Entre lo público y lo privado, la disputa en Distrito Escolar de LA

Candidatos a los distritos 3 y 7 gastan sumas millonarias para convencer a los votantes

Entre lo público y lo privado, la disputa en Distrito Escolar de LA
Los niños estudiantes de California se beneficiarán con el programa cuando regresen a clases, en el otoño.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Con un récord de voto temprano y por correo, una población sumamente polarizada, altos índices de desempleo y una pandemia que amenaza con una segunda ola de contagios, no caben dudas de que las elecciones de este martes fueron decisivas e históricas. Los votantes no sólo votaron para elegir al próximo presidente, sino que decidieron el futuro de decenas de iniciativas y votaron por dos  miembros del Distrito Escolar de Los Ángeles (LAUSD), que con aproximadamente 600,000 estudiantes es considerado como el mayor distrito escolar del estado de California, y el segundo más grande en el país.

Los angelinos que viven en el distrito escolar 3 (Canoga Park, Chatsworth, Encino, Granada Hills, Lake Balboa, Reseda, North Hills, North Hollywood, Northridge, Mission Hills, Porter Ranch, Studio City, Tarzana, Valley Glen, Van Nuys, Woodland Hills, West Hills y Winnetka) y el distrito escolar 7 (Gardena, San Pedro, Harbor City, Lomita, Sur Los Angeles, Wilmington y porciones de Carson y Torrance) votaron para reemplazar a los miembros de LAUSD de dichos puestos.

Por tratarse de una elección muy peleada, hasta la hora del cierre de edición no se había determinado a los ganadores de dichos distritos.

Importancia de las elecciones escolares

Los resultados de las elecciones de LAUSD son decisivos para cientos de familias latinas de LA.

“Muchas familias dejan las elecciones escolares de lado, especialmente cuando hay una elección presidencial, pero la elección de los miembros de la junta escolar de Los Ángeles, afecta directamente el porvenir de 600,000 familias y el futuro de nuestros niños y jóvenes”, dijo Esmeralda Fabián Romero, periodista experta en educación pública en California, en entrevista con La Opinión.

“Los padres de familia deberían prestar atención muy de cerca a estas elecciones de la junta escolar. Esos siete miembros de la junta que eligen los votantes de Los Ángeles son quienes deciden desde a qué hora empiezan las clases, el calendario escolar, y en qué se gastan los 8,000 millones de dólares de presupuesto anual del distrito, solo por mencionar algo”, resaltó Fabián Romero.  “Con el aprendizaje a distancia forzado por la pandemia, el distrito tiene un reto enorme de hacer todo los posible para no dejar atrás a los estudiantes más rezagados y para ello se necesita de un liderazgo capaz de poner los intereses de estos niños primero”, agregó.

El 75 por ciento de los estudiantes de LAUSD son latinos, el 13 por ciento recibe educación especial y el 25 por ciento está aprendiendo inglés. El índice de graduación de los estudiantes de LAUSD es del 80 por ciento, pero menos de la mitad de quienes terminan la escuela preparatoria, o el 47 por ciento, se gradúan con los requisitos necesarios para ingresar a una universidad de cuatro años, del sistema UC y CSU.

“Estas elecciones son cruciales no solo para el éxito educativo sino también para el bienestar de los niños de Los Ángeles. Ahora más que nunca, necesitamos personas en la junta escolar que puedan poner sus propios intereses detrás y dar prioridad a nuestros hijos”, dijo Katie Braude, fundadora y directora ejecutiva de Speak UP, un grupo de defensa de padres.

Opciones en las urnas

Tradicionalmente, las opciones en LAUSD están representadas por dos grupos, uno de ellos partidario de las escuelas Chárter, esto es escuelas públicas manejadas por organizaciones sin fines de lucro, en lugar del distrito escolar, y otro grupo que se opone a estas, apoyado por el sindicato de maestros UTLA. Con siete miembros en LAUSD, los resultados de estas elecciones podrían inclinar la balanza a favor de uno u otro grupo.

Las opciones para los votantes cuyos domicilios corresponden al distrito escolar 3 son Scott Schmerelson y Marilyn Koziatek.

Las opciones para quienes viven en el distrito escolar 7 son Tanya Ortiz Franklin y Patricia Castellanos, una de las cuales reemplazará a Richard Vladovic, cuyo término y posibilidades de reelección expiran este año.

UTLA ha apoyado a Schmerelson y Castellanos para la Junta.

Scott Schmerelson y Patricia Castellanos son el equipo adecuado para nuestras escuelas. Apoyarán a los estudiantes, padres y maestros de Los Ángeles para defender nuestras escuelas contra la industria de las escuelas chárter corporativas y garantizar una reapertura segura y saludable de las escuelas para todos. Apoyemos a nuestras escuelas con el equipo en el que podemos confiar”, explica el sindicato de maestros, en su página web.

Las organizaciones pro-reforma, pro-charter, por otro lado, han endorsado a Tanya Ortiz Franklin y Marilyn Koziatek.

“La pandemia ha profundizado las desigualdades de aprendizaje en el sistema escolar del LAUSD que deben abordarse de inmediato para cuidar a los estudiantes más vulnerables, incluidos los estudiantes aprendices de inglés y los estudiantes de educación especial. Tanya Ortiz Franklin y Marilyn Kozatek son dos candidatas de la comunidad y para la comunidad, a quienes nuestros padres decidieron respaldar porque están cansados del status quo y tienen sus esperanzas en que ellas finalmente te puedan traer el cambio que nuestras familias necesitan”, opinó Braude.

Los candidatos electos este martes ocuparán sus puestos a medidos de diciembre.

Quién es quién

La elección de miembros del distrito escolar de Los Ángeles marcó un récord en gastos de campaña. Grupos políticos han invertido más de 11 millones de dólares para influir el voto en estos dos distritos escolares. Los mayores donantes, una vez más, fueron los partidarios de escuelas Chárter y el sindicato de maestros UTLA.

Estos son los candidatos:

  • Scott Schmerelson: el actual titular de 69 años, del distrito 3, fue maestro, consejero y director de escuelas de LAUSD y está apoyado por UTLA que gastó 1.1 millones de dólares para que permanezca en su posición.
  • Marilyn Koziatek: la candidata de 39 años de edad, del distrito 3, es madre de dos alumnos de LAUSD del 2do y 4to grado y trabaja en la escuela Granada Hills Charter High School. Koziatek está apoyada por la Asociación de Escuelas Chárter de California (CCSA) que gastó más de 5.8 millones en la contienda.
  • Tanya Ortiz Franklin: graduada de la facultad de derecho, de 36 años de edad, exmaestra de escuela secundaria y miembro de Teach for Americana Corps. Si bien CCSA no apoyó a un candidato para el distrito 7, Franklin recibió el apoyo financiero del negociante Bill Bloomfield y el gerente general de Netflix, Reed Hasting, quienes gastaron más de 4.2 millones de dólares en apoyar su candidatura.
  • Patricia Castellanos: la candidata de 50 años de edad, del distrito7,  es madre de un estudiante de LAUSD del 2do grado, trabajó para la Supervisora Sheila Kuehl y es exmiembro de la Junta de Comisionados del Puerto de Los Ángeles. UTLA invirtió 1.2 millones de dólares en la campaña.