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Claudia Márquez, una mujer mexicana que triunfa en una industria de hombres

Entrevista con la ejecutiva Claudia Márquez, COO de Genesis North America. "Me di cuenta que ser mujer era una ventaja"

Claudia Márques, COO de Genesis North America.

Claudia Márquez fue nombrado COO de Genesis en septiembre de 2021. Crédito: Genesis | Cortesía

NUEVA YORK – La mexicana Claudia Márquez es una de las mujeres con más responsabilidad en la industria del automóvil. Tras casi tres décadas de experiencia en marcas como BMW, Land Rover, Mini, Nissan e Infiniti, en 2019 se unió al Grupo Hyundai. Desde hace año y medio es la COO de Genesis Motor North America y dirige las operaciones de la marca de lujo coreana.

Pudimos hablar con Márquez sobre su trayectoria personal y profesional, una historia de éxito de una mujer en un mundo de hombres.

La Opinión: ¿De dónde vienes y cómo entras en el mundo de la industria automotriz?

Claudia Márquez: Para mí es una historia bien entretenida. Soy mexicana, crecí allí con mucha influencia alemana, luego estuve en un colegio donde estudié la carrera en alemán, siendo esto lo que me trajo eventualmente a la industria automotriz.

También crecí en una época en México donde las mujeres éramos educadas, pero la intención siempre era que te casaras con un hombre bueno. Y si tenía capacidad económica, mejor, y tuvieras hijos. Sin embargo, esto nunca lo vi como problema porque fue mi vida como niña y fui feliz, en la Ciudad de México.

Ahora, cuando terminé de estudiar -Administración de Empresas con especialización en marketing- me aburrí, no tenía nada que hacer. Allí le dije a mi papá: “Quiero trabajar”. Él me responde: “¿Por qué?”. Pues, le digo yo: “Porque estoy aburrida”.

Entonces se preocupó porque su “princesa” trabajara. Pero lo peor que puede pasar es que no me guste. A raíz de ello comencé a trabajar en una empresa alemana pensando en que quiero hablar el idioma y utilizar el conocimiento de la cultura.

Envié mi currículum a BASF (empresa química) en la cual trabajé tres años. Recuerdo mi primera semana cuando llegué, me encantaba mi escritorio. Tenía un teléfono de esos que no hay actualmente y me sentí fuerte, libre, independiente. Me gustó vestirme para ir a trabajar a la oficina, me gustó.

Aprendí con mis amigos alemanes una nueva estructura, disciplina y forma de trabajar. Eventualmente, a los tres años le digo a mi esposo que estaba aburrida de los plásticos, quería algo diferente. A lo que él me responde: “Casualmente hoy leyendo El Financiero vi que BMW viene a México y busca diferentes perfiles”.

Envié mi currículum, me hacen una entrevista y me contratan. Trabajé para ellos 16 años y medio donde hice un poco de todo. Empecé muy fuerte en ventas, distribución, planeación, estrategias, producto, precio, incentivo.

Eventualmente me fui a trabajar a Inglaterra cuando Land Rover todavía era de BMW, luego regresé. Fui responsable de la marca Mini en México y allí comencé en áreas como advertising, CRM y también de desarrollo de red. Siempre he estado en operación a nivel completo, cada vez con responsabilidades mayores para marcas distintas pero siempre integrado.

Claudia Márquez en la presentación del Genesis GV80 Coupe Concept en Nueva York.
Claudia Márquez en la presentación del Genesis GV80 Coupe Concept en Nueva York. / Foto: Impremedia
Crédito: Rafael Cores | Impremedia

Evidentemente, tras 16 años con ellos me di cuenta que no era un ratito, ya estaba donde estaba y quería seguir. Por ello, tenía el interés de estar en marcas de volumen y hace 11 años dejé a los alemanes para tomar una posición con los japoneses. En aquel momento era para marketing con toda la parte estratégica, Latinoamérica y México.

Después de tres años vine a Estados Unidos (eso fue hace 8 años) para trabajar con la marca de lujo de una de las marcas japonesas donde hice toda la parte de estrategia, producto, precio, incentivo, etc. tres años después tomé la vicepresidencia de operaciones para Nissan en Estados Unidos por dos años y decidí dar, nuevamente, un salto y tomé la posición de CCO de Hyundai en México, la cual hice dos años y luego me vine a Estados Unidos otra vez para manejar la operación de Genesis desde hace 18 meses.

Con todo esto, lo que iba a ser un “ratito” se transformó en 27 años y medio.

L.O.: Trabajaste en varios países con varias marcas, con diferentes culturas de trabajo. Aunque, al inicio comentaste de que en México no se esperaba que las mujeres trabajaran. Luego, estás en una industria donde la mayoría de gente que vemos suelen ser hombres. En ese sentido, ¿le cuesta a una mujer en tu posición ir subiendo como has ido escalando? ¿Es más difícil para una mujer que para un hombre?

Claudia Márquez: Sin duda, debe de serlo. La industria es de hombres. Por más que esté cambiando, sigue siendo de hombre. Cuando tengo reuniones con altos ejecutivos, generalmente soy la única mujer que está sentada en la mesa. Ahora bien, si regreso el tiempo atrás en los 27 años y medio, mi inconsciencia de hacer una carrera porque nunca la tuve formalmente, simplemente trabajé con entusiasmo, disciplina, dirección y excelencia por el tiempo que iba a trabajar. Eso me hizo enfocarme en ese tiempo puntual en lugar de ver lo que a lo mejor alrededor existía.

No tenía miedo de decir que no, discutir o pelear -en el buen sentido de la palabra- lo que yo creía que era correcto. Tampoco tenía ninguna expectativa de seguir. Eventualmente, quizá, no sé, a mis 8 años (de experiencia) me di cuenta que ser mujer era una ventaja. Ya tenía una seguridad mayor y era evidentemente diferente. Allí fue cuando me empecé a divertir porque muchas veces, tú como mujer ves la realidad sobre cómo debes comportarte, es decir, como tú eres. Estás en una industria rodeada por hombres, me divierto, aprovéchalo.

Ahora es automático, ya es una manera de presentarte. Ya no eres una mujer. Soy Claudia Márquez la ejecutiva que se llama así. No me considero si soy mujer o no en la industria. Soy Claudia, así te presentas y así te perciben.

L.O.: ¿Te da una ventaja competitiva porque aportas algo que no está aportando la mayoría de la gente que está en la industria?

Claudia Márquez: ¡Totalmente! Es un poco como dicen mis amigos en Estados Unidos: “You’ve to embrace it” (tienes que aceptarlo y hacerlo tuyo). Sí eres diferente, utilízalo como ventaja para
todo lo que haces.

L.O.: ¿Pero en algún momento has sentido un poco de discriminación por ser mujer?

Claudia Márquez: Sabes qué, Rafa, yo creo que creciendo en el momento y en el tiempo donde lo hice, también en la forma en un país que ha ido evolucionando pero que quizá estaba más retrasado que lo que era Estados Unidos en ese sentido, pues creces con una piel bien gruesa. Entonces, difícilmente me ofendo, por un lado.

Por otro lado, soy bastante brava, muy derecha, es decir, voy a lo que voy. Si algo no me gusta, lo digo por su nombre rápido sin esconder nada y se acabó.

Entonces, respondiendo a tu pregunta: la verdad es que no, nadie me ha ofendido seriamente, quizá algo incómodo, pero nada grave. A veces lo que sí me sucede, más ahora en estos tiempos que antes, es que estoy en estas reuniones, tipo cena, donde somos ocho personas (siete hombres y yo) y cuando no conversamos sobre trabajo hablan de temas que no me interesan, pero a ellos sí. La diferente en este caso soy soy, pero no es algo que me moleste, solo que no lo puedes abordar igual porque son temas que no te interesan tanto y se acabó.

L.O.: Después de todos esos años de carrera, si pudieras darle un consejo a la Claudia Márquez joven, cuando arrancaba o a alguien que estuviese en una posición similar, ¿qué le aconsejarías?

Claudia Márquez: A la Claudia le diría que hubiera estado bien tomar posiciones internacionales antes de lo que lo hice, y mira que lo hice rápido. La posibilidad de estar sentada en una marca en una parte del mundo y entender la parte cultural de una empresa es fundamental para ti en el momento en que tomas posiciones para el futuro a nivel internacional, de modo que tengas la capacidad de trabajar, respetar, entender y digerir culturas diferentes.

Ahora, para las jóvenes de estos momentos, es muy sencilla y muy difícil: sean valientes. Como digo, “be brave”. No tienes nada que perder, al contrario, tienes muchísimo que ganar.

Claudia Márquez durante el evento "Winter Lights Powered by Genesis" en noviembre de 2022 en Nueva York. / Foto: Roy Rochlin/Getty Images for Genesis House
Claudia Márquez durante el evento “Winter Lights Powered by Genesis” en noviembre de 2022 en Nueva York. / Foto: Roy Rochlin, Getty Images for Genesis House
Crédito: Roy Rochlin | Getty Images

Las corporaciones tan grandes en las que nos desarrollamos intimidan mucho, sobre todo cuando eres mucho más joven y estás armando tu carrera. La realidad es que están esperando que hables y que des una opinión fresca de la idea que tienes porque es lo que se necesita. Estamos acostumbrados a hacer las cosas de la misma forma.

En términos de liderazgo, cuando alguien se atreve también destaca. Porque eso es lo que se necesita también como líderes.

Cuando estás en niveles altos, nadie espera que las nuevas generaciones tengan todas las respuestas. Al contrario, lo que sí te encanta es tener la valentía de colocar tu punto de vista sobre la mesa. Eso siempre te ayudará a destacar. Nunca aceptes “no” como respuesta. Si no lo entiendes, menos.

L.O.: ¿Cómo es un día de trabajo normal para ti como COO de Genesis?

Claudia Márquez: Soy el Demonio de Tasmania (entre risas).

L.O.: Yo veo a los ejecutivos y están en todos lados. Tienen tantas reuniones y equipos tan grandes. ¿Cómo organizan el día?

Claudia Márquez: Es muy importante tener un equipo fuerte. Es importantísimo terminar y armar este equipo. Hace 18 meses me pasó, el equipo de Genesis no estaba bien consolidado, si bien tenía mucho apoyo de Hyundai, no era exclusivo por parte de Genesis.

Siempre busqué rápidamente a quién tenga la habilidad técnica, pero también todos los skills de liderazgo y colaboración. Para mí es muy importante que cada una de las funciones que tengan, nos podamos sentar a la mesa y tomar decisiones juntos, que podamos hablar, discutir y entender qué impacto tiene mi decisión y la de todos al parejo. Una vez que decidamos, ejecutamos lo mejor posible.

Entonces, esa parte me ayuda. En el momento en que tienes a alguien muy fuerte en diferentes departamentos. Mi trabajo al final del día, más allá de estar un poco en todos lados, es contar con todos ellos. Cada uno tiene una función muy clara, cada uno sabe lo que sucede con el otro. Eso ayuda muchísimo.

¿Cómo es mi día? Por ejemplo, mi lunes empieza a las 8 de la mañana. Tengo la misma reunión que acabo de conversar ahora con mi jefe y todos los de Hyundai. Son dos horas, es lo primero que hacemos en la semana: definir qué es lo que hay que hacer inminente, estratégico y correcto para esta semana.

Luego tengo esa misma reunión con mi equipo el viernes, porque además, así me preparo para la reunión del lunes. Ya sabemos exactamente qué tenemos que hacer, y después de allí, depende del mes y de la semana.

Hoy, por ejemplo, estamos en el Auto Show de New York. Sabemos que vamos a estar allí desde hace meses, sabemos que Claudia tiene que presentar, pero sé que tengo a todo este equipo que me ayuda, y así vamos.

Mientras tanto, tuvimos que cerrar el mes y el trimestre. Obviamente, se deben tener objetivos claros. Vendimos 23% más que el año anterior, lo cual fue increíble, lo esperábamos. Quizá un poco menos, 17% mejor cuarto del año en comparación con el año anterior, y bueno, cierras el viernes y abres el sábado, porque ya empezó abril, más todo lo demás.

Es divertido, a veces un poco overwhelming (abrumador). A mí me apasiona, me divierte, me gusta.

L.O.: ¿Muchas horas? Me imagino.

Claudia Márquez: Muchas horas, muchas horas. Pero dentro de todo, en todos estos “mil y un años” que llevo trabajando, soy mamá y esposa. Eso para mí es muy importante. He aprendido a manejar dentro de mis horas, las horas a mi tiempo, casi siempre. Digo casi siempre porque a medida que vas tomando posiciones más altas, a medida que puedes controlar un poquito más el tiempo puedes trabajar los mismo pero no tienen que ser las mismas horas.

Por ejemplo, cuando quiero cenar en casa, quiero estar allí una hora y media . A veces no cuadra porque estoy en Central Time, mis reuniones están en Pacific Time. Entonces lo muevo. Eso implica que a lo mejor trabaje hasta las 10:30, 11:00 de la noche, pero me tomo mis dos horas de cena con la familia. Eso siempre trato de balancearlo y de hacerle caso a mi marido porque un día no me va a querer (risas). Eso no estaría bien.

L.O.:: ¿Tu jefe es José Muñoz?

Claudia Márquez: Es correcto. Los últimos 11 años, he trabajado con él en empresas distintas. Él fue el que provocó que dejara a los alemanes.

L.O.: Entonces aprovecho para preguntarte. Tenemos a un español y una mexicana en dos puestos de liderazgo de un grupo automotriz coreano, ¿Cómo lo analizas y cómo ves la importancia del mercado latino en Estados Unidos?

Claudia Márquez: José Muñoz es un líder excepcional, como pocos me ha tocado a mí ver. Es excepcional cuando opera Estados Unidos, cuando opera China, cuando opera Japón. Lo he visto operar en todo el mundo, es un experto, sin lugar a duda, en todo el ámbito de la industria automotriz. Además, es un experto en determinar equipos de trabajo muy fuertes.

El tema de diversidad es sumamente importante, pero no es la consecuencia de que hoy estemos acá nosotros. Es porque él tiene la visión en su brillante cerebro y forma de dirigir, de detectar, desarrollar y al final del día tener a su gente y equipo de confianza.

Lo conocí a través de una entrevista. Él fue la persona que fue clave para dejar una empresa 16 años y medio para trabajar en Nissan, no por la marca sino por lo que identifiqué en él como un líder.

Yo siempre quiero tener a un jefe que me enseñe todos los días. José tiene esa habilidad de que después de miles de años, estar con él en 80 reuniones, siempre aprendes algo, lo cual es super interesante, porque siempre tienes que estar, como decimos en México, “pilas” al 100% porque él siempre está al 120%.

Entonces, tomé la decisión, probablemente la más arriesgada de mi carrera profesional en aquel entonces. Comencé a trabajar en Nissan con él y la verdad es que aprendí y trabajé junto a él en tres diferentes posiciones. Cuando él tomó la decisión de trabajar para Hyundai, me invitó.

Entonces, tomé la decisión por el líder y la oportunidad que podía ver a través de él en estas marcas. No es necesariamente porque seamos (de habla hispana). Somos un poco expertos a nivel mundial en donde quiera que operemos.

Entrevista con Claudia Márquez, COO de Genesis North America.

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