Residentes y empresarios de Carson entablan demanda contra compañías que aseguran son las causantes del mal olor

Demandantes dicen que tienen días con dolores de cabeza y náuseas; autoridades aseguran estar trabajando para restaurar el canal

Lorena Rodriguez tiene que enfrentarse al mal olor del canal todos los días. (Jacqueline García/La Opinión)
Lorena Rodriguez tiene que enfrentarse al mal olor del canal todos los días. (Jacqueline García/La Opinión)
Foto: (Jacqueline García/La Opinión) / Impremedia

Furiosos y desesperados, diversos residentes y empresarios de Carson, una ciudad al sur de Los Ángeles, anunciaron este viernes que ya presentaron una demanda colectiva en contra de tres compañías a las que acusan de ser las culpables de un olor putrefacto que comenzó en la zona desde inicios de inicios de octubre.

Los representantes estiman que el problema comenzó el 30 de septiembre cuando se incendió una bodega de la compañía Art Naturals, sobre la avenida Avalon, que contenía desinfectante de manos a base de etanol altamente inflamable y tablas de madera. Art Naturals, es arrendatario del almacén, cuyos dueños son Prologis, Inc. y Liberty Property, LP.

“El mal olor que ha desprendido el Canal Dominguez por al menos 19 días es sulfuro de hidrógeno, una sustancia química tóxica que enferma a la gente”, explicó ayer Gary A. Praglin, abogado de los demandantes en conferencia de prensa.

Indicó además que algunos de los síntomas que causa en las personas son náuseas, vómitos, mareos, dolores de cabeza, problemas en los ojos y problemas respiratorios.

“No es seguro respirar [eso] durante un período prolongado de tiempo, y estamos contando con los funcionarios públicos para que lo limpien, así como con el acusado que ha sido informado por su falta de mantenimiento de su propiedad”, aseveró.

La demanda, presentada en la corte superior de Los Ángeles, pide una orden judicial que indique a los acusados pagar por los gastos de reubicación de los residentes, así como su futura supervisión médica para asegurarse que los malos olores no les hayan dejado secuelas.

Residentes afectados

Lorena Rodríguez ha vivido en Carson por 12 años y tiene un negocio de notaria pública y declaración de impuestos desde hace 10 años. Dijo que el mal olor se asemeja a “huevo podrido y gases”.

Para ella lo más frustrante es que solamente la pared de su casa la separa del canal y no se puede mudar a un hotel. En primer lugar porque su esposo está postrado en una cama especial de hospital que le enviaron a su casa después de un accidente y en segunda porque tiene cuatro mascotas y los hoteles solo le permiten llevar dos.

Lo único que le queda hacer es poner plástico alrededor de las ventanas y puertas para prevenir que entre el olor a su casa.

Sin embargo, aseguró que el olor le está haciendo daño a su salud al punto que ha tenido que ir dos veces a
urgencias.

“Fui por las migrañas que no se me han quitado desde el día uno que comenzó esto [además de] náuseas, vómitos. La segunda vez fui por problemas de respiración, pero lo único que le dan a uno es pastillas y el inhalador para el problema de la respiración”, contó.

Monique Alvarez es la demandante principal contra las compañías. (Jacqueline García/La Opinión)

Monique Álvarez, tercera generación de residentes de Carson y principal demandante en la querella, dijo que ella vive a unos pasos del canal.

“Hay un peligro acechando en mi casa y no puedo verlo, pero puedo sentirlo”, expresó. “Mis hijos están siendo afectados en sus cuerpos. Tienen dolores de cabeza, náuseas, les duele la garganta, los ojos [también les] arden”.

Agregó que a ella le molesta ver que por varias semanas no tuvieron servicios tangibles por parte de sus representantes, y que solo vio formularios para llenar.

“Apenas hoy [ayer] en el día 19 de los olores, recibimos purificadores de aire. Ese es el único recurso tangible que hemos recibido en nuestra comunidad”, aseveró.

Cuestionó si la tardanza se debe a que son una comunidad de color y no un área rica, como Huntington Beach, cuando enfrentó el problema del petróleo en el mar y las autoridades comenzaron a solucionar el problema desde el primer día.

“A nosotros nos dieron papeleo [que llenar] y listas de espera”, recalcó Álvarez quien tuvo que mudarse a un hotel debido a que ya no soportaban el olor.

Sandra Arroyo otra residente de mucho tiempo en Carson dijo que vive cerca al canal y que el olor estaba afectando a sus hijas.

“Es un olor como a huevo podrido mezclado con explosivos”, explicó.

Hace unos días la ciudad de Carson la ayudó a mudarse temporalmente a un hotel. Dice que aunque es un poco inconveniente, ya que está cerca del aeropuerto de Los Ángeles (LAX), es más seguro para sus hijas.

“Estaban bien contentas diciendo que ahora sí habían podido dormir toda la noche”, dijo Arroyo.

Alex Franco, residente de largo tiempo, dijo que vive a un par de cuadras del canal con sus padres de 75 y 74 años y ellos están en espera de ser reubicados. Añadió que le preocupa principalmente su padre quien últimamente se ha quejado mucho de mareos y dolores de cabeza.

“El peor olor es como a la medianoche cuando llega tan fuerte que nos despierta”, indicó Franco.

Los residentes comenzaron a reportar olores al Distrito de Administración de la Calidad del Aire de la Costa Sur (AQMD) el 3 de octubre y hasta la fecha, se han reportado más de 2,000 quejas por olores a la AQMD.

Mientras tanto el Departamento de Obras Públicas del condado de Los Ángeles indicó en su página de internet que están trabajando para abordar las condiciones dentro del canal, reducir el olor y restaurar el canal a un estado saludable.

Esto lo están haciendo mediante la neutralización del olor con equipos de mantenimiento que están rociando un desodorante natural, a base de agua y que es biodegradable.

Además, están utilizando un sistema de burbujeo para inyectar millones de pequeñas burbujas de oxígeno en el agua para aumentar los niveles de O2 disuelto en el canal y evitar la producción de gas sulfuro de hidrógeno adicional.

Hasta que el olor disminuya, el Departamento de Salud Pública del condado recomiendó mantener puertas y ventanas cerradas tanto como sea posible mientras los olores están presentes y haciendo funcionar unidades HVAC para filtrar el aire con el fin de evitar que los olores del exterior entren en hogares y negocios.

La Opinión intentó obtener reacciones de las compañías demandadas, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.

(*Actualización con información del 10/24)

La vocera de Prologis, Inc., Jennifer Nelson, indicó en un comunicado enviado a La Opinión al día siguiente de la publicación de este artículo: “Como han informado los medios de comunicación del sur de California, el olor está relacionado con las plantas en descomposición y la vida marina en el Canal Domínguez debido a la sequía. El desafortunado incendio que estalló a fines de septiembre no está relacionado, lo que dejaremos en claro cuando respondamos a estas acusaciones”