Fanta y su curioso origen en la Alemania nazi

Hecha con restos de comida disponibles, fibra de manzana y suero
Fanta y su curioso origen en la Alemania nazi
Foto: SKopp / Creative Commons

Fanta, uno de los refrescos más populares del mundo, la bebida con colores brillantes es creación alemana y ha tenido una gran evolución desde su origen. ¿Creerías que estaba hecha de restos de comida?

El refresco fue creado en medio de circunstancias complicadas dentro de una fábrica de Coca-Cola en la Alemania Nazi en 1940, en plena II Guerra Mundial.

Años antes, la compañía Coca Cola se había extendido con docenas de plantas en todo el mundo, incluyendo Alemania. Coca-Cola proporcionaba el saborizante, mientras cada país realizaba y embotellaba su producción.

Todo marchaba bien, aun cuando Adolf Hitler subió al poder, en 1934 comenzó una era para Alemania y para Coca-Cola. La refresquera no tuvo problemas en un inicio, incluso patrocinó los Juegos Olímpicos de verano de 1936 en Berlín.

Max Keith que estaba a cargo de la filial alemana nunca se unió al Partido Nazi, sin embargo, hacía lo posible por mantener la compañía a flote.

Luego, con el ataque a Pearl Harbor, Estados Unidos entró formalmente a la Segunda Guerra Mundial y declaró a Alemania enemigo. La compañía estadounidense tuvo que dejar de enviar el concentrado de la bebida de cola.

La refresquera alemana que dirigía Keith no podía producir Coca-Cola, pero necesitaba seguir produciendo algo para subsistir. Ante la necesidad, los químicos inventaron otro refresco.

La nueva bebida estaba hecha con sobras de otras industrias alimentarias, con los ingredientes que estaban escasamente disponibles, como pulpa, fibra de manzana y suero, el subproducto líquido de la cuajada de queso.

Un refresco hecho con lo que Mark Pendergrast en el libro “Por Dios, el país y la Coca-Cola”, señala como los restos de otras industrias alimentarias.

El nombre surgiría en un concurso entre los empleados, cuando el director les pedía dejar volar su Fantasie (fantasía en alemán) un vendedor exclamó la abreviatura ¡Fanta! y fue la palabra que pegó.

Había pocas opciones, Fanta fue un éxito, se convirtió en una bebida muy popular que podía producirse aún con el racionamiento del azúcar. Por su sabor dulce se usaba incluso sopas y guisos.

La exitosa Fanta fue bien recibida por la compañía Coca-Cola que decidió se lanzarla en 1955 en Italia como Fanta Orange, de un color naranja vibrante y hecha con ingredientes cítricos (no restos de comida) y llegó a los Estados Unidos en 1958.