Flor Bromley le canta a su cultura y a sus ancestros

La cantante infantil hace canciones con valor y mensajes sobre temas relevantes para los hispanos

Flor Bromley decidió cambiar de carrera cuando vio las pocas oportunidades que tienen los hispanos en Broadway. Foto: Cortesía
Flor Bromley decidió cambiar de carrera cuando vio las pocas oportunidades que tienen los hispanos en Broadway. Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

Entre sus amigos, Flor Bromley era algo así como un bicho raro. Desde muy chica supo que quería dedicarse a cantar, pero no como la mayoría de los artistas. Ella quería ir a Broadway. El problema era que Flor vivía en Perú, donde este género es muy poco conocido.

“Tanto me gustaba que mis amigos me bromeaban con eso”, dijo. “En lugar de decirme Flor Bromley me decían Flor Broadway”.

Reafirmó su pasión por los musicales cuando a los 17 años viajó a Nueva York en un intercambio estudiantil. Regresó a Lima y le dijo a sus padres que en cuanto se graduara se mudaría a la Gran Manzana. Y así lo hizo.

La desilusión llegó poco a poco. Flor logró obtener algunos papeles en obras que se exhibían en el circuito conocido como Off Broadway, pero eran participaciones muy pequeñas. Además, en ocasiones le pedían que exagerara su acento.

“Por eso decidí cambiar de carrera”, dijo desde su casa en Nueva York. “Decidí hacer música para niños; decidí que nadie me iba a encasillar, porque en Broadway te ponen una etiqueta y ese es el tipo de actor que vas a ser; creo que la música me permite ser más yo”.

Flor aprovechó sus estudios de teatro musical, que cursó en Perú, y su licenciatura en educación. Para entonces ya conocía a muchas personas que hacían música infantil y ya se había convertido en mamá, una importante fuente de inspiración.

Actualmente está estrenando su tercer álbum, Pachamama, un tributo a la tierra y a sus ancestros.

“Mis raíces lo inspiraron”, dijo. “En Lima, por ejemplo, ahora con la pandemia mis amigos me contaron que el cielo se veía azul; en Lima el cielo siempre es gris”.

En Pachamama –vocablo quechua que significa madre tierra–, colaboraron importantes personajes del mundo de la música infantil, entre ellos Laurie Berkner, Justin Lansing (miembro de The Okee Dokee Brothers) y las peruanas Wendy Sulca y Miss Laurita.

Los ritmos que se incluyen en este álbum son tan diversos como los músicos que trabajaron con Flor –de México, Perú, Colombia y otros–, entre ellos huayno andino, bachata, tanguillo, tejano, banda mexicana, tango y country.

Con su trabajo como artista, Flor espera cambiar el rostro casi inexistente de la música infantil latina en el mundo. Lamentó que en esta categoría del Grammy no haya suficiente representación de intérpretes de minorías.

Además, su música tiene un extra: habla de temas relevantes como la aceptación, inmigración y otros temas importantes para los hispanos. Todo de una forma divertida y sutil.

“Porque yo quiero hacer canciones que tengan valor”, dijo, “que tengan mensaje”.