Trabajadores de la industria de comida rápida luchan para empoderarse

La AB 257 garantiza a los empleados la capacidad para mejorar los estándares en su lugar de trabajo.

Trabajadores de la industria de comida rápida luchan para empoderarse
Foto de archivo de miembros del sindicato de trabajadores de comida rápida. (Suministrada)
Foto: Sindicato SEIU 1021 / Cortesía

A más de un año del inicio de la pandemia del covid-19, estudios revelan que entre los trabajadores esenciales más afectados están los cocineros y cajeros de comida rápida. Se estima que California tiene más de medio millón de trabajadores en esta industria.

Mientras los empleados se aseguran que sus comunidades estén alimentadas y mantienen las economías locales en movimiento, a ellos frecuentemente se les ha tratado como prescindibles.

Uno de ellos es Angélica Hernández, una cocinera en un restaurante McDonald’s desde hace 16 años. Ella dijo que siempre había tenido 40 horas de empleo a la semana, pero desde que comenzó a hacer valer sus derechos tras el temor de contagio por covid-19 se las recortaron.

“Nos dicen que no hay trabajo cuando estamos viendo que si hay mucho, pero nos hacen trabajar por dos o tres personas solamente”, dijo Hernández. “A mí solo me dan 5 o 6 horas al día, pero siguen contratando a más trabajadores nuevos”.

La mujer de 47 años de edad dijo que siente que no está siendo valorada en su empleo. Aseguró que en los 16 años que ha trabajado en McDonald’s, muy pocas veces le han aumentado el sueldo. En enero fue la última vez que le incrementaron 10 centavos por hora.

“Estoy ganando $15.72 la hora, una cantidad que viene siendo sólo 72 centavos más que el salario mínimo”, indicó.

Hernández, quien tiene tres hijos, dijo que durante todo este tiempo se ha sentido nerviosa de ser contagiada en el trabajo, principalmente por la limitación de equipo protector para los empleados. En el trabajo recibe cubrebocas, pero los guantes los tienen bajo llave y cuando los empleados los necesitan deben buscar a un supervisor que tenga la  llave para que se los den.

“Eso se me hace tonto porque son cosas que se acaban rápido. Yo me cambio los guantes a menudo”, dijo Hernández. “Además, en el McDonald’s no limpian las puertas, ni los headsets (auriculares), todo eso lo estamos compartiendo entre trabajadores”.

Estas faltas de higiene y protección son un ejemplo de lo que investigadores de la Universidad de California en San Francisco encontraron, que los cocineros de línea tuvieron un aumento del 60% en la mortalidad asociada con la pandemia y que los trabajadores latinos de servicios de alimentos vieron un aumento del 39% en la mortalidad.

Más del 70% de los trabajadores de comida rápida de California son personas de color, las mismas que son más afectadas por el virus en todo el estado.

Adicionalmente, el informe “La industria de comida rápida y covid-19 en Los Ángeles”, indicó que los lugares de trabajo de comida rápida son particularmente vulnerables a la transmisión de covid-19. Un tercio de los lugares de trabajo de comida rápida tienen veinte o más empleados, lo que sugiere que se comparten equipos, espacios de trabajo, baños y áreas de descanso.

“Los restaurantes de comida rápida tienen espacios de trabajo muy próximos junto con un alto volumen de clientes, lo que aumenta el riesgo de exposición de esta fuerza laboral”, dijo Saba Waheed, autora del informe y directora de investigación del Centro Laboral de UCLA. “Y para colmo, covid-19 exacerba los problemas ya existentes en el lugar de trabajo, incluido el acoso sexual”.

Apoyando la AB 257

Para evitar que los trabajadores continúen enfrentando violaciones laborales como robo de salario, acoso sexual, discriminación racial, problemas de salud y seguridad, los miembros de La Lucha por $15 están abogando por la AB 257, FAST (Fast-food Accountability and Standards) Recovery Act (La ley de recuperación FAST).

La asambleísta Lorena González (D-SD) es la autora de este proyecto de ley y dijo en un comunicado que mientras que las corporaciones multimillonarias de comida rápida recolectan ganancias récord durante la pandemia, sus trabajadores continúan recibiendo salarios muy bajos al punto que tienen que realizar múltiples trabajos para ajustar sus gastos.

“Mientras arriesgan su salud para atender a los clientes, se les niega la licencia por enfermedad pagada y se les obliga a comprometer su seguridad en el trabajo”, dijo la asambleísta González.

La AB 257 garantiza a los trabajadores en cadenas de comida rápida la capacidad para mejorar los estándares del lugar de trabajo y empodera a los trabajadores para que responsabilicen a las empresas de brindar condiciones de trabajo seguras.

Esta medida da a los trabajadores un lugar en la mesa de discusiones. Mediante la creación de un Consejo del Sector de la comida rápida, los trabajadores tendrán el poder de moldear los estándares del lugar de trabajo en toda la industria. Podrán organizarse, movilizarse y ganar salarios más altos y con mejores estándares de salud y seguridad en toda la industria.

También responsabiliza a las grandes empresas de comida rápida cuando su franquicia viole la ley.

Joseph Bryant, miembro de la junta directiva de SEIU California y presidente de SEIU 1021, dijo que California ha sido un líder en los derechos de los trabajadores, y la AB 257 les garantizaría a los empleados un asiento en la mesa de negociaciones; además de un papel en la mejora de la seguridad en una industria plagada de abusos en el lugar de trabajo.

“Ya sea un trabajador de comida rápida, un conserje, un oficial de seguridad, un empleado en asilo de ancianos o un trabajador de diálisis, todos los trabajadores merecen tener voz en el trabajo”, dijo Bryant. “Ningún trabajador esencial debería tener que arriesgar su vida o las vidas de sus familiares para ganar un cheque de pago”.

Hasta el momento los grupos partidarios de la medida continúan colectando firmas para apoyar la AB 257, la cual está en comité hasta el momento.