¿Qué sigue después del Censo para quienes no fueron contados?

Líderes de la comunidad exigen al Congreso que asuma su responsabilidad para asegurar que el procesamiento de datos sea preciso

Qué sigue después del Censo 2020 / Foto: Getty.
Qué sigue después del Censo 2020 / Foto: Getty.
Foto: Getty Images / Getty Images

Líderes de las minorías pidieron al Congreso que asuma su responsabilidad en la etapa de procesamiento de datos del Censo 2020 para asegurar que se incluyan todos los que quedaron fuera; y garantizar su integridad y precisión.

“El Censo debe volver atrás, examinar y determinar qué formularios están incompletos e intentar obtener información sobre los miembros de la familia que no pudieron incluir su información”, dijo Arturo Vargas, presidente del Fondo Educativo NALEO, durante la videoconferencia: “Después del Conteo del Censo: Líderes explican lo qué sigue”, realizado por las organizaciones Ethnic Media Services y Leadership Conference on Civil and Human Rights.

Vargas sostuvo que el hecho de que la Oficina del Censo publicite una tasa de culminación del 99% de conteo en todos los hogares, es simplemente algo que no solo es difícil de creer. “Realmente no es cierto”.

Comentó que la Oficina del Censo puede haber tocado al 99% de los hogares, pero eso no significa que todas las personas fueron incluidas.

“No tenemos idea de que esos formularios del censo estén completos con toda la información que se suponía que debía enviarse. Y ni siquiera sabemos si esa lista compilada por la Oficina del Censo incluía todas las direcciones”.

Expuso que la próxima fase de procesamiento de datos es aún más crítica y esencial. 

“Es por eso que seguimos pidiendo al Congreso que asuma su responsabilidad para asegurar que se lleve a cabo un censo cada 10 años, con plazos estrictamente estatutarios para la entrega de los datos del 31 de diciembre al 31 de abril, y que se entreguen los de redistribución de distritos del 1 de abril a julio. Esto le dará a la Oficina del Censo tiempo suficiente para asegurarse de que complete el procesamiento y haga lo que pueda para incluir a todos los que no fueron incluidos”.

Los enumeradores ya están tocando las puertas. (Suministrada)

Recursos reales

John Yang, líder de la organización Asian Americans Advancing Justice (AAJC), dijo que ahora la oficina del Censo debe emprender la tarea masiva y compleja de procesar los datos brutos relacionados con millones de unidades de vivienda para que se reflejen con precisión cada una de nuestras comunidades. 

Esta información es tan importante porque se traduce en recursos reales en nuestros vecindarios, cambios para nuestras comunidades y tiene implicación para nuestra representación política durante los próximos 10 años”.

Mencionó que  el procesamiento es fundamental para identificar cualquier error y garantizar un recuento preciso. “La fecha límite actual para que la Oficina del Censo envíe el conteo final de 2020 al presidente es el 31 de diciembre de 2020”.

“Varias demandas, incluida una presentada por Advancing Justice junto con MALDEF han urgido a que se deje de lado la fecha límite del 31 de diciembre para garantizar que el procesamiento posterior de datos se realice correctamente. Un juez federal de California estuvo de acuerdo y emitió una orden judicial preliminar. Pero se ha pospuesto mientras la decisión está en apelación. 

“Esto significa que a partir de ahora, según las pautas laborales legales, la Oficina del Censo tiene la tarea de realizar el procesamiento posterior en seis semanas, en lugar de los seis meses que había planeado anteriormente”.

En cuanto al memorando presidencial del 21 de julio, explicó que un panel de tres jueces federales en Nueva York dictaminó el 10 de septiembre de 2020, que era ilegal excluir a los inmigrantes indocumentados del recuento de prorrateo del Congreso. “La administración Trump ha apelado esta regla y la Corte Suprema está programada para escuchar el caso“.

Y añadió que la Constitución establece expresamente que todas las personas deben ser contadas. “Así que apresurarse a transmitir datos de culminación al presidente antes del 31 de diciembre, socavaría la precisión del censo”

Temen que las minorías sufran las consecuencias de no ser contadas en el Censo 2020. (Cortesía Black Futures Lab).

Comunidades en peligro

Marc Morial de la National Urban League, dijo que están muy preocupados por el esfuerzo continuo para modificar el censo de 2020. 

“Creemos que un conteo exacto de la población afroamericana ya estaba en peligro desde el principio. Y ahora muchas de estas comunidades densamente pobladas desde Detroit, Michigan hasta el sur, no han alcanzado la tasa de respuesta del Censo 2020, ni siquiera la del censo 2010″.

Lamentó que los datos del Censo 2020, inexactos, no revisados, no procesados y tabulados apresuradamente, tendrán un efecto devastador en la nación, particularmente en los niños de las minorías, inmigrantes y afroamericanos, y las personas que residen en puntos críticos de COVID-19.

“Qué es lo siguiente y dónde deberíamos centrar nuestra atención? Continuaremos peleando en las cortes, en el Congreso y en el tribunal de la opinión pública para asegurar que todos los estadounidenses, en especial los más vulnerables, sean contados”.

Kevin Allis del National Congress of Americans Indians, dijo que para los líderes de las tribus indígenas, los datos  son muy importantes para la gestión y el liderazgo de sus comunidades. “Hay más de 380 tratados que se firmaron entre las naciones tribales y el gobierno federal. A cambio de los millones de acres que la nación tribal cedió a Estados Unidos para sus asentamientos, prometieron cuidar de nosotros, la infraestructura, salud, educación y desarrollo económico para siempre”. 

Pero expuso que cuando miran un mal censo y números inapropiados que no llegan a contar realmente el número de indígenas estadounidenses y nativos de Alaska que viven en este país y dónde están, “el financiamiento prometido en esos tratados se ve perjudicada para siempre”.

Agregó que en el Censo anterior, la cobertura indígena sufrió un recuento inferior al doble que el promedio nacional. “Hoy vemos la tasa de respuesta 25 puntos porcentuales por debajo de la media nacional”.