Sobrevivientes narran cómo fue el terrorífico accidente en el que murieron 13 inmigrantes en California

La camioneta, en la que viajaban 25 personas indocumentadas, chocó contra un camión con remolque. Los cuerpos quedaron desperdigados sobre la carretera

El camión avanzaba a por la ruta estatal 115 y el auto con los inmigrantes se interpuso en su camino.
El camión avanzaba a por la ruta estatal 115 y el auto con los inmigrantes se interpuso en su camino.
Foto: PATRICK T. FALLON / AFP / Getty Images

El sobrecogedor accidente en el que perdieron la vida 13 inmigrantes el pasado 2 marzo fue consecuencia del choque contra un camión de vehículo de hasta ocho plazas en el que viajaban en total 25 personas apretujadas que esperaban encontrar un futuro mejor en Estados Unidos.

No se sabe si, una vez en una carretera rural del Valle Imperial, el conductor no vio la señal de stop o no le dio tiempo a frenar debido a al excesivo peso que transportaba. Pero su vehículo se interpuso en el camino de un camión con remolque que avanzaba a toda velocidad por la ruta estatal 115.

Pocos sobrevivientes pudieron describir lo que pasó después. El crujido del metal y el vidrio o los cuerpos arrojados sobre el asfalto son algunos de los recuerdos que recoge The New York Times en un reportaje.

Algunos ocupantes del auto

José Eduardo Martínez, de 16 años, viajaba cerca de la parte frontal del auto accidentado. Esperaba encontrarse con su tío en Utah para trabajar con él en la construcción y poder ayudar a su familia en Guerrero, México. El choque lo dejó herido de gravedad. Se ha ido recuperando en un hospital de San Diego al que su madre pudo viajar para acompañarlo. Ella teme ahora que su hijo no vuelva a ser el muchacho fuerte que era pero da gracias por tenerlo con vida.

En la parte de atrás, donde habían quitado los asientos, viajaban Zeferina Mendoza, de 33 años, y su prima, Rosalía García González, de 34. Ambas guatemaltecas cruzaron a Estados Unidos con la esperanza de conseguir trabajo en los campos de fresa de California. Mendoza es madre soltera de tres niñas y acordó con ellas probar suerte en Estados Unidos para escapar de la pobreza en la que vivían en Guerrero, México.

Al volante estaba Jairo de Jesús Dueñas, de 28 años. Dueñas vivía en Mexicali, Baja California, y su esperanza con este viaje era conseguir dinero para comprarse un auto con el que poder realizar servicio de Uber. Este padre de tres niños había estado agobiado porque la pandemia le había dejado con mucho menos ingresos de la panadería y maquiladora donde solía trabajar, según cuenta su esposa al Times.

El cruce la frontera

El adolescente José contó al diario neoyorquino que un día antes del cruce los llevaron a él y a otros 40 migrantes cerca de Imperial Sand Dunes. El mexicano, que ya había saltado la valla otras veces, no tuvo que hacerlo en esta ocasión porque un hueco en la barrera fronteriza permitía cruzar en auto a Estados Unidos.

Las personas fueron distribuidas en dos vehículos: el Ford Expedition granate del accidente y un GMC Yukon rojo. Ambos se quedaron estancados en la arena y sus pasajeros tuvieron que bajarse y empujar.

José dijo que al volver al Expedition notó que había más personas a bordo que antes y, minutos después, el Yukon explotó. Las autoridades de la zonas fueron a extinguir el incendio y capturaron en la zona a 19 inmigrantes. El jefe de bomberos, Alex Silva, cree que la explosión se debió al excesivo peso de los pasajeros.

El choque mortal

Poco después, Silva asistió también al choque mortal del Expedition con el camión en ruta estatal 115 y Norrish Road. Contó al Times que lo que allí encontró fue la escena más horrible que ha visto en sus 29 años de servicio en el cuerpo de bomberos. “La gente explotó fuera del vehículo y aterrizó a 40 pies de distancia”, dijo.

Silva encontró sobrevivientes tanto dentro como fuera del vehículo, pero no entendía cómo todas esas personas habían viajado en una sola camioneta. El conductor del camión resultó herido pero no de gravedad.

12 personas murieron en el lugar de los hechos. La víctima mortal número 13 falleció en un hospital cercano. “Pedí todas las ambulancias y aeronaves que pude conseguir”. Dijo el jefe de los bomberos.

Jairo de Jesús Dueñas, el conductor, y Rosalía García González, la prima de Mendoza, son dos de los 13 fallecidos. Mendoza despertó herida en el hospital y no podía recordar nada. El 7 de marzo le dieron de alta con un andador y se reunió con familiares que tiene en California. Aún tiene que recuperarse para poder empezar a trabajar, pero tanto ella como sus hijas esperan que pueda quedarse en EE.UU.