La comunidad inmigrante no reporta contagios en la frontera

Con extremas reglas de limpieza y seguridad, los albergues le pusieron un alto al coronavirus.
La comunidad inmigrante no reporta contagios en la frontera
Los inmigrantes siguen estrictas medidas de limpieza en los albergues.
Foto: Manuel Ocaño / Impremedia

A más de cien días de que la pandemia llegó a Tijuana, la comunidad migrante sigue sin registrar ningún caso de contagio de COVID 19.

Este domingo son 101 días de que se registró el primer caso de contagio en Tijuana. El secretario de Salud en el estado de Baja California, Alonso Pérez Rico, informó que en Tijuana han fallecido 839 personas víctimas de la pandemia, que mantiene a la región en “semáforo rojo”; en circunstancias de alta posibilidad de contraer el virus.

El 19 de marzo se registró el primer caso de contagio en Tijuana, y desde entonces el municipio ha figurado temporalmente como el más impactado por el coronavirus. Pero no para la comunidad migrante.

José María “Chema” García Lara es coordinador del refugio Juventud 2000 en Tijuana. (Manuel Ocaño)

“Las medidas estrictas que tomamos en los albergues funcionaron”, dijo a La Opinión José María “Chema” García Lara, coordinador del refugio Juventud 2000 en Tijuana.

“Hace dos meses tomamos la difícil decisión de cerrar, de ya no recibir migrantes aunque nos dolía. Nos quedamos con los que estaban”, dijo García Lara.

Durante más de un mes, en los refugios en Tijuana no aceptaron nuevos migrantes, pero tampoco dejaron que los que ya estaban alojados salieran.

García Lara dijo que impusieron una rutina muy rigurosa de limpieza y medidas de prevención.

“Los mismos migrantes se encargan de limpiar cinco o seis veces al día con una solución de cloro y agua; todos se lavan las manos varias veces al día con suficiente jabón. Cada semana se hace limpieza general, lavamos y limpiamos todo”, agregó.

La higiene es fundamental en los albergues. (Manuel Ocaño)

Durante el tiempo de contingencia, la mayoría de los albergues recibió mascarillas, gel con alcohol, guantes, cloro y desinfectante de organizaciones como Unicef, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), de parte de World Vision, y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Un equipo de la Secretaría de Salud ha visitado semanalmente los albergues para revisar y asegurarse de que no hay contagios que pudieran convertir a los refugios en brotes de COVD 19.

Pero de acuerdo con García Lara, la disciplina interna ha ido clave para prevenir contagios.

“Si alguien entra, pisa un tapete que tiene cloro, así prevenimos que el virus pueda entrar con los zapatos. Aunque la persona venga protegida, debe tomar gel para sus manos y usar cubre bocas todo el tiempo. Además de que se guarda la distancia necesaria para prevenir contagios”, dijo.

A poco más de un centenar de días de contingencia, en el refugio de Juventud 2000 solo quedan 44 migrantes en espera de audiencias ante corte e migración por peticiones de asilo.

Todos los albergues dejaron de recibir por primera vez a migrantes conforme llegó la contingencia a Tijuana. (Manuel Ocaño)

Ahora algunos migrantes padres de familia han comenzado a salir de ese albergue a trabajar, pero al regresar cada tarde tienen que cumplir con regla de higiene y prevención rigurosas.

Todos los albergues dejaron de recibir por primera vez a migrantes conforme llegó la contingencia a Tijuana.

La Casa del Migrante, el refugio más antiguo, que ayuda a migrantes desde 1987, anunció a fines de marzo que dejaba de recibir migrantes. “Para cuidar a los que ya tenemos, nadie sale y nadie entra”, dijo el director, padre Pat Murphy.

Irving Mondragón, director del albergue Casa de Luz Tijuana, dijo a La Opinión que su refugio fue quizás uno de los pocos que recibieron nuevas personas por urgencia.

Casa de Luz está en un antiguo gimnasio que se llamaba La Gruta y cuyo interior semeja precisamente una amplia cueva con espacios separados donde antes estuvieron zonas de pesas separadas de aeróbicos, entre otras.

El refugio aceptó dos personas que fueron deportadas de California, pero ambos permanecieron en cuarentena en un salón distante de las áreas donde ahora se albergan varias familias migrantes.

En el albergue Ágape Misión Mundial, el pastor Albert Rivera comentó que “no tenemos casos del COVID 19, porque como los migrantes son una comunidad muy vulnerable, extrema los cuidados”.

En Ágape los migrantes se esmeraron en organizarse para mantener toda la instalación constantemente limpia y prevenir contactos con el exterior. Si alguien llegaba, mantenían claro distanciamiento.

Este fin de semana la OIM inauguró en la ciudad un Hotel para Migrantes. La representante de esa organización también de la ONU, Jessica Tapia, informó que el hotel con capacidad para 150 personas servirá como filtro para los albergues en la ciudad.

Al hotel llegarán los migrantes para alojarse durante 14 días, en cuarentena, para cerciorarse de que no están contagiados del COVID 19, y solo si luego de ese periodo se descarta que pudieran ser peligro para otros migrantes, entonces ya podrán alojarse en alguno de los refugios, según informó Tapia.