Mujeres transgénero exigen defensa de sus derechos y piden un alto al odio

Brasil y México son los países donde más las asesinan; en EEUU le han quitado la vida a 32 este año

TransLatina Coalition, lamenta los crímenes de odio contra su comunidad.

TransLatina Coalition, lamenta los crímenes de odio contra su comunidad. Crédito: TRANSLATINA COALITION | Cortesía

Numerosas integrantes de la Coalición TransLatina de Los Ángeles rindieron testimonio ante la Comisión sobre el estado del odio del Departamento de Derechos Civiles de California, sobre los abusos, discriminación y delitos de odio cometidos contra ellas.

La Comisión, integrada por Cinthia Choi, Regina Cuellar, Andrea Beth Damsky, Cece Feiler, Brian Levin, Russell Roybal, presidente, Bamby Salcedo, vicepresidente, Shirin Sinnar y Erroll Southers, tiene a su cargo publicar un informe riguroso y completo de la actividad de odio en California.

Además, de participar en la búsqueda e investigación de actividades de odio, deben organizar foros comunitarios sobre el estado del odio, como el reciente en el Museo Nacional Japonés Americano.

“Vine a escuchar y he sentido la pasión con la que muchos quieren defender sus derechos”, dijo una mujer transgénero latina del público. “He sentido la discriminación que lastima mi dignidad, y vine porque creo que California puede ser el faro que ilumine al país sobre nuestros derechos”.

En 2022, un reporte de la Campaña de Derechos Humanos (Human Rights Campaing) dio a conocer que al menos 41 personas transgénero y de genero no conforme fueron asesinadas a tiros o muertas por otros medios violentos.

El 83% fueron víctimas de color. De ellas, 54% eran mujeres afroamericanas y el 71%, es decir, 29 fueron balaceadas. Además, el 26% conocían al homicida o fueron asesinadas por una pareja romántica/sexual, un amigo o familiar.

En 2021, la misma Campaña de Derechos Humanos dio a conocer un récord de 59 fatalidades
“Sabemos que, por lo menos ha habido 32 muertes en este país, en este año”, dijo Bamby Salcedo, presidenta y directora general de la Coalición TransLatina.

Salcedo declaró que, a nivel mundial son unas 400 muertes, con Brasil y México como los países con las tasas más altas de violencia y muerte de las mujeres transgénero. En 2021, Brasil registró 140 asesinatos de personas trans.

Y, de acuerdo con datos de Statista, fueron 87 el número de homicidios por orientación sexual o identidad de género en México, en 2022.

Más del 50% de los asesinatos cometidos fueron de mujeres trans, y, en segundo lugar, se sitúan homicidios de hombres homosexuales, que representaron el 25% de los fallecimientos.

“Brasil es el país más violento y en México se da por la ignorancia, el odio y la resistencia para aceptar que existimos como comunidad, y de alguna manera nos quieren exterminar”, dijo Salcedo, a La Opinión.

La odisea de Samantha
Samantha Becerra es una mujer trans de 50 años que huyó de México y emigró a Estados Unidos en 2004.

“Me iban a matar”, narró a La Opinión. “Lo que pasa es que había mucha discriminación y desde que era chiquilla sufrí porque no querían a los ‘jotos’, y aunque yo le echaba ganas a la vida, después no me dejaban trabajar”.

Samantha solicitó legalmente una visa, pero tres veces se la negaron.

Dice que no le creían que su vida corría peligro. Ni siquiera porque tenía una cicatriz en la boca que le quedó como marca para siempre.

“Cuanto tenía ocho años, en un rodeo de caballos mis compañeros de escuela me empujaron al ruedo, los caballos pasaron por encima de mí, y uno me pateó en la cara”, recuerda.

Samantha se dio cuenta de la homofobia. Los demás no la llamaban por su nombre, sino por los apodos que le habían puesto.

Cuenta que, cuando comenzó a trabajar, sufrió discriminación en su natal Guadalajara, y muchas personas le querían hacer daño.

“Ya estaba cansada de todo eso, y decidí venir a Estados Unidos; yo andaba de gay (homosexual) y tenía que esconderme cuando me vestía de mujer”, señala. “En la calle me golpeaban, me rapaban el pelo y todo por yo querer ser la mujer que soy”.

En una corte de inmigración, en la ciudad de Santa Ana, cuando buscaba que le otorgaran un permiso de trabajo, lo que recibió fue una orden de espera de remoción.

“Se me hace injusto; toda la vida hemos trabajado y aportado a este país, y a nosotras no nos han dado el lugar que merecemos”, dice.

“Yo siempre quería ser alguien en la vida y trabajé en tiendas, en una perfumería, en un restaurante, en un hotel y en Walmart…me gustaba luchar, pero el gerente me decía que no me querían pintada ni maquillada, ni que me viera femenina…me corrían de una tienda a otra, y siempre fue la misma batalla”, agrega Samantha.

Samantha afirma que nunca ha sido drogadicta ni prostituta, y le da gracias a Estados Unidos porque en la Coalición TransLatina se encontró con Bamby Salcedo y tuvo la oportunidad de encontrar un mejor trabajo.

Sin embargo, recuerda con dolor que, en alguna ocasión trabajaba limpiando casas en West Hollywood y una persona afroamericana que estaba sentada en la calle se atrevió a insultarla: “I hate all the faggets” (Odio a todos los maric*nes) y le lanzó una piedra.

“Llamé al 911, vino la policía, pero nunca hicieron un reporte; me dijeron que, si no había sangre, no iban a hacer nada”.

Discriminación y acoso
La Coalición TransLatina publicó recientemente un estudio titulado “De sobrevivir a prosperar: Un estudio de calidad de vida con adultos transgénero, no binarios e intersexuales (TGI) en la ciudad de Los Ángeles”.

La investigación entre la coalición y el Instituto Wiliams de UCLA Los Ángeles, incluidos el doctor Miguel Fuentes, Bamby Salcedo, presidenta de la Coalición TransLatina, Queen Victoria Ortega y Kertih Conron, encontró que los adultos TGI enfrentan desafíos críticos en áreas de empleo y recursos, vivienda, atención de salud y seguridad pública.

El informe da a conocer que también que investigaciones más limitadas han documentado que las personas intersexuales enfrentan discriminación laboral y tienen peor salud en comparación con la población general.

El estudio recopiló relatos en primera persona de 55 adultos transgénero, no binarios e intersexuales (TGI) para comprender mejor las necesidades de las personas TGI que viven, trabajan o reciben servicios en la ciudad de Los Ángeles

Los temas de los grupos focales incluyeron vivienda, empleo, atención médica y acceso a servicios y recursos locales, y en general descubrieron que, si bien la comunidad de TGI continúa enfrentando muchos desafíos graves, también ha desarrollado experiencia, relaciones y recursos que serán fundamentales para abordar estos desafíos en asociación con la ciudad.

En la evaluación de calidad de vida, la mayoría (94.6%) de los participantes del grupo focal eran transgénero y el 16.4% de los participantes se identificaron como intersexuales. Casi todos los participantes eran personas de color, casi dos tercios eran latinos/hispanos y la mitad no había nacido ciudadano estadounidense.

Una cuarta parte de los participantes asistieron a un grupo focal que fue facilitado únicamente en español. Muchos participantes tuvieron dificultades para conseguir empleo y vivían con pocos o ningún recurso financiero.

En concreto, más de la mitad (55.3%) no estaban ocupados mientras que el resto desempeñaba uno o más empleos. Casi un tercio de los participantes declararon no tener ingresos y más de un tercio declararon ganar menos de $15,000 dólares al año.

Sólo aproximadamente uno de cada diez (10.4%) participantes informó un ingreso personal de $50,000 o más, a pesar de que más de una cuarta parte de los participantes tenían una licenciatura o más educación.

Amenaza de bomba
El 19 de enero de 2022, alrededor de las 3:00 p.m., en las oficinas de Translatina Coalition se recibió una llamada de amenaza de bomba.

“Todas ustedes van a morir”, dijo la persona al otro lado de la línea telefónica.

Como esta amenaza y numerosas más, la comunidad TGI (Transgénero, Inconformes de Género e Intersexuales) ha tenido que navegar en el diario vivir.

Las oficinas fueron evacuadas de inmediato, y se contactó a las autoridades. Los miembros del personal y los clientes quedaron conmocionados por el incidente.

Bamby Salcedo, presidenta y directora general, y María Román, vicepresidenta, estuvieron en contacto con las autoridades durante todo el incidente.

Los miembros del personal y los clientes fueron enviados a casa, y se envió una alerta a través de las redes sociales, advirtiendo a las personas que no acudieran a las oficinas.

Luego de una minuciosa inspección, la Coalición TransLatina recibió autorización para regresar a las oficinas y reanudar sus actividades

“Ninguna cantidad de amenazas puede detenernos en nuestro compromiso con la comunidad Transgénero e intersexuales”, dijo Salcedo en aquel momento.

Esta publicación cuenta con el apoyo de fondos proporcionados por el estado de California, administrados por la Biblioteca del estado de California en asociación con el Departamento de Servicios Sociales de California y la Comisión de Asuntos Americanos de Asia y las Islas del Pacífico de California como parte del programa Stop Hate. Para denunciar un incidente de odio o un crimen de odio y obtener apoyo, visite https://www.cavshate.org/.

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