Celebran ‘a la mexicana’ a niño que nació al estallar la pandemia

Sus padres festejan su primer año de vida al lado de abuelos y tíos

Dimitri Alexander Gutiérrez nació al comenzar la pandemia, en marzo de 2020. (Cortesía Ruby Janet Muñiz)

Dimitri Alexander Gutiérrez nació al comenzar la pandemia, en marzo de 2020. (Cortesía Ruby Janet Muñiz) Crédito: Cortesía

Dimitri Alexander Gutiérrez, el niño que nació a pocas semanas de que irrumpiera la pandemia de COVID-19 en California en 2020, celebró su primer año de vida muy a la mexicana, vestido de charro, entre música de mariachi y bailes folclóricos.

El mes pasado festejamos su cumpleaños con una fiesta mexicana al aire libre en el patio de la casa de mis papás, en la que finalmente muchos de mis familiares pudieron conocer a Dimitri”, dice Ruby Janet Muñiz, su joven madre de 26 años.

Dimitri vino al mundo el 23 de marzo a las 11 de la noche en la Maternidad Queen of the Valley de la ciudad de West Covina en el condado de Los Ángeles. Semanas antes, el 4 de marzo, el gobernador de California Gavin Newsom había declarado la emergencia por COVID-19 y emitido la orden Quédate en Casa para evitar la propagación de la pandemia.

La gente estaba asustada, hacía compras de pánico como si el mundo estuviera a punto de acabarse, el papel sanitario escaseaba, se hacían largas filas en los supermercados y las autopistas lucían desiertas, sin tráfico.

A Dimitri Alexander Gutiérrez lo vistieron de charro para celebrar su primer año de vida. (Cortesía Ruby Janet Muñiz)

Ruby quien había imaginado dar a luz acompañada del padre de su hijo, su madre y su suegra, tuvo que hacerse a la idea de que las mujeres más importantes de su vida no estarían a su lado.

En los últimos días del embarazo, cuando ya el COVID-19 estaba convertido en una verdadera amenaza, se puso en cuarentena y se encerró en su casa.

“Solo iba a la cita con el doctor y llevaba mascarilla y guantes. Me la pasaba leyendo historias de embarazadas durante el coronavirus y buscaba mantenerme informada”, dice.

Incluso llegó a pensar que tendría que parir a su hijo en su casa. “Como estaban cerrando todo, ya no sabía qué podía ocurrir”.

Dimitri Alexandre Gutiérrez es sostenido por su padre Alexandre Gutiérrez y su madre Ruby Janet Muñiz. Ella vestida de China Poblana y él de charro. (Cortesía Ruby Janet Muñiz)

Sus padres y sus hermanos conocieron a su bebé casi una semana después de nacido. Ruby y su esposo pusieron en marcha todo un ritual de limpieza en su casa para el gran día en el que su familia acudiría a conocer a su hijo.

“Llegaron a la casa recién bañados, con guantes y mascarillas. No pasaron por ningún lado antes y tuvieron que contentarse con conocer a Dimitri desde lejos”, recuerda Ruby.

En la rutina diaria de casa, ella y su compañero tomaban todas las medidas de precaución posible.

“Cuando mi esposo entraba a la habitación donde estamos el bebé y yo, tenía que hacerlo recién bañado y con ropa limpia”.

Dimitri Alexander Gutiérrez nació en plena pandemia del coronavirus. (Cortesía Ruby Janet Muñiz)

Las primeras semanas Ruby no salía de su habitación. Su suegra y su mamá se encargaban de la casa y la comida.

Pasé un año de mucha ansiedad y estrés. Me puse muy nerviosa. Me daba mucho miedo que le fuera a pasar algo a mi niño. Le pedía a Dios que si nos llegábamos a enfermar, fuéramos nosotros, sus papás, pero no Dimitri porque él no había desarrollado aún sus defensas y no podía tomar medicinas como un adulto. ¡Relájate! ¡No te preocupes! me decían mis papás y abuelos, pero era imposible como mamá primeriza y con todo lo que estaba ocurriendo con la pandemia”.

Por mucho tiempo dice que no dejó que nadie se le acercara a su hijo ni se juntó con sus amigas.

“Estuve muy emocional durante el primer año de la vida de Dimitri. Si no hubiéramos tenido la pandemia, todo habría sido diferente ”.

Este año cuando la gente comenzó a vacunarse y los casos de infectados y hospitalizados descendieron después del repunte de invierno, la joven madre comenzó por primera vez a respirar aliviada.

Dimitri Alexander Gutiérrez nació en 2020 el año de la pandemia de COVID. (Cortesía Ruby Janet Gutiérrez)

“A veces lo llevo conmigo cuando voy de compras. Dimitri empieza a darse cuenta que hay otras personas además de sus papás y abuelos. Es triste que el niño vea a todos con máscara y piense que eso es lo normal”.

Ruby dice que cuando nació su hijo, creía que la pandemia duraría unos tres meses si mucho. Nunca imaginó que se extendería por más de un año, pero “siguió, siguió, vino otro brote y otro más”.

La necesidad de protegerse y no exponer a Dimitri, hizo que ella y su pareja cambiaran sus hábitos de alimentación. “Dejamos las chucherías (comida chatarra) y las sodas, y empezamos a comer más saludable y a tomar vitaminas”.

Ruby Janet Muñiz y Alexander Gutiérrez con su bebé recién nacido Dimitri Alexander. (Foto/Cortesía)

Y ya vacunados sus padres y la mayor parte de su familia, decidieron hacer una fiesta familiar para celebrar el primer aniversario de Dimitri.

“Me encanta celebrar todo y no pude hacerlo durante la pandemia. Para la fiesta, les pedimos a nuestros invitados que no estaban vacunados contra COVID, que llevaran pruebas de que estaban negativos al virus y les tomamos la temperatura al llegar”.

Inspirada en una fiesta mexicana que le hicieron a su hermano menor en 2002, Ruby quiso celebrar el primer año de Dimitri también muy a la mexicana. “Cuando mi hermano cumplió un año de vida en 2002, mis papás le hicieron una fiesta mexicana muy bonita. Yo era una niña, pero en ese momento pensé que si un día tenía un hijo, le haría una fiesta igual y se me cumplió”.

Aunque ella nació en Los Ángeles, sus padres y sus suegros son mexicanos. Los papás de su compañero son de Jalisco, su mamá de Sinaloa y su papá de Durango.

Dimitri Alexander Gutiérrez con su mamá Ruby Janet Muñiz. (Cortesía Ruby Janet Muñiz)

“Nos animamos a celebrar a Dimitri al verlo que está muy sano y porque ya tiene todas sus vacunas. Así que lo vestimos de charro para su fiesta. Trajimos un mariachi e invité al ballet folclórico Grandeza Mexicana del que fui parte durante 10 años para que vinieran a bailar”.

Lo mejor de todo es que sus tíos y tías que no habían podido conocerlo debido a las restricciones sanitarias impuestas por COVID-19, tuvieron la oportunidad de ver a Dimitri, el niño que nació en plena pandemia.

“Estoy muy agradecida porque pudimos festejar su primer año de vida. La pandemia nos alejó de muchas personas, pero nos hizo estar más cerca de los familiares más directos y valorar todo”, dice.

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