EE.UU. ofrece recompensa por información sobre un colombiano socio de Alex Saab

Hay recompensa de hasta $10 millones por información que permita llevar ante la justicia por lavado de dinero al empresario colombiano Alvaro Pulido Vargas

Estos individuos lucraron con alimentos subsidiados para los venezolanos.
Estos individuos lucraron con alimentos subsidiados para los venezolanos.
Foto: JUAN BARRETO / AFP / Getty Images

El Departamento de Estado anunció el viernes una recompensa de hasta $10 millones de dólares por información que conduzca al arresto o condena del empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas, presunto socio del extraditado Alex Saab.

Esta oferta complementa el anuncio del Departamento de Justicia sobre una acusación penal contra Pulido y otros cuatro ciudadanos sudamericanos -dos colombianos y dos venezolanos- por lavado de dinero y corrupción en relación con un esquema de soborno para obtener y retener contratos inflados a través del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa de distribución de alimentos y medicamentos de propiedad estatal, controlado por el estado venezolano para el pueblo de Venezuela.

Junto a Pulido, Emmanuel Enrique Rubio, Carlos Rolando Lizcano, José Gregorio Vielma-Mora y Ana Guillermo Luis, han sido acusados de este delito de lavado de dinero, por haber contribuido a desviar el dinero de contratos irregulares firmados con Venezuela para la entrega de cajas con alimentos subsidiarios.

Todos ellos están relacionados con Alex Saab, presunto testaferro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusado también de lavado de dinero y participar en un plan de sobornos para beneficiarse con la distribución de alimentos y medicinas subsidiadas para el pueblo de Venezuela.

Estados Unidos está demostrando su disposición a combatir la corrupción en el programa insignia de cajas de alimentos de Venezuela.

Según ha indicado el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, estos “supuestamente aumentaron el costo de producción de las cajas de alimentos para obtener un beneficio personal de su producción” y, a partir de este sobreprecio, “pudieron pagar sobornos y comisiones a los funcionarios del gobierno venezolano”, que “les ayudaron a obtener el contrato para producir las cajas, y obtener millones de dólares de beneficio para ellos mismos”.

Según la acusación contra Álvaro Pulido Vargas, dado que la escasez de dólares del régimen de Maduro limitó su capacidad para pagar a empresas extranjeras, incluida su capacidad para pagar al mismo Pulido y a otros por la importación y distribución de cajas de alimentos en Venezuela, Pulido y otro cómplice iniciaron un negocio para liquidar el oro de Venezuela.

El dinero obtenido a través de la liquidación del oro se utilizó luego para pagar a empresas extranjeras, incluidas las empresas controladas por Pulido y un cómplice.