Familiares de inmigrante muerto a tiros por la policía de Tustin piden justicia

Un policía le pidió a Luis Manuel García que saliera de los arbustos con sus manos en alto, al salir, le disparan y muere dos horas después. En sus manos llevaba un palo y una bolsa para reciclar.

Luis Manuel García junto a sus hijas. (Suministrada)
Luis Manuel García junto a sus hijas. (Suministrada)
Foto: Rosalía Becerra / Cortesía

Han pasado seis meses desde que Luis Manuel García, de 38 años de edad y quien vivía en las calles de la ciudad de Tustin, fuera asesinado por la policía; no obstante, sus hijas de 18 y 13 años continúan devastadas.

El video corporal de la policía de Tustin (TPD), del 9 de agosto del 2021, muestra cómo los agentes llegan alrededor de las 10 de la mañana a un área cerca de la unidad habitacional Saddleback Mobilodge Mobile Home Park en el 15401 Williams St. Esto después de que la policía recibió una llamada de una persona, describiendo a un hombre peligroso, pero que no coincidía con las características de García.

La víctima, quien entonces estaba durmiendo detrás de unos arbustos, fue despertado y una agente identificada como Estella Silva le pide en repetidas ocasiones que salga. Incluso en un momento intenta jalarlo para sacarlo.

García inicialmente se rehúsa, pero cuando está saliendo de los arbustos otro policía grita que tiene un palo. En ese momento Silva dispara hacia García, mientras otro agente intenta paralizarlo con la pistola de descargas eléctricas (taser). El tiempo que pasó desde que encontraron a García entre los arbustos a los disparos duró menos de dos minutos.

García falleció aproximadamente dos horas después de haber recibido dos disparos en el pecho. En sus manos fueron encontrados un palo de madera y una bolsa de plástico que utilizaba para reciclar botes.

La semana pasada los abogados de la familia de García presentaron una demanda en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles en contra de la agente y el TPD. Ellos alegan fuerza excesiva, homicidio culposo y violación de derechos civiles.

La querella alega que García nunca representó una amenaza para los oficiales.

La base de la demanda es que la agente Silva usó innecesariamente fuerza excesiva cuando disparó y mató a García.

Un hombre trabajador

Rosalía Becerra, ex esposa de García, lo recordó como un hombre muy alegre, activo, juguetón y trabajador.

“Le decíamos Handy Manny, porque él sabía hacer de todo”, dijo Becerra quien compartió 15 años con él. “Le gustaba salir a caminar, era muy cariñoso con las niñas y las recogía en la escuela”.

Sin embargo, debido a problemas mentales que no fueron revisados a tiempo hace seis años, la pareja se separó después de que García comenzó a descuidar su persona y sus acciones. Sin embargo, nunca estuvieron tan lejos uno del otro ya que él solía visitar a las pequeñas a menudo y no contaba con mucha familia en Estados Unidos, solo sus hijas y una hermana a quien casi no veía.

Llegó el momento en que García empezó a vivir en las calles pero él era muy conocido en la comunidad. Becerra explicó que por eso se le hizo muy extraño cuando se enteró de lo sucedido ya que desde el principio nada concordaba.

“Me fueron a buscar de parte del fiscal general [del estado], pero no me querían dar mucha información… Ellos querían hablar con mi hija que acababa de cumplir 18 años, pero yo soy muy protectora y no los dejé”, recordó Becerra.

Bajo la ley AB 1506, el Departamento de Justicia de California debe investigar cada tiroteo relacionado con policías que resulte en la muerte de un civil desarmado en el estado.

Cuatro días después la contactaron nuevamente para darle la noticia que García había fallecido y necesitaban a algún familiar que se hiciera cargo.

“Yo no sabía cómo decirles a mis hijas. Mi hija mayor fue a la que le dolió más porque pasaron más tiempo juntos”, dijo Becerra. “Las dos se sienten destrozadas, querían que su papá saliera adelante”.

El abogado Luis Carrillo, representante de la familia, dijo que la policía está realizando actos reprochables y actualmente hay agentes policíacos que no respetan la vida humana.

“Esta policía se aceleró y le disparó a quemarropa sin justificación porque él no tenía ningún arma ni cuchillo”, dijo Carrillo. “Estaba intentando salir [del arbusto] con su palo que utilizaba para recoger sus latas”.

En el video se muestra como Silva incluso dice reconocer a García. Ella le dice que le enseñe sus manos a lo que aparentemente García accede ya que se escucha decirle “aquí están mis manos” aunque eso no se ve en el video. Cuando García va saliendo ocurre el tiroteo.

“Para que un policía le dispare a un individuo el oficial tiene que sentir una amenaza inminente y aquí no había ninguna amenaza inminente, él estaba obedeciendo, estaba saliendo y siguiendo las órdenes de la oficial”, indicó Carrillo.

El abogado explicó que los agentes están mal entrenados y por eso se aceleran demasiado cuando van a responder a los casos.

Por ahora Becerra solo espera que se haga justicia. Ella cree que ni García ni ninguna otra persona debe morir de esta manera.

“Cuando llegaron ahí él estaba dormido, su mente de por si no funcionaba bien y en lugar de minimizar la situación, ella estaba muy agresiva con él”, dijo Becerra. “Luego le disparan y le tiran el taser y él corrió, pero ya llevaba dos disparos en el corazón”.

Becerra enfatizó que lo más indignante fue ver que, aún con los disparos en el pecho, García fue esposado y arrestado.

Ella espera que con la demanda que están presentando se haga justicia ya que considera injusto que se siga teniendo tan poco respeto por la vida humana.

“Los policías tienen que ser responsables de sus actos”, aseguró Becerra.

Los restos de García fueron enviados a su natal México donde fue sepultado.

La Opinión intentó obtener una reacción por parte de la TPD, pero no hubo respuesta al cierre de esta edición.