Día de Acción de Gracias en Pandemia 2020

Grego Pineda es escritor, Magister en Literatura Hispanoamericana, abogado y ex-embajador

Día de Acción de Gracias en Pandemia 2020
La pandemia cambia las costumbres del D'ia de Acci'on de Gracias.
Foto: Shutterstock

Se llega al Día de Acción de Gracias [Thanksgiving Day], que históricamente se viene celebrando en los Estados Unidos de América. Tal efeméride es una ocasión en que las familias se reúnen y abrazan para darle paso a la esperanza de un mejor mañana y juntos dar gracias a Dios por las oportunidades de vida y por todos los bienes recibidos. Esta vez será en pleno repunte del Covid-19, donde las alarmas han vuelto a sonar y se teme un nuevo confinamiento.

El Thanksgiving Day, en esta ocasión, llega cuando está en marcha un nuevo repliegue en la vida social y económica; por ello tendremos que repensar el significado y valores a compartir o recordar en el presente año 2020, que a duras penas estamos llegando a su último mes. Y el panorama del 2021 no se vislumbra muy bueno que se diga. Sin embargo, la luz de la esperanza ilumina nuestros aflictivos días. Y Dios estará con cada uno de los que lo invoquen con fe, mucha fe.

Es muy probable que en este Día de Acción de Gracias no se reúnan las familias y en casi todos los casos es recomendable no hacerlo. Especialmente cuando tenemos vivos a nuestros padres y abuelos. Por amor a ellos no hay que visitarlos, para no exponerlos a riesgos graves de salud. Es muy posible que la mayoría de Americanos decidan celebrar en cada grupo familiar y desde allí “conectarse y comunicarse” vía online con los seres amados. Una reunión virtual, pero con amor real.

Ese día daré gracias al Ser Superior, que es Dios de energía prístina, por aun darme vida e imploraré paz eterna a quienes ya partieron. Y compartiré con la familia que el virus pandémico ha atacado la indiferencia e indolencia del mundo. Que ha descubierto la obviedad de nuestra miseria colectiva y la pobreza de espíritu y mental de la mayoría de nuestros gobernantes.

Este Thanksgiving Day será único y recordado por siempre, porque no somos dignos de la paz que reclamamos, ni de la protección que imploramos, ni de vernos liberados de un virus que ha venido a depurarnos para que, los que sobrevivan, puedan ser más responsables con el medio ambiente, con sus congéneres, con la vulnerabilidad del Ser Humano, y con la miopía de pensar y creer que somos dueños del mundo. Nada nos pertenece, ni nuestras pobres vidas.

El Covid-19 es un golpe directo a nuestra autosuficiencia, pedantería, egocentrismo y vanidad.
Todo lo que logremos con nuestra plegaria en ese día especial, será por la gracia y misericordia de Dios, cualquiera que sea la idea que se tenga de él. Agradezcamos con humildad.

Mi Dios está en la cúspide de mi fe. No obstante, respeto a cada grupo humano que invoca su propio Dios. Y es hermoso saber que tenemos varios dioses de vida, amor y esperanza ¡insensatos los que matan invocando a su Dios!
Hoy, demos gracias por un día más.

Amén.