Día Nacional del Queso: 6 datos desagradables de un alimento tan delicioso

¿Por qué algunos quesos huelen a pies? El queso es nutritivo y sabroso, pero algunas de las características de este alimento pueden resultarte poco saludables y también desagradables

El queso tiene un alto contenido de grasas saturadas.
El queso tiene un alto contenido de grasas saturadas.
Foto: Engin Akyurt / Pexels

El queso y sus muchas variedades son celebrados en Estados Unidos cada 4 de junio, en el Día Nacional del Queso. El queso no solo es cremoso, sabroso y saciante, también es rico en nutrientes como proteínas y calcio. Si bien tiene algunas cualidades positivas, también hay algunos datos sobre este alimento básico milenario que podrían ser desagradables.

De acuerdo a National Today, la elaboración del queso comenzó alrededor del año 8000 a. C. poco después de la domesticación de los animales como las ovejas y las cabras. La Escuela de Salud Pública de Harvard señala que el queso fue descubierto por accidente en civilizaciones antiguas.

Cuando la leche se dejó reposar al sol durante horas se volvió agria y los componentes de las proteínas se cuajaron. “Cuando el suero se eliminó, los agricultores se dieron cuenta de que esta cuajada tenía un sabor agradable”, explicó Harvard.

6 datos desagradables de los quesos

1. Puedes volverte adicto al queso

Peta describe al queso como un “crack lácteo” al que puedes volverte adicto. Un alimento que durante la digestión libera sustancias químicas llamadas casomorfinas, que pueden ingresar al cerebro y adherirse a los mismos receptores opiáceos a los que se adhieren la heroína y algunos otros narcóticos.

2. Es rico en grasas saturadas

El queso al igual que la leche, tiene un alto contenido de grasas saturadas. Mayo Clinic señala que las grasas saturadas elevan los niveles de colesterol bueno y malo (HDL y LDL), lo que puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Aunque Harvard señala que hay un debate sobre los efectos de los tipos de grasas saturadas del queso en la salud del corazón y que podrían ser diferentes a los que causan los tipos en las carnes rojas.

3. El olor del queso apestoso y los pies son producidos por las mismas bacterias

Los quesos tienen su propio microbioma compuesto de bacterias, levaduras y hongos. Estos microorganismos contribuyen al sabor y aroma del queso.

En el caso de algunos quesos como el Limburger y Muenster que tienenun olor fuerte como a pies, esto no es coincidencia. La bacteria Brevibacterium que se emplea en la fermentación también causa el mal olor de pies en humanos.

4. Pueden aumentar tu presión arterial

Los quesos pueden tener un alto contenido en sodio, lo que puede elevar tu presión arterial. Entre los quesos que Cleveland Clinic recomienda evitar se encuentran los quesos procesados y duros como el queso americano, cheddar y muenster; los quesos para untar; el requesón y el suero de leche.

Para mantener bajo control los niveles de presión arterial puedes optar por quesos naturalmente bajos en sodio.

5. El queso contiene estrógeno

El Dr. Neal Barnard explica en The Beet que el queso contiene trazas de estrógeno y otras sustancias químicas que se administran a las vacas preñadas y nos pasan a través de la leche. En el queso el estrógeno está más condensado.

“Cuando introduce incluso pequeñas cantidades de estrógeno en su cuerpo, aumenta el riesgo de cánceres relacionados con las hormonas, como cáncer de mama, útero y próstata”, dice Barnard.

6. Algunos quesos están llenos de gusanos

En las islas Cerdeña (Italia) y Córcega (Francia), las moscas pueden poner huevos sobre el queso de oveja pecorino. Luego se come el queso podrido, llamado casu marzu, con todo y los gusanos.

Con moderación y en una dieta saludable

Harvard señala que se puede disfrutar de una cantidad modesta de queso como parte de una dieta saludable y que la forma en que se come es clave. “Comer queso con alimentos como cereales refinados (pasta blanca, pan, galletas saladas, etc.) y carnes procesadas puede anular sus beneficios para la salud”.

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