Irán y Rusia obtienen datos de votantes para intentar influir en las elecciones, según Inteligencia

Irán está también detrás de una serie de correos electrónicos amenazantes que recibieron votantes demócratas

Irán y Rusia obtienen datos de votantes para intentar influir en las elecciones, según Inteligencia
Un correo 'email' a un votante que tuvo acceso a su información.
Foto: CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH / EFE

Altos cargos de seguridad nacional alertaron este miércoles que Irán y Rusia han obtenido información de los votantes en un intento de interferir en las elecciones estadounidenses de 2020.

“Actores extranjeros pueden usar estos datos para intentar comunicar información falsa a los votantes registrados que esperan que cause confusión, siembre el caos y socave su confianza en la democracia estadounidense”, dijo el miércoles por la noche el director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, en una conferencia de prensa sorpresa.

Ratcliffe indicó que, por otro lado, Irán estaba detrás de una serie de correos electrónicos amenazantes que recibieron esta semana electores demócratas y que, según el funcionario, están “diseñados para intimidar a los votantes, incitar al malestar social y dañar al presidente [Donald] Trump”.

Autoridades policiales de Florida y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) habían dicho previamente que estaban investigando dichos emails amenazantes enviados presuntamente desde fuera de Estados Unidos. Dichos correos afirman que el remitente es un miembro de Proud Boys, pero el grupo extremista lo niega.

Según las oficinas de los sheriff tanto del condado de Brevard como del de Alachua, quien enviaba el mensaje aseguró pertenecer al grupo “alt-right” y dijo que tenía acceso a la información personal de un votante.

El email se dirigía al votante por su nombre y declaraba que sabía que estaba registrado como demócrata porque había entrado a la infraestructura de votación. “O votas por Trump el día de las elecciones o iremos a por ti”, concluía.

Los mensajes llegaron semanas después de que en el primer debate presidencial Trump no denunciara frontalmente a grupos supremacistas como Proud Boys y, en lugar de eso, le pidiera “esperar”.

Al día siguiente, en conversación con los medios dijo no conocer al grupo, pero ya era tarde. Miembros Proud Boys ya habían celebrado las palabras del presidente en redes sociales e incluso la añadieron al logo. Activistas antifascistas y analistas políticos vieron el mensaje de Trump como una incitación a la violencia contra sus oponentes.