COVID-19 cobra vida de reconocido entrenador deportivo de Maywood

Se distinguió por su generosidad y su pasión por ayudar a los demás

COVID-19 cobra vida de reconocido entrenador deportivo de Maywood
Juan Montañez, coach deportivo y empresario, es víctima de COVID-19. (Cortesía Clara Barillas)
Foto: Cortesía

A la edad de 40 años, la pandemia de COVID-19 cobró la vida de Juan “Johnny” Montañez, un angelino veterano de la Marina, quien dedicó su vida a entrenar con pasión a los jóvenes deportistas de las ciudades del sureste del condado de Los Ángeles.

Su hermana Clara Barillas relató que Juan falleció el 7 de noviembre en el Hospital de los Veteranos de Dallas, Texas. El entrenador de lucha, fútbol americano y atletismo fue sepultado el 1 de diciembre en el Cementerio Nacional de Riverside, California junto a sus padres José y Teresa.

“En diciembre, Juan iba a cumplir un año que se había mudado a Texas, después de que sus hermanos le insistimos durante 20 años que se viniera para acá, porque aquí vivimos todos”, dice su hermana.

Juan Montañez a su paso por la Marina. (Cortesía Clara Barillas)

Juan había cumplido 40 años de edad en junio. Era soltero, sin hijos. Creció en la ciudad de Maywood en el condado de Los Ángeles.

“Él se expuso al COVID-19 cuando fue a ayudar a un vecino ya mayor que se cayó en su departamento, y le pidió apoyo. El vecino tenía COVID”, dice.

Su hermana cuenta que a los días, Juan empezó con dolores de cabeza insoportables y no podía respirar.  “Se le complicó porque sufría asma. Así que él solo tomó un Uber; y se fue al Hospital de los Veteranos en Dallas, Texas, sin pensar que ahí daría su último aliento”.

Juan estuvo hospitalizado tres semanas. “Nosotros lo veíamos todos los días por video. Platicábamos con él y tratábamos de animarlo. Él parecía responder, y hubo días en los que presentó una mejora, pero luego le cambiaron el medicamento, le bajó el sistema inmunológico, le pegó una infección y falleció”.

Clara dice que su hermano no le tenía miedo al COVID. “Decía que no era nada. Nosotros le insistimos que se cuidara. Por eso, les pido a todos que se cuiden y tomen la pandemia en serio, porque aunque estén jóvenes les puede pegar”.

Juan Montañez con su familia. (Cortesía Clara Barillas)

La familia está sobrecogida con todos los testimonios de cariño que ha recibido de la gente.

Además de ser entrenador deportivo, Juan era un apasionado en ayudar a las personas con necesidad y amaba pasar el tiempo en programas como South East Young Athletics y South East Youth Wrestling de Bell, California, donde fue presidente; y entrenador de lucha en la secundaria Benjamin Franklin.

Participó en la directiva de la Cámara de Comercio de Bell, fue vicepresidente del Club de Leones de Maywood,  y webmaster de la Asociación TR3 City Youth Football and Cheer Athletic. De 1998 a 2005 estuvo en la Marina.

“Juan le pregunta constantemente a los niños si ya habían comido. Él siempre tenía algo para ellos. Cuando averiguaba que alguna de las familias vivían en sus autos, los invitaba a quedarse en su casa”, cuenta su hermana Clara.

Andrew, uno de los mejores amigos de Juan, le contó a Clara que cuando lo conoció, ambos estaban recaudando fondos. A Juan le fue muy bien, pero a Andrew no. Juan se le acercó y se presentó. Andrew le confió que no había logrado su meta de recaudación. De inmediato, Juan sacó dinero de su billetera para que pudiera completar. Y más tarde cuando Andrew perdió su trabajo, Juan le dio empleo en su negocio de venta de tacos.

Su familia consiguió donaciones por poco más de $11,000 para sus servicios funerarios y trasladar su cuerpo a California para que repose al lado de la tumba de sus padres.

Juan Montañez a su paso por la Marina de EE.UU. donde recibió varios reconocimientos. (Cortesía Barillas)

Para Roberto Cabrales, enterarse del fallecimiento de su amigo y ex compañero de secundaria y preparatoria, fue una verdadera conmoción. “El 7 de noviembre me desperté feliz con la noticia de que Biden le había dado la vuelta a los resultados electorales e iba ganando, pero cuando me avisaron que Juan había fallecido todo cambió. Fue como si me hubieran arrojado un balde agua fría. Se me cayó el entusiasmo por las elecciones”.

Roberto describe a su amigo como un hombre muy activo, era coach deportivo, tenía una taquería y un negocio de impresión de camisetas.

“Era movidísimo. No estaba en paz. Tenía un corazón muy grande. Se quitaba la camisa para ayudar a la gente”.

Pero además, dice, siempre estaba alegre. “Era impresionante. Nunca lo vimos enojado”.

La organización juvenil de lucha South East Youth Wrestling publicó en Facebook que lo extrañaría. “Fuiste un gran coach para nuestros jóvenes y un amigo. Gracias por todo lo que nos diste y apreciamos lo que has hecho por nosotros”.