Despidos masivos de periodistas suenan las alarmas sobre el futuro de las noticias

Editores buscan soluciones para enfrentar la crisis de anuncios, y que impactan aún más a los medios étnicos

El periodismo atraviesa una crisis ante la falta de anunciantes.

El periodismo atraviesa una crisis ante la falta de anunciantes.  Crédito: CUNY School of Journalism

Los devastadores despidos en el periódico L.A. Times y en muchos otros medios de comunicación, junto con los crecientes desiertos informativos, están alimentando una creciente incertidumbre sobre el futuro del periodismo local y las noticias mismas. 

La publicidad en los periódicos locales disminuyó un 82%, una caída de $40,000 millones desde 2000, según el Pew Research Center

Durante la videoconferencia “Rescatando al periodismo local. Lo que está en juego para los medios étnicos”, organizada por Ethnic Media Services, varios editores compartieron sus puntos de vista ante la crisis que vive el periodismo.

Steven Waldman, fundador y presidente Rebuild Local News y confundador y expresidente de Report for America, un programa nacional que coloca periodistas en redacciones locales a lo largo de Estados Unidos, dijo que el  estudio Medill News Desert dio a conocer que el año pasado, en promedio, dos periódicos a la semana cerraron.

“Este año son dos periódicos y medio por semana. A nivel nacional, la crisis está empeorando. Hay evidencias de que cuando un periódico local desaparece, no es reemplazado por otro. Sí hay nuevas publicaciones, pero tienden a ser en diferentes áreas”.

Como consecuencia, dijo que es el momento para que los medios étnicos en particular puedan tener un gran impacto.

“Nadie piensa que el apoyo del gobierno deba ser la fuente principal, y todos están conscientes de que si lo haces de una manera mala, puede socavar la libertad de prensa”.

Así que dijo que se están discutiendo políticas públicas que ayuden a fortalecer las noticias locales comunitarias.

“La Universidad de la Ciudad de Nueva York básicamente presentó una propuesta para lograr que el concejo municipal aceptara que la mitad del dinero que la ciudad gasta en publicidad se destine a los medios comunitarios y eso llevó a aproximadamente a una transferencia de fondos por $10 millones de dólares hacia organizaciones de noticias comunitarias, incluidos medios en su mayoría étnicos en la ciudad de Nueva York”.

Como resultado, reveló que trabajan para que se replique ese modelo alrededor del país.

“También hay una serie de propuestas de incentivos fiscales. Hay proyectos de ley a nivel federal y versiones estatales como el Acta de Apoyo a los Pequeños Negocios y Noticias Comunitarias en el Congreso que otorgaría un incentivo fiscal para contratar o recontratar reporteros locales, $25,000 por persona.

“La segunda parte es un incentivo fiscal para los pequeños negocios que se anuncian en las noticias locales”.

Ryan Adam, vicepresidente de gobierno y relaciones públicas del periódico Toronto Star, quien estuvo activamente involucrado en la promulgación de la Ley de Noticias Online de Canadá (C-18), un código de negociación que asegura que las compañías de tecnología compensen a los editores por su contenido, envió sus condolencias a sus colegas del LA Times.

“Eso te muestra que tener un propietario multimillonario no siempre funciona. Lo ves en el Washington Post y en otros lugares, donde un multimillonario benévolo no siempre es suficiente, y eso se debe a que el mercado es desafiante por el lado de la publicidad y el modelo de negocios. En mi opinión, el periodismo en el contexto moderno está en bancarrota”.

Dijo que en el modelo de negocios del Toronto Star solía venir en 80% de los anuncios y el 20% de las suscripciones, pero en los últimos 15 años, con la multiplicación o adición de Google y meta y su capacidad de utilizar su contenido para generar publicidad, el 80% de los ingresos se fueron.

“El modelo europeo involucra conseguir una tonelada de subsidios del gobierno, pero además nos llevan años luz adelante en lo que toca a regular la tecnología por el lado de los ingresos, los daños en línea y para moderar el contenido”.

Observó que en lo personal tuvo un momento revelador cuando el código de negociación fue implementado en Australia y las plataformas tecnológicas, a pesar de toda su teatralidad, inevitablemente firmaron lucrativos acuerdos de contenido que no solo han permitido a la industria de medios australiana sobrevivir, sino también prosperar.

“Lo cual significa y por muy repugnante que pueda resultar para algunos periodistas, eso permitirá el pago de salarios e invertir en tecnología y cosas de esa naturaleza. Ya han pasado casi cuatro años desde que el código de negociación australiano está en vigor, y creo que podemos decir con seguridad que las plataformas tecnológicas en Australia, aunque a regañadientes, continúan manteniendo sus acuerdos de ingresos”.

Así que a partir de Australia, comenzaron a buscar el Acta de Noticias en Línea, la ley C 18 en Canadá que obliga a Google y a Meta a pagar a las organizaciones periodísticas por el uso de su contenido.

Por otra parte, mencionó que en Canadá tienen un crédito fiscal por suscripciones digitales. “Si yo compro una suscripción del Toronto Star, recibo un 15% de impuesto deducible sobre el total del costo. Esto ha incentivado a la gente a pasar de la suscripción impresa a la suscripción digital, lo que es muy importante para que podamos sobrevivir”.

También tienen el incentivo fiscal por el trabajo periodístico, que ha subido hasta 35% para salarios de $85,000, lo cual ha sido de gran alivio para los medios.

“Recomiendo encarecidamente al gobierno que apoye mientras la industria periodística está de rodillas. Y pido a los líderes tecnológicos que reconozcan el importante papel que tiene el periodismo basado en hechos reales, en la democracia, en las comunidades locales y en términos de unirnos como sociedad porque, en ausencia de un periodismo real, los que van a avanzar son los pseudoperiodistas, los expertos en línea y las personas que no pasan por el riguroso control retrospectivo que hacemos en nuestras salas de redacción”.

Brittney Barsotti, abogada general de la California Newspaper Publishers, una asociación que da seguimiento a la AB 886 conocida como el Acta de Preservación del Periodismo en California para apoyar el periodismo local, dijo que esta medida busca compensar a los editores de acuerdo a las veces que el contenido sea desplegado.

“No es un impuesto a los enlaces como los opositores argumentan”.

Dijo que han abogado por créditos fiscales como los incentivos para los pequeños negocios que compren anuncios o para los empleadores, pero aún en años de abundancia en el presupuesto, estos esfuerzos no podrían avanzar.

“A nivel federal, cualquier tipo de crédito fiscal se vuelve particularmente complicado cuando tenemos que lidiar con republicanos en la legislatura nacional”.

Precisó que el proyecto de ley se encuentra en el Comité Judicial del Senado de California. 

“Llegamos a tener 300 publicaciones étnicas solo en Los Ángeles, ahora tenemos esa cifra en California. Es una crisis y sé que algunos estarían pensando en pedir ayuda a la filantropía, pero hay un estudio que estima que se necesitan $1,75 billones para abastecer adecuadamente a los medios locales en el país, 500 millones o un millón por año.

“Es un avance, pero no va a resolver una crisis basada en estas plataformas que dominan los espacios de los anunciantes”.

Martha Díaz, editora del San Fernando Valley Sun, desde hace más de 20 años, dijo que desde que es propietaria de este diario, siempre ha sido una lucha.

“Pensé que íbamos a morir en la pandemia, pero unidos con otros y aumentando la presencia en línea, tuvimos resultados positivos. Es mi trabajo mantener las luces encendidas, y todavía tenemos la versión impresa”.

Dijo que son un periódico gratuito, que depende de los anuncios principalmente porque no tienen suscripciones, ya que la comunidad a la que sirven no tiene dinero extra para pagarlas.

“Ahora estamos recibiendo donativos, y también dependemos de los avisos públicos; y el 30% de mis anuncios va al periódico y una pequeña cantidad a la versión en línea; y estoy haciendo todo lo que la gente sugiere que puede funcionar.

“Pudimos conseguir más de 21,000 personas en Facebook. Tenemos un Instagram muy activo. Nuestro sitio web recibe entre 30 y 35.000 personas que se conectan, nos hemos registrado en Microsoft Start, lo que nos da un montón de dinero; y soy parte de CMPA (Center for Media and Public Affairs) y otras organizaciones que buscan ayudarnos con más dinero”.

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