparación de tejidos, la oxigenación del organismo y el sistema inmunológico. Cuando estamos consumiendo pocas proteínas el cuerpo nos manda ciertas señales de alerta, entre las que se destacan las siguientes.

6 señales que avisan la falta de proteínas:

1. Fatiga extrema

Cuando presentas cansancio que se alarga en toda la jornada laboral es un claro síntoma de una alimentación deficiente en proteínas, de hecho es considerada la primer señal. Esto en gran parte se debe a que un bajo consumo de proteínas se relaciona con una menor ingesta calórica, es por ello que el organismo no tendrá la energía suficiente para cumplir con sus actividades diarias. Es importante no ignorar los requerimientos diarios de proteínas, recuerda que por algo han sido establecidos por las organizaciones más importantes de salud. Deberás considerar el consumo de 1 gramo de proteína por cada kilo de peso corporal aproximadamente, aunque la media promedio señala un consumo de 60 gramos en los hombres y las mujeres 45 gramos por día. Especialistas en nutrición aclaran que existen algunas excepciones como es el caso de atletas de alto rendimiento, niños en crecimiento y mujeres embarazadas, es normal que las cantidades requeridas sean mayores.

2. Piel y cabello frágiles

Si recientemente has experimentado una sobresaliente caída de cabello y uñas quebradizas, es momento de revisar tu consumo de proteínas. Probablemente no lo sepas pero la correcta ingesta de proteínas es lo que mantiene al cabello sano y en su fase de crecimiento, esto se debe a que son tejidos que están compuestos por aminoácidos que se obtienen de las proteínas. Cuando el cuerpo deja de recibir el aporte necesario de calorías, utiliza a las proteínas como fuente de energía y en lugar de utilizarlas para la estructura corporal, le da prioridad a los órganos vitales; esto deja a un lado su misión de fortalecer al cabello, piel y uñas. La piel al estar conformada por tres proteínas: el colágeno, la elastina y la keratina, también se ve afectada y es posible que la piel se muestre débil y se presenten líneas de expresión y arrugas. 

3. Sistema inmunológico débil

Si te enfermas con frecuencia y tardas mucho tiempo en recuperarte es una clara señal que el sistema inmune se encuentra debilitado, esto en muchas ocasiones se debe a la carencia de proteínas en la dieta. Esto se debe a que las proteínas son un nutriente vital en la función inmune y recuperación de las lesiones, esto se debe a que los aminoácidos producen anticuerpos que protegen al cuerpo contra las enfermedades e infecciones. Una insuficiencia de proteínas se presenta con gripes, catarros, tos, alergias  y resfriados constantes. 

4. Más antojos, más barriga

Cuando comemos menos proteínas, de manera automática estamos ingiriendo un menor aporte en calorías y el cuerpo nos manda señales de ello a través de todo tipo de antojos. La carencia de proteínas se relaciona con un aumento en el apetito, el cuerpo genera una especie de mecanismo de compensación en épocas de escasez de nutrientes. También las proteínas se destacan por brindar buenos niveles de saciedad. Otro de los síntomas más comunes es la retención de líquidos, esto se debe a que tenemos proteínas en las paredes celulares que actúan como canales para bombear electrolitos (sodio y potasio) y así regular el equilibrio de fluidos, cuando no hay proteínas se dilata el abdomen como consecuencia y se presenta el edema. 

5. Menos masa muscular

Si realizas actividad física regular es muy fácil que te des cuenta cuando presentas bajas en el rendimiento habitual, esto es un síntoma de la falta de proteínas y de la misma fatiga crónica que se genera. La insuficiencia de proteínas disminuye la masa muscular, esto impide que realicemos actividades físicas de la misma manera y causa alteraciones musculares severas, es por ello normal que se originen los molestos calambres. A nivel nutricional es importante garantizar el consumo de un aminoácido llamado leucina, que es el encargado de preservar la masa muscular. Se encuentra en su mayoría en productos de origen animal como es el caso de la carne de res, cerdo, pollo, pescado, huevos o lácteos.

6. Fracturas óseas regulares

Es normal sufrir algunas lesiones cuando se hace actividad física regular y esto puede deberse a muchos factores, sin embargo con mayor énfasis en la población de los adultos mayores es muy normal que derivado de una deficiente ingesta de proteínas presenten un aumento en las fracturas de huesos, sobre todo en la cadera. Esto se relaciona con la edad y el proceso normal de envejecimiento, ya que uno de los factores que más incidencia tienen en el crecimiento de la masa ósea, el factor IGF 1 disminuye.