Explota el coronavirus en cárcel de California con casi 1,000 casos positivos

El terrible brote se da después de un traslado a la instalación penitenciaria que perjudicó a cientos de presos y a decenas de agentes
Explota el coronavirus en cárcel de California con casi 1,000 casos positivos
832 reclusos de la prisión estatal han dado positivo de COVID-19.
Foto: Justin Sullivan / Getty Images

La prisión estatal San Quentin, en California, está sufriendo un brote crítico de casos de coronavirus después de que transfirieran a reclusos de otras instalaciones. Este traslado ha perjudicado a cientos de presos y a decenas de agentes penitenciarios y personal de la cárcel y ha supuesto una amenaza para la salud pública en el área de San Francisco.

Unas 832 personas encarceladas en San Quentin dieron positivo de COVID-19 hasta las cuatro de la tarde del domingo, según el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California (CDCR, por sus siglas en inglés]. Es decir, 1 de cada 5 reclusos de un total de 3,507 está actualmente infectado. Por otro lado, 89 miembros del personal del centro penitenciario también tienen coronavirus.

La cárcel californiana realiza pruebas masivas a toda la población reclusa y ya ha completado los testeos del personal, según aseguran las autoridades competentes.

“A [fecha de] 28 de junio, San Quentin ha realizado 1,198 pruebas, con una tasa de prueba de 485 por 1,000, que es más de cinco veces la tasa de prueba estatal y nacional”, dijo Dana Simas, una portavoz de CDCR, en un correo electrónico el domingo. La agencia ha estado trabajando con el Departamento de Salud Pública de California para desarrollar un plan integral de evaluación del personal en todas las instituciones, según aseguró Simas.

El distanciamiento social es imposible de aplicar en las pequeñas celdas con literas de las cárceles y, más aún, en los baños compartidos, duchas y áreas comunes. Esto hace a las prisiones especialmente vulnerables a la propagación del virus.

Durante una reunión virtual con más de 600 participantes, tres personas que cumplieron condena en San Quentin instaron al gobernador Gavin Newsom a reducir la población carcelaria mediante liberación anticipada o ganada y detener la práctica de traslados.