La triste historia de Brendan Fraser, la estrella que se alejó de la fama

El actor se perfilaba para ser uno de los grandes de la industria pero vivió desagradables momento que lo alejaron de ello

La triste historia de Brendan Fraser, la estrella que se alejó de la fama
Brenden Fraser.
Foto: Kevin Winter / Getty Images
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Brendan Fraser fue una gran estrella durante la década de los 90s. Su trabajo destacó en las películas George de la selva y La momia, producciones por las que recibió millones de dólares y su carisma enamoraba al público. Sin embargo él no tiene un buen recuerdo de su paso por la fama pues decidió alejarse de ella debido al desgaste físico y emocional que vivió.

El ex actor tomó la decisión de alejarse de Hollywood cuando comenzó a trabajar en la tercera entrega de la franquicia de La Momia en China. En una entrevista que dio en el 2018 para la revista GQ aseguró que todos los días de rodaje representaban un reto para su cuerpo. Y es que Fraser debía mantener una figura modelo para verse impecable; fue la demandante actividad física y las extremas terapias lo que lo llevaron al quirófano en múltiples ocasiones y a ser cliente frecuente de los hospitales.

El golpe más fuerte para su estabilidad emocional llegó en el 2003, cuando fue asaltado sexualmente por Philip Berk, ex presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. El actor no habló de este episodio de su vida hasta el 2018, cuando detonó el movimiento #MeToo.

“Su mano izquierda se extiende, agarra mi culo por la mejilla, y uno de sus dedos me toca en el perineo. Y él comienza a moverlo (…) Me sentí enfermo. Me sentí como un niño pequeño. Sentí como si hubiera una pelota en mi garganta. Pensé que iba a llorar”, declaró el actor.

Los problemas en su vida personal 

Sus papeles estelares se transformaron poco a poco en pequeños doblajes para cintas animadas y trabajos en la televisión. En el 2009 un golpe más llegaría a su vida cuando tuvo que comenzar su proceso de divorcio tras más de una década de matrimonio. Su tiempo ahora tenía que dividirse entre abogados, trabajo y atender a su hijo mayor, quien había nacido con autismo. La muerte de su madre llegó poco después, en el 2016.

Afortunadamente las cosas mejoraron para Fraser, en la actualidad lleva una vida tranquila alejado de las cámaras, le gusta dar largos paseos en el bosque y hacer actividades al aire libre, si bien se le ha visto eventos públicos, su agenda ya no está tan apretada como antes. Decidió renunciar a un físico inalcanzable y ahora se dedica a cuidar de su caballo y practicar tiro de arco pues este deporte le tranquiliza.