El millonario mercado chino en busca del aguacate mexicano

El llamado "oro verde" está conquistando al gigante asiático

Aguacate.
Aguacate.
Foto: Shutterstock

MÉXICO – Mientras el bolsillo de los angelinos consumidores de aguacate se resiente de los altibajos en los precios de la fruta importada desde México, en la provincia de Nanjing los costos van en un descenso imparable que permite reportar a la agencia de noticias Xinhua el goce de un desayuno habitual de Liu Jie, un habitante del lugar.

“Dos rebanadas de pan, medio aguacate, un vaso de leche y un huevo”, cuenta el joven Liu Jie orgulloso de su apertura a las dietas de occidente que se han popularizado en los últimos años y, por las cuales, el “oro verde”—como se le conoce en México — ha tomado un papel protagónico, entre el gimnasio y la alimentación sana que incluye la “grasa buena”, ésa que no se pega en las venas.

Los ganadores de este cambio han sido los aguacateros mexicanos, quienes no dan tregua al trabajo y, en plena pandemia por COVID-19, siguen catapultando sus exportaciones tanto a EE.UU. como a China, confirmó la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México

Entre 2012 y 2018, las exportaciones de aguacates a China crecieron 119.4%, al pasar de 264 millones de dólares a 31,529 millones de dólares.

El éxito de esta alza es la apertura del mercado del Gigante Asiático permitió que sus ciudadanos conocieran cómo consumirlo y así abrir las ganancias de los aguacateros mexicanos que hoy generan 400,000 puestos de trabajo en México.

A principios de agosto, la aceleradora china TOJOY anunció que está buscado a pequeños negocios mexicanos para ponerlos en contacto con al menos 700,000 potenciales inversionistas chinos con el fin de acercar sus productos y establecer nexos con el mercado más grande del mundo.

Como parte de su estrategia, la compañía, que se instaló en México desde el 2019, organizó un evento de prensa para alentar a los productores a acercarse y conocer el mayor mercado del mundo que anda de coqueteo en Michoacán y Jalisco, los principales productores.

“Las puertas de China están abiertas para el aguacate mexicano”, comentó Ge Jun, representante de la aceleradora.

De acuerdo con las estadísticas oficiales de China, las importaciones de aguacate  en 2011 fueron solo de 31.8 toneladas; para el 2017, la cifra superó las 30,000 toneladas, un aumento de más de 1000%, principalmente de Chile, México y Perú.

Con el producto en mano desde Nanjing, el joven Liu aseguró que hasta hace unos poco años, el aguacate sólo se podía comprar en los grandes supermercados a unos 4.5 dólares por pieza; ahora, dijo, se venden, frescos y de alta calidad por alrededor de un dólar (en su equivalente en yuanes)  y se pueden comprar en cualquier momento fruterías o plataformas de comercio electrónico.

El factor internet

Allá por 2018, cuando todavía existía ProMéxico, la agencia que promovía el turismo mexicano en el mundo, los funcionarios detectaron muchas cosas del mercado chino que podrían aprovecharse para catapultar el aguacate. Entre otras que, si querían promoverlo on line porque los chinos, inmersos en el trabajo diario no eran tan asiduos y eventos presenciales.

ProMexico, en coordinación con la plataforma Tmall Fresh invitó a líderes de opinión y bloggers del país asiático a degustar más de 100 platillos preparados con el producto mexicano, durante un evento transmitido en línea a cibernautas chinos en Shanghái. Previamente, la empresa de venta en lína Chun Bo también se involucró.

A través de sus redes sociales convocó a 50 personas a las que pusieron a cocinar platillos elaborados con aguacate como ingrediente base y, al final, se les daría un premio por su sabor. Fue en el el distrito de Huangpu. Los participantes conocieron la forma de seleccionar un aguacate y… ¡manos a la obra! Hicieron de todo: entradas, platos fuertes y hasta postres.

Tanto Tmall Fresh  como Chun Bo habían detectado el mercado, la publicidad y el potencial, según describió en su momento la Secretaría de Economía: el aguacate mexicano desde entonces tenía una sólida demanda del producto en China: 15 millones de aguacates al año, con un crecimiento de más de 200% en el mismo periodo.

Pero después del evento de lanzamiento, Tmall Fresh activó durante dos días una promoción en sus principales plataformas virtuales y se disparó la venta hasta 500,000 piezas de aguacate mexicano, que equivalen a 80 toneladas de este fruto.

La publicidad tradicional también ha contribuido a la apertura. El año pasado, los aguacateros mexicanos, principalmente los de Michoacán, apostaron mucho dinero a posicionarse en un mercado que, de alguna manera ya estaba a sus pies: los espectadores del Súper Bowl, consumidores de guacamole con totopos.

Previo al partido, los aguacateros anunciaron que rompieron récord de exportaciones hacia EU, con 140,000 toneladas en enero.

Luego pagaron 5,000,000 millones de dólares por el anuncio durante el Súper Tazón, una cápsula de 30 segundos realizada por la agencia Energy BBDO, en la que participó la actriz Molly Ringwald. Además, este año la Asociación firmó un acuerdo para incluir en la campaña a la cerveza Budweiser y al municipio de Cholula, para ofrecer paquetes en conjunto con aguacate, salsa y cerveza.

El Superbowl no sólo se ve en Estados Unidos y, de alguna manera, ha llegado la moda del aguacate hasta los oídos de los chinos, entre otros mercados a los que los aguacateros no quieren ignorar porque, a través del T-MEC, EE,UU. constantemente “se pone los moños”, observa Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.

“Nos preocupan los temas laborales y también los ambientales porque siempre está el peligro de que los otros socios nos acusen de estar deforestando tierras para sembrar más aguacate”, advierte.

Este tema explica, por ejemplo, por qué Jalisco no ha podido expandirse más hacia Estados Unidos y por ello busca ahora el mercado chino, entre otros.

Aunque se produce en Michoacán (76.7%), Jalisco, Estado de México y Nayarit, solo el primero está certificado como exportador en EEUU.

El precio de la fama

El aguacate era un producto muy exótico para los consumidores chinos, según un reporte de la empresa Ouheng Import & Export. Luego, tras la comercializar por Internet destacando sus valores nutricionales comenzó a tener más demanda entre las poblaciones más jóvenes, al punto de que el aguacate michoacano en China han aumentado en un 17%

Jalisco lo sabe y está tras él, afirmó Ignacio Gómez Arregui, director de la Asociación de Productores Exportadores de Aguacate del estado, pero buscan que sus cultivos sean sustentables para evitar censuras como en EEUU

 “Estamos en la misma línea de ver cómo podemos regular este crecimiento en favor de la industria y a favor del medio ambiente. Que el consumidor sepa que estamos preocupados y ocupados en los temas medio ambientales”, afirmó recientemente en un comunicado de prensa.

De acuerdo con una investigación hecha por académicos del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) a través de la plataforma Landsat, 18 mil 342 hectáreas de huertas de aguacate “nacieron” de 2013 a 2018 en terrenos que antes eran zonas boscosas. Así se logró la exportación en 2019 de 105,000 toneladas de aguacate jalisciense a Canadá, Japón y Europa. Ahora van por China.

El negocio del aguacate, lidia con denuncias del costo ambiental porque su producción es tan alta que especialistas advierten un colapso ecológico en menos de 50 años por la disminución de superficies boscosas con sus efectos negativos en el sistema hidrológico, elevado uso de agroquímicos que generan contaminación de suelos y agua, erosión, disminución de la biodiversidad genética, fomento del monocultivo y reducción de los alimentos disponibles.

El estado ha perdido alrededor del 50% de su vegetación natural y gran parte de esa pérdida se debe a los aguacateros. Cuando los bosques son deforestados para plantar únicamente aguacate se pierden gran cantidad de especies.

“Quitas el bosque, siembras aguacate y, como ya no se infiltra el suelo, cada vez tienes menos agua y hay que hacer pozos más profundos con el respectivo daño”, dijo Alejandra Blanco, bióloga en Impacto Ambiental.