Latino gana el premio de maestro del año escolar 2020-2021 de LAUSD

A pesar de la dificultad de las clases virtuales, Félix Quiñonez hace hasta lo imposible por el bienestar de sus alumnos

Latino gana el premio de maestro del año escolar 2020-2021 de LAUSD
Félix Quiñonez dicta clases de educación física y baile desde su hogar debido a la pandemia.
Foto: Cortesía

Félix Quiñónez, de 48 años de edad, recuerda que desde muy pequeño su abuelita le inculcó la pasión por la educación. Sumado a esto, su madre también lo tuvo involucrado en los deportes, incluso desde que tenía solo 2 años comenzó a jugar beisbol.

Al crecer, sintió la inquietud de compartir sus enseñanzas con los demás y sumado a ello, quería ayudar a su comunidad.

Fue así que decidió estudiar para ser maestro y desde hace 22 años, imparte clases en diferentes escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

“Tengo dos credenciales, una para enseñar múltiples clases y otra para educación física”, indicó Quiñónez, quien creció en el Sureste de Los Ángeles.

No obstante, aseguró que la educación física es una de las materias que más disfruta porque puede conocer más a sus estudiantes.

Debido a su desempeño y a que se ha sabido ganar el respeto y admiración de sus alumnos, así como de sus colegas, fue uno de 22 maestros que hace poco fueron reconocidos como los más inspiradores del ciclo escolar 2020-21 del LAUSD.

Los maestros han sido reconocidos por su experiencia, éxito, creatividad, devoción a sus estudiantes y compromiso con la profesión docente.

En el grupo figuran maestros de primarias, intermedias y preparatorias de programas de educación especial, enseñanza para superdotados, magnet y aquellos que trabajan en varios campus.

Quiñónez quedó aún más impresionado cuando fue seleccionado como uno de cinco finalistas para competir por el honor de ser Maestro del Año de la Oficina de Educación del condado de Los Ángeles.

El maestro empezó a praticar beisbol desde muy pequeño.

Bajo el ejemplo de mamá

La madre de Quiñónez es de origen nicaragüense y lo tuvo a una edad muy joven. Inicialmente le ofrecieron la opción de tener un aborto, pero la entonces adolescente de 17 años se rehusó y eligió tener a su hijo.

La responsabilidad de un bebé, no le impidió seguir con sus sueños Y eventualmente se graduó de USC como educadora.

Quiñónez dijo que no puede estar más que agradecido por todo lo que su madre ha hecho por él y hoy, ambos se asombran de ver todo lo que han logrado.

“Siempre le doy las gracias cada día por ayudarme a ser mejor”, dijo Quiñónez. “Nos da muchas lágrimas de felicidad y por eso nos da gusto apoyar a más familias latinas”.

También practicó artes marciales y ha corrido maratones.

Clases en plena pandemia

El educador dijo que haber cambiado a clases de educación física virtuales ha sido una mezcla de retos y oportunidades. En parte, dice, le permite personalizar la enseñanza de sus alumnos y puede percatarse de lo que ocurre en el hogar con sus familiares. “Literalmente estoy todos los días en sus salas”, indicó el maestro.

Agregó que intenta poner énfasis en la salud mental para crear energía positiva con sus estudiantes, que principalmente son de primaria.

“También cantamos y tenemos una mentalidad de crecimiento”, explicó.

El superintendente del LAUSD, Austin Beutner, felicitó a Quiñónez por su trabajo así como a los otros 21 maestros que fueron reconocidos como inspiradores del año.

Beutner reconoció en un video el grandioso trabajo de los educadores.

“Estos no son tiempos normales. Se les pide [a los maestros] que hagan mucho más. No solo que creen excelentes planes de lecciones e inspiren e involucren a estudiantes si no que también se conviertan en ayudantes de tecnología”, indicó.

“Eso nos ayuda a todos en el LAUSD a mejorar con los estudiantes y las comunidades y familias a las que servimos”.

Quiñónez dijo sentirse absolutamente feliz y agradece a quienes lo nominaron para este reconocimiento.

“Tengo la oportunidad de comunicar esperanza y ser un ejemplo para los estudiantes”, expresó. “Yo les digo a los estudiantes que siempre sigan sus sueños”.

Félix Quiñonez:
“[Con la educación virtual] a veces los alumnos me dicen que se sienten tristes y que extrañan a sus amigos. Yo los motivo a trabajar en la salud mental, con cantos, estiramientos y yoga, como una forma de calmarse, y aeróbicos, que ayuda a la memoria… Además de rutinas de baile”.

El educador, quien asistió a la preparatoria de South Gate, cuenta que entre las clases de baile dicta rutinas de cumbia, hip hop, merengue y hasta de punta a sus alumnos del segundo grado. Agrega que el mayor reto de estudiar online es que los estudiantes se desconectan con facilidad y que hay que mantenerlos animados.