El “boom” de las ofertas en las librerías mexicanas

Con libros a bajo costo y colecciones inéditas, el Fondo de Cultura Económica de México busca cautivar a los lectores mexicanos con obras que no aburran y despierten su interés.

Carmen Álvarez muestra uno de los libros para su hija.
Carmen Álvarez muestra uno de los libros para su hija.
Foto: Gardenia Mendoza. / Impremedia

MEXICO.- A la entrada de la librería Rosario Castellanos, la sede más importante de la editorial Fondo de Cultura Económica (FCE), hay un letrero que invita a recibir un libro gratuito. No es obligatorio llevarlo sino la bienvenida a una nueva estrategia oficial y particularmente del director, el escritor Paco Ignacio Taibo II.

Este escritor e historiador, autor de obras como Yaquis, tiene la convicción de que los mexicanos no leen más por el costo de los libros, entre otras fallas. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en 2020, los mexicanos leen en promedio 3.6 libros al año. Disminuyó en el número de lectores, pero quienes leen, lo hacen cada vez más

“Nuestra idea es abrir a toda persona que lo desee esas puertas que le impiden leer”, repite una y otra vez Paco Ignacio Taibo II mientras va de feria en feria de lecturas por todo el país y mientras dicta las políticas de las más de 103 librerías del FCE y su editorial que tiene también librobuses ambulantes. 

Antes de 2019, el FCE solo tenía la promoción de descuentos que aplicaban las editoriales a las librerías (que aún se conservan) pero no con las ediciones propias a bajo costo.

La librería Rosario Castellanos está ubicada en la colonia Condesa de la Ciudad de México y es un concurrido centro cultural por el que serpentean miles de lectores interesados en recibir los libros gratuitos de la colección editorial 21 para los 21 (21 títulos de autores mexicanos para el 2021)  con cien mil ejemplares cada uno que se pagaron con dinero decomisado al crimen.

Luis Hernández, encargado de la librería Rosario Catellanos, a la entrada del recinto del FCE. Foto: Gardenia Mendoza.

Veintiuno para los 21 es una de las colecciones, pero no es la única. Con un tiraje de alrededor de 2.3 millones de ejemplares, la Colección Popular es una colección de clásicos de la literatura, novelas, cuentos y poesías, a un precio de menos de 100 pesos por ejemplar (unos cinco dólares), explica Luis Hernández, encargado de la librería en entrevista con este diario.

“El 80% de estos libros valen 100 pesos o menos, hay de 60, 70…”, detalla. “Ha tenido tanto éxito que incluso hay libros que ya se agotaron y van por la segunda edición”, cuenta con entusiasmo de buen lector. 

Entre los títulos agotados se encuentra La Rebeldía de pensar del autor mexicano Oscar de la Borbolla, quien tiene como hilo conductor una incitación al cuestionamiento y la reflexión que  permiten frenar la precipitación del juicio y las acciones que son mera reacción. “Quien duda, considera y reconsidera, pesa y sopesa”.

El pensamiento crítico es un hilo conductor de la lectura que se impulsa desde el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, insiste Paco Ignacio Taibo II y de ahí la incitación a releer a clásicos  como Tarzán, de Édgar Rice Burroughs, con nuevos ojos. 

“Rice Burroughs es una muestra de la supremacía blanca sobre los negros, o de la supremacía negra sobre los blancos, o del amor por los orangutanes, que son los buenos en esa película. Se trata de abrir el debate sobre literatura y mentalidades y poner libros a muy bajo precio”.

Otro de los títulos agotados —detalla Luis Hernández quien va con unas carretillas repletas de obras que salpica de un lado a otro por la Rosario Castellanos— es El Samurái de la Graflex, una novela que resalta la multiculturalidad de México, un tema poco explorado hasta ahora.

Narra la historia de un peculiar personaje que el 30 de diciembre de 1906 abandona su natal Fukuoa, Japón, y arriba al puerto de Salina Cruz, Oaxaca, donde comienza una peripecia que lo lleva a convertirse en capitán primero del revolucionario Pancho Villa, El Centauro del Norte.

Mexicanos en busca de ofertas del FCE. Foto: Cortesía: Gardenia Mendoza.
Mexicanos en busca de ofertas del FCE. Foto: Cortesía FCE.

A unos pasos de las peripecias del nipón, siguiendo en línea recta desde la entrada de la Rosario Castellanos, se encuentra la mesa de la colección puntero y punto de arranque de la campaña de lectura del gobierno: Vientos del Pueblo.

En 2019, el FCE creó la colección Vientos del Pueblo con novelas clásicas, obras inéditas y reproducciones de autores internacionales a bajo costo, desde 10 pesos (0.60 centavos de dólar, aproximadamente). Son ediciones compactas para acercar a los lectores con los clásicos mexicanos e internacionales.

Ahí está Chéjov, Dostoievski, Shakespeare, Guillermo Prieto, Elena PoniatowskaVicente Riva Palacio, Rosario Castellanos y tantos otros saltando entre todas las librerías del fondo y hasta en los consulados y embajadas a donde poco a poco planean llevar las colecciones para aprovechar la infraestructura de las sedes diplomáticas. 

Ahí en el FCE de la Rosario Castellano estaba también Carmen Álvarez, una ama de casa que acudió a la librería de la Condesa en busca de un título muy específico: Un pacto con el diablo, de Thierry Lenain, de Vientos del Pueblo.

Se lo pidieron a su hija de 11 años en la escuela particular donde estudia. No lo encontraba en ningún lado hasta que una compañerita de la niña le dio el pitazo y ella fue corriendo a buscarlo: costó 70 pesos (menos de un dólar).

Nosotros gastamos hasta 1,000 pesos (unos 50 dólares) en libros para los niños cada mes y no nos pesa porque ellos lo piden: se les enseñó desde pequeños y preferimos llevarlos a las librerías que a las tiendas de juguetes”, comenta Álvarez, quien está casada con un militar a quien el Ejército envió  a Chile a hacer una maestría y allá sus hijos tomaron el hábito de la lectura.

“Haría falta que aquí, en México, se hiciera obligatoria la lectura de un libro por mes en las escuelas públicas como allá en Chile”, advierte. “Lo bueno de México es que los maestros son muy 

apasionados les ponen mucha atención a los niños y si, además de los libros baratos, se les pide que lean obligatoriamente un libro al mes seremos un país de lectores”. 

Luis Hernández, como encargado de la librería Rosario Castellanos, observa que se trata de cautivar a los lectores con obras que despierten su interés. “No libros técnicos que les aburran”, y esto incluye lecturas amenas de todo tipo como la que tienen en la mesa de Breviarios también por menos de cinco dólares.

Ahí hasta Heidegger, el filósofo alemán, está  dispuesto a conquistar a los más escépticos.

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