Los mejores tips para elegir pescados y mariscos frescos

Los pescados y mariscos son un tesoro nutricional, su consumo forma parte importante de una nutrición equilibrada y saludable. Conoce los mejores consejos para seleccionarlos lo más fresco posible y evitar cualquier riesgo de seguridad alimentaria

Los mejores tips para elegir pescados y mariscos frescos
Para definir su frescura siempre será indispensable revisar su olor, textura y apariencia.
Foto: PublicDomainPictures / Pixabay

Los pescados y mariscos son una gran alternativa en las comidas se destacan por ser un alimento con un grandioso aporte nutricional, son populares por su contenido en proteínas de alto valor biológico y se destacan por su peculiar riqueza en vitaminas del grupo B y una buena cantidad de vitaminas liposolubles A, D y E. A la vez son ricos en minerales ya que contienen una buena dosis de calcio, hierro, yodo , zinc, selenio, fósforo y potasio. 

No en vano el consumo de pescados y mariscos es uno de los principios básicos que promueve la dieta mediterránea, considerada una de las tendencias de alimentación más equilibrada, saludable y clave en la prevención de enfermedades degenerativas. Sin embargo en muchos lugares del mundo no se acostumbra comer tantos pescados y mariscos, en algunas culturas sobre todo en la zona de Latinoamérica se consumen mucho más otro tipo de proteínas animales como la carne de res  y de cerdo. 

Lo cierto es que integrar el consumo de pescados y mariscos dos veces a la semana es parte importante de una alimentación balanceada, su consumo aporta buenos niveles de ácidos grasos Omega 3 que se relacionan con extraordinarios beneficios para la salud. También son proteínas bajas en grasas y calorías que se relacionan con beneficios para perder peso, a la vez debido a su alto contenido en vitaminas y antioxidantes son un gran alimento para estimular al sistema inmunológico. Su alto aporte en vitamina D sobre todo en las variantes de pescados azules es un buen complemento para fortalecer huesos y dientes, su consumo mejora el funcionamiento cerebral y cognitivo y aporta beneficios para reducir los altos niveles de colesterol en la sangre, lo que mejora al sistema cardiovascular.

Con tantos beneficios nutricionales y medicinales vale la pena integrar en la lista de insumos básicos de las compras semanales, algunas variantes de pescados y mariscos. Probablemente sean de los productos más riesgosos en cuestiones de seguridad alimentaria, debido a su origen, composición y grado de humedad es muy fácil que se deterioren y contaminen rápidamente. Para evitar cualquier complicación es fundamental que tengamos las herramientas correctas para seleccionar las variantes más frescas, conoce los principales parámetros que serán clave al realizar las compras.

1. Pescados

  • Ojos: Los ojos de los pescados son una clara señal de su frescura, deberán de estar brillantes, saltones y transparentes.
  • Aroma: El aroma es uno de los aspectos más importantes, nunca deberá ser fuerte. Siempre fresco con cierto olor a mar o agua salada, pero suave. Cuando el pescado desprende un aroma a amoniaco quiere decir que entró en fase de descomposición. 
  • Textura: La carne siempre debe de ser firme al tacto, sin desbaratarse.
  • Piel: La piel del pescado deberá ser brillante, nunca pegajosa y deberá tener las escamas bien adheridas.
  • Pescado entero: Si acostumbras comprar los pescados enteros es esencial revisar que las branquias se vean brillantes. 
  • Pescado en filetes: Si decides comprar el pescado ya porcionado en filetes, es importante que la carne no este maltratada, también revisa su olor y textura. Y siempre deberá estar en refrigeración o en camas de hielo.
  • 2. Mariscos

    • Mariscos con tenazas: Como es el caso del cangrejo, la langosta y la jaiba deben de conservar su posición original al ser manipulados.
    • Camarones frescos: Siempre deberán tener una consistencia firme, de tamaño homogéneo, con olor a mar, sin manchas y en todo momento deberán estar fríos. Si los tocas y están a temperatura ambiente no los adquieras.
    • Versiones crudas: Los mariscos crudos pueden tener diferentes tonalidades que van de los tonos violeta al marrón. 
    • Almejas y mejillones: Siempre deberán de estar bien cerradas las conchas, nunca entreabiertas. Es indispensable que estén en cama de hielo, refrigeración o congelación, si compras versiones sin concha o que ya fueron abiertas, es mejor optar por las presentaciones al vacío. 
    • Pulpo: Deberá ser firme al tacto, se sentirá fresco pero nunca pegajoso y con un ligero olor a mar.