Nosotros los latinos debemos participar en las protestas

Protestas en LA.
Protestas en LA.
Foto: Agustín Durán / Impremedia

Esta semana se hizo algo histórico. Dos jornadas de la Asociación Nacional de Basquetbol (NBA) fueron postergadas, al igual que algunos juegos de la Major League Soccer (MLS) y de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB).

¿El motivo? La protesta contra el racismo y abuso policíaco que imperan en la sociedad estadounidense contra las minorías. La desencadenó el ataque contra Jacob Blake, un joven afroamericano de 29 años, quien estaba camino a su auto sin representar una amenaza para dos agentes de policía, uno de los cuales le disparó a quemarropa y en siete ocasiones por la espalda, todo frente a sus tres hijos.

Lo triste y frustrante de todo esto, es que este ataque a mano de dos policías blancos, surge en medio de un movimiento que por meses ha pedido un alto al abuso policial.

Este crimen que sucedió el domingo en la ciudad de Kenosha, Wisconsin, una vez más desató una serie de protestas y disturbios porque en los video filmados y publicados por testigos oculares, es más que obvio que Blake no representaba ninguna amenaza para la policía. Aún así lo acribillaron.

Estas protestas han revivido las manifestaciones de Black Lives Matter, y han mantenido no solo a la ciudad de Kenosha en vilo, sino también a varias ciudades en toda la nación incluyendo Los Ángeles.

De ahí la importancia de las acciones iniciadas por varios jugadores de la NBA incluyendo a LeBron James de los Lakers y seguidas por las principales ligas del entretenimiento deportivo. La NBA y MLB dependen dependen de sus estrellas afroamericanas.

Si bien los afroamericanos han sido los más atacados visiblemente por la policía a nivel nacional, los latinos también han sido víctimas del abuso policíaco, y las estadísticas subrayan que constituyen el grupo más afectado del abuso de autoridad en Los Ángeles.

En el condado de Los Ángeles, 465 latinos han muerto a manos de la policía desde el 2000. A nivel nacional, desde el 2015, 910 latinos han perdido la vida por las mismas causas.

Si estos números no nos hacen temblar a los latinos para apoyar el esfuerzo de Black Lives Matter y de los jugadores profesionales, entonces no sé que debería de suceder para que los latinos, muy en particular los inmigrantes, participen en las protestas.

Afortunadamente las protestas hasta ahora han sido muy diversas, pero les hace falta presencia migrante, no latina, migrante.

Debemos recordar que un Like en Facebook no es suficiente. Debemos hacer más, incluyendo protestar en las calles, apoyar con dinero a organizaciones de la causa y hablar más del tema. Ignorarlo no arregla el problema y nos convierte en cómplices.

Agustín Durán es editor de Metro de La Opinión.