Piden regulaciones para vendedores ambulantes

Dueños de restaurantes y pequeños negocios reclaman a las autoridades de L.A. por la desigualdad de requisitos e inspecciones a los que se deben someter, comparado con quienes venden en las calles

Piden regulaciones para vendedores ambulantes
Los restaurantes son una de las industrias más impactadas por las órdenes de cierre del gobernador Gavin Newsom. (Getty Images)
Foto: Getty Images

Este martes, un grupo de dueños de restaurantes y pequeños negocios se dieron cita frente al Departamento de Salud de Los Ángeles para exigirle a las autoridades que los vendedores de comida ambulante en las calles sean sometidos a las mismas regulaciones e inspecciones que deben cumplir ellos.

“Queremos exigirles a los supervisores de Salubridad que hagan su trabajo”, indicó Nadia Abrica, Presidenta de la Asociación de restaurantes del Sur de California (SoCal Restaurant Association) y dueña del restaurante Mama´s Licha, en rueda de prensa. “Que inspeccionen las ventas de comida bajo carpas, que encontramos en las calles. No tienen permiso ni siguen los códigos de salubridad como sí lo hacemos los restauranteros”.

En un comunicado de prensa, la asociación de restaurantes reconoció la gravedad de la crisis por el covid-19, pero pidió que se dicten reglas justas e igualitarias para todos.

“Comprendemos que se está viviendo un momento crucial de salud y por lo mismo le estamos exigiendo al Departamento de Salud del condado de Los Ángeles que haga algo con el alto índice de insalubridad (causado por) la venta de comida ambulante en las calles, la cual no está siendo regulada ni inspeccionada por ninguna autoridad y mucho menos por el Departamento de Salud”, indicó en un comunicado.

Los miembros de la organización alegaron que cuando los vendedores ambulantes de comida no son inspeccionados ni entrenados por el Departamento de Salud para manejar la comida ponen en riesgo la salud de la comunidad. A su vez, señalaron que, al no seguir los códigos de salud en el manejo de los alimentos, estos pueden contaminarse y enfermar a quienes los ingieren.

“Desafortunadamente, la acumulación de personas consumiendo y socializando en mesas y de pie sin respetar distanciamiento social ponen en riesgo el contagio de covid19”, indicó el comunicado.

El Sueño Americano

Los dueños de pequeños restaurantes, en su mayoría empresarios latinos, recordaron que ellos están “obligados a cumplir requerimientos que exige el Departamento de salud con la finalidad de proteger a la comunidad de contagiarse de cualquier enfermedad, además de pagar su permiso anual estimado de más de $1,000 dólares”. Los negociantes latinos indicaron que desde el comienzo de la pandemia, las autoridades les aumentaron los requisitos e inspecciones.

“Desafortunadamente, también cerraron nuestros comedores tanto dentro como afuera, las ventas bajaron a un 25% y seguimos obligados a cumplir al 100% con las utilidades entre ellas el pago al Departamento de Salud, permisos a la ciudad, alquiler y seguros, entre otros costos”.

Los dueños de restaurantes pidieron que las autoridades regulen la venta ambulante de comida. También pidieron que les permitan abrir nuevamente sus comedores siguiendo los protocolos de seguridad y distanciamiento social.

“No somos solos los restauranteros los que nos quejamos. Somos los dueños de negocios, que pagamos impuestos, los que levantamos la economía de Los Ángeles”, señaló Abrica.

“Nuestros pequeños negocios son nuestros “Sueños Americanos”. La mayoría (de nosotros) somos inmigrantes que venimos con la esperanza de ofrecerles a nuestros hijos mejores futuros y trabajamos duro para establecer nuestros negocios y es muy triste ver morir nuestros sueños americanos”.

“Les advertimos a los Supervisores que tanto los dueños de restaurantes como los pequeños negociantes no vamos a pagarle al Departamento de Salubridad el siguiente año. ¿Para qué estamos pagando si ustedes no están haciendo su trabajo? ¡No lo vamos a pagar!”, advirtió la líder hispana, durante la protesta del martes.

Impacto en la industria

La industria de los restaurantes ha sido una de las más golpeadas por la pandemia del covid-19 y las restricciones impuestas por las autoridades en respuesta al alza de contagios.

El 19 de noviembre pasado, el gobernador de California, Gavin Newsom, decretó una orden de permanecer en el hogar, citando el aumento de casos. En el sur de California, la capacidad de camas de las salas de cuidado intensivo ha caído por debajo del 5% y las autoridades públicas advierten que los contagios seguirán en aumento.

“Si no actuamos ahora, nuestro sistema hospitalario se verá abrumado”, dijo Newsom. “Si no actuamos ahora, seguiremos viendo un aumento en la tasa de mortalidad, más vidas perdidas”.

La orden estatal, de por lo menos tres semanas de vigencia, incluye el cierre de peluquerías y cines, y prohíbe el servicio de restaurantes, excepto para llevar y entregar comida. También limita la actividad de las tiendas minoristas y de los centros comerciales al 20% de la capacidad física del lugar. El mandato impacta negativamente a los negocios durante la temporada de compras más importante del año.

Carta al Gobernador

Esta semana, un grupo de senadores de California enviaron una carta al gobernador Newsom urgiéndolo a que permita a los restaurantes permanecer abiertos.

El grupo de 11 senadores tanto republicanos como demócratas le pidió a Newsom que clasifique a los restaurantes como negocios esenciales y les permita mantener sus puertas abiertas y servir comida al aire libre, siguiendo los protocolos de seguridad.

“Les pedimos que reclasifiquen inmediatamente la industria de restaurantes como infraestructura crítica antes de que se produzcan más daños”, indica la carta de los legisladores al Gobernador. “El futuro de miles de restaurantes, sus empleados y el carácter único de nuestras comunidades locales dependen de la supervivencia de esta industria”, agrega.

Los firmantes de la petición recordaron en la misiva que en 2019, 1.8 millones de empleos en todo el estado estaban vinculados a la industria de restaurantes y servicios de alimentos. Aproximadamente el 60% de los restaurantes son propiedad de personas de color, y el 50% son propiedad de mujeres o son parcialmente propiedad de ellas, según la carta enviada al Gobernador.

Según un análisis de la cadena ABC, menos del 4% de los contagios de coronavirus ha sido relacionado a la visita de restaurantes. En una rueda de prensa reciente, la directora de Salud Pública del condado de Los Angeles, Dra. Barbara Ferrer, admitió que las autoridades condales no pueden asegurar con exactitud dónde los angelinos se han contagiado el covid-19.