Yo te recibo con amor: LA lleva a cabo ceremonia virtual de adopción

Decenas de padres se comprometen al cuidado de 148 niños

Adriana Aleriano junto a sus hijos. / foto: Jorge Luis Macías.
Adriana Aleriano junto a sus hijos. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: Impremedia

¡Llegó el día! Fue el grito de alegría de la pequeña Angelina cuando este sábado se levantó de la cama, en la ciudad de Downey. Su alegría no era para menos, su tía Angela Gutiérrez se convirtió en su madre adoptiva.

De la misma forma que lo fue para otros 148 niños del condado de Los Ángeles, Angelina y su madre fueron parte de una ceremonia virtual como parte del Día Nacional de la Adopción.

Debido a la pandemia, el proceso no pudo efectuarse —como ha sido habitual en más de dos décadas— en las salas del tribunal Edmund D. Edelman Children’s Courthouse en Monterey Park.

“Angelina llegó a mi vida cuando apenas tenía un año”, dijo Angela. “Me siento feliz de que podré darle una buena vida”.

Cada año, autoridades del Departamento de Servicios para Niños y Familias del Condado de Los Ángeles (DCFS) y del Tribunal Superior del condado de Los Ángeles junto a abogados pro-bono de Alliance for Children’s Rights y Public Counsel completan los casos de adopción.

“En el Día Nacional de la Adopción, estos niños tendrán una familia estable y amorosa”, dijo Bobby Cagle, director ejecutivo del DFCS durante la conferencia virtual.

“Los padres de crianza se convertirán en padres y recordarán a sus hijos que merecen ser amados, protegidos, y, lo más importante, que no están solos. Con esta base, su futuro es inmensamente más brillante”.

Por su parte, Víctor H. Greenberg, juez presidente de la División de Menores del Tribunal Superior de Los Ángeles destacó que el aspecto más importante de este evento es la formación de nuevas familias para niños y sus padres adoptivos.

“Si bien es posible que no podamos disfrutar del Día Nacional de la Adopción en nuestro ambiente, estamos juntos en este momento, y seguimos dedicados a buscar una permanencia para cada niño, a quien tenemos el privilegio de servir”.

El DCFS es una de las agencias públicas de adopción más grandes del país. En 2019, se adoptaron 1,855 niños en hogares de crianza, lo que les dio una familia para siempre.

Angelina besa a su mamá Angela.

En cifras

Más del 60% de las adopciones que se completaron este año fueron para hermanos, incluidos 36 grupos de dos o más hermanos. El año pasado, más del 50% de las adopciones finalizadas de DCFS fueron adopciones por parte de familiares.

En 2020, el mayor porcentaje de niños adoptados —que fue de 37%— fueron menores de entre 3 y 5 años; 26% entre 6 y 9 años y 13% entre 0 y 2años, de acuerdo con el DCFS. Los niños entre 10 y 14 años comprendieron el 18% de quienes fueron adoptados y el 6% teníamás de 15 años.

“Estamos muy orgullosos y profundamente agradecidos, incluso en medio de un año increíblemente desafiante, de garantizar que cientos de familias en Los Ángeles hayan finalizado de manera segura sus adopciones”, dijo Cynthia J. Billey, directora de Alliance for Children’s Rights.

El Día Nacional de la Adopción fue creado por la Fundación Dave Thomas para la Adopción, la Coalición del Congreso para el Instituto de Adopción y la Alianza para la Red de Acción y Derechos del Niño. Se celebra cada año en el sábado previo al día de Acción de Gracias.

En el condado de Los Ángeles, el número de niños que reciben servicios de bienestar infantil son 38,450. y 2,360 de estos, son jóvenes de 18 años o más en cuidado de crianza extendido.

Además, el número de niños de Los Ángeles que reciben atención fuera del hogar suman 21,829, y la cantidad de niños que esperan ser adoptados son 2,700 y más de 300 de esos niños “en espera” aún no han sido emparejados con una familia adoptiva.

“¡Mamá, hoy es el día!”, fueron las palabras de la traviesa Angelina para su madre, Angela.

“Yo soy feliz, si ella es feliz”, comentó su mamá a La Opinión. “Aunque tardó nuestro proceso, siempre mantuve la fe de que al final del día ella sería mi hija”.

Al final del día, ambas disfrutaron de un rico pastel donde se escribió el mensaje: “Adopción es Amor”.

Ambas sostienen el pastel con la frase ‘Adopción es amor’.

Cuatro sonrisas que llenan un corazón

Hoy Adriana Aleriano no solo es hermana y amiga de Javier y Jasmine, también es su mamá.

Primero los tuvo bajo su tutela como hijos de crianza y, ahora son sus hijos adoptivos.

Ella misma entró al sistema del Departamento de Servicios para Niños y Familias del condado de Los Ángeles, cuando tenía 14 años. Sus padres biológicos perdieron la custodia de sus hijos, debido a negligencia y problemas de drogas.

“Me gusta la idea de cuidar de mis hermanos”, dijo Adriana. ‘Prefiero que estén conmigo, que con alguien más”.

Adriana, quien nació en Jalisco, México, cuenta que cuando estaba en el hogar de crianza recibió mucha terapia y decidió que no quería ser igual a sus padres. “Ahora, la vida me sonríe; estoy contenta con mis hijos; ya tengo tiempo para estar con ellos”, dice.

Adriana tiene tanto amor que dar, que este año concluyó el proceso de adopción de otros dos pequeños: Elizabeth Bailey, de 12 años y Keenan Alexander, de 4.

“Comienza una nueva etapa para ellos y para mí”, indicó. “Desde el primer día que llegaron a mi casa sentí mucha conexión con ellos”.

Recuerda que cuando fue enviada a un hogar de crianza, pedía a la Virgen de Guadalupe que intercediera ante Dios para reencontrarse con su madre biológica.

Y la encontró en junio pasado, en un centro de rehabilitación en Jalisco, donde fue testigo de una operación de emergencia cuando le extrajeron dos tumores del estómago. Tras recuperarse, la mujer le pidió perdón a su hija Adriana.

“Me dijo también que ella no nos quería dejar, pero en aquel tiempo era lo mejor para nosotros”.

Después de salir de hogares de crianza, Adriana y sus hermanos prometieron que nunca abandonarían a su madre biológica. “Sea como sea es nuestra madre; por ella fue que venimos al mundo”, subrayó.

“Lo mejor de mi mamá es que siempre quiere ayudar a otros, antes que pensar en ella”, declaró Elizabeth sobre Adriana. Mientras que Jasmine, manifestó que su hermana, y ahora mamá, es “cariñosa y que siempre encuentra la manera de apoyarme en todo”.

Adriana decidió abandonar el trabajo que tenía en un restaurante para dedicarse a sus hijos, con la ayuda de su pareja, Kariely.

Adriana Aleriano junto a Keenan y Elizabeth./ fotos: Jorge Luis Macías.

“Jasmine tiene muy buenas calificaciones en la secundaria y quiere ser abogada… Javier está entusiasmado jugando futbol y quiere ser profesional”, revela Adriana. “A Elizabeth le gustan varias cosas, pero yo dejaré que haga lo que le apasione y la haga feliz y a Keenan también, él tiene la sangre liviana, al verlo simplemente uno se enamora de él y de sus travesuras”.

Indica que si tuviera que pedir algo sería “…simplemente vida para cuidar de mis hijos, protegerlos y estar siempre con ellos”.

Con el amor de sus hermanos e hijos Adriana y varios familiares se reunieron la tarde de este sábado para festejar la adopción final de Bailey Elizabeth y Keenan con un rico pozole, al estilo Jalisco, en la ciudad de Domínguez Hills.