Michelle Obama se lanza contra Trump y confiesa que invitó a Melania “por el bien del país”

La exprimera dama rompe el silencio sobre los resultados electorales

Michelle Obama y Melania Trump en 2017.
Michelle Obama y Melania Trump en 2017.
Foto: Kevin Dietsch-Pool / Getty Images

La exprimera dama Michelle Obama se lanzó contra el presidente Donald Trump por no reconocer su derrota y detener el proceso de transición de gobierno.

Además admitió que en 2016 estaba “molesta” con el triunfo del republicano, quien había difundido “mensajes racistas” en contra de su esposo Barack Obama, pero aún así, “por el bien del país”, invitó a Melania Trump a la Casa Blanca.

“Donald Trump había difundido mentiras racistas sobre mi esposo que habían puesto a mi familia en peligro. Eso no era algo que estuviera dispuesta a perdonar”, expresó en un mensaje en Instagram.

Agregó que en aquel entonces reconoció la necesidad de ser “madura” y dejar a un lado “la ira” tras la derrota de Hillary Clinton y las posturas del entonces candidato Trump.

“Así que le di la bienvenida a Melania Trump a la Casa Blanca y hablé con ella sobre mi experiencia, respondiendo todas las preguntas que tenía, desde el mayor escrutinio que conlleva ser Primera Dama hasta cómo es criar niños en la Casa Blanca”, expresó la exprimera dama.

Dijo que tanto ella como su esposo consideraron que el pueblo estadounidenses “había hablado” en la elección de aquel año, así que pidieron a sus equipos a trabajar en el cambio de gobierno.

“Invitamos a la gente del equipo del presidente electo a nuestras oficinas y preparamos memorandos detallados para ellos, ofreciendo lo que habíamos aprendido durante los últimos ocho años”, agregó.

Michelle Obama criticó, sin mencionar directamente al presidente Trump, de que se impulsen “teorías de conspiración” para no reconocer la derrota.

“Quiero instar a todos los estadounidenses, especialmente a los líderes de nuestra nación, independientemente del partido, a que honren el proceso electoral y hagan su parte para fomentar una transición del poder sin problemas”, dijo.

El presidente Trump no ha querido conceder oficialmente el triunfo del demócrata Biden, acusando fraude electoral, pero sin pruebas contundentes.