Por qué es mejor para la salud comer los tomates cocidos

Los tomates son ricos en nutrientes esenciales y un básico en la cocina. En todas sus versiones son saludables, sin embargo cocidos se relacionan con una mayor concentración de licopenos y antioxidantes
Por qué es mejor para la salud comer los tomates cocidos
Los tomates aportan un efecto anticancerígeno, benefician la salud cardíaca y son un buen complemento para controlar la diabetes y perder peso.
Foto: DanaTentis / Pixabay

Los tomates son un tesoro nutricional, no en vano son un ingrediente indispensable en la alimentación y por supuesto un elemento primordial en la cocina. Aunque en muchas ocasiones sea un vegetal que muchos den por sentado, lo cierto es que todos los consumimos (inclusive las personas que odian comer frutas y verduras).

La generosidad de los tomates es inmensa son jugosos, llenos de sabor y sumamente versátiles, dan lugar a deliciosos platillos cocidos o crudos. La forma en la cual se consumen influye directamente en sus propiedades nutricionales, es por ello que en los últimos años se ha hablado mucho sobre las bondades de consumir los tomates cocidos. Aunque es un hecho que los tomates crudos y cocidos siempre serán saludables. 

Aunque muchos piensan que el tomate es una verdura, en realidad se trata de una fruta muy rica en nutrientes, antioxidantes y agua. Se destaca por su contenido en vitamina E, potasio, fibra, polifenoles, antioxidantes, ácido fólico y licopenos, estos últimos resultan muy relevantes para la salud y son los responsables de darles su característico color rojo vibrante. 

¿Son más saludables cocidos?

Recientemente mucho se ha hablado sobre el potencial terapéutico de comer los tomates cocidos, esto se debe en gran parte a que al cocinar el tomate el valor de los licopenos aumenta y se vuelve mucho más absorbible para el cuerpo humano. 

Se cuenta con referencias interesantes al respecto, como es el caso de un estudio liberado por Cornell University en el cual se concluyó que los tomates contienen una mayor concentración de licopenos y fotoquímicos, lo mismo sucede con sus propiedades antioxidantes. 

Diversos científicos han intentado entender la razón y aunque no existen estudios que lo avalen, se estima que la razón principal es el agua. Al comer tomates crudos estamos consumiendo cerca de un 95% de agua, al ser cocido el agua se pierde y el licopeno se concentra. En pocas palabras si el tomate está crudo, el licopeno se pierde y es absorbido rápidamente por el intestino delgado.    La cocción los hace un alimento más pesado, esto hace que tarden más en ser digeridos y se quedan durante más tiempo en el organismo.

Mayores beneficios: Cocidos en aceite de oliva

El aceite de oliva es considerado uno de los alimentos más saludables y benéficos que existen, se asocia con extraordinarias propiedades terapéuticas. Es un potente antioxidante y agente antiinflamatorio, utilizarlo para cocinar los tomates lleva a otro nivel las bondades de ambos ingredientes. 

A diferencia de otros vegetales el tomate tiene la peculiaridad de no perder la mayoría de sus micronutrientes a medida que es sometido a mayores temperaturas. Su extraordinario contenido en vitamina C puede verse mermado, sin embargo se potencia su valor antioxidante y este es un aspecto que resulta de gran utilidad para la salud, ya que son sustancias que intervienen en la lucha contra los radicales libres (que se asocian con muchas enfermedades degenerativas) y así proteger al cuerpo de todo tipo de alteraciones.

A la vez se cuenta con una referencia científica que se encuentra en un trabajo de investigación llamad: Increases in plasma lycopene concentration after consumption of tomatoes cooked with olive en el cual se avalan los beneficios de cocinar los tomates con piel, semillas y siempre con aceite de oliva, ya que se considera un agente que mejora la absorción de los licopenos.