5 Prácticas que los propietarios de una SSD externa deben evitar para proteger su información
Si cuentas con un dispositivo de almacenamiento SSD tienes que evitar comerter estos errores que suelen ser los más comunes

Las memorias SSD pueden llegar a ser sumamente delicadas por lo que un manejo adecuado es fundamental para su correcto funcionamiento Crédito: Shutterstock
Las unidades de estado sólido (SSD) externas se han convertido en una de las mejores opciones de almacenamiento gracias a su velocidad, durabilidad y portabilidad. A diferencia de los discos duros tradicionales (HDD), las SSD no tienen partes mecánicas, lo que las hace menos propensas a fallos físicos. Sin embargo, esto no significa que sean invulnerables. Si no se utilizan de manera correcta, existe un alto riesgo de pérdida de datos o fallos prematuros del dispositivo.
A continuación, detallamos cinco errores que nunca debes cometer con tu SSD externa si quieres garantizar la seguridad y durabilidad de tu información.
1. Exponer la SSD a temperaturas extremas
Las SSD están diseñadas para operar en un rango de temperaturas específico. Exponerlas a calor excesivo o frío extremo puede afectar su rendimiento y acortar su vida útil.
El sobrecalentamiento es una de las principales causas de fallos en una SSD, ya que puede provocar degradación acelerada de las celdas de memoria NAND. Si utilizas la SSD en entornos con poca ventilación o dejas el dispositivo conectado durante largos períodos sin descanso, puede calentarse en exceso y reducir su rendimiento.
Para evitarlo, es importante mantener la SSD en un ambiente con temperaturas controladas, evitar colocarla en superficies que retengan calor, como una laptop en funcionamiento, y no dejarla expuesta al sol o dentro de un automóvil en días calurosos.
2. No actualizar el firmware regularmente
El firmware de una SSD es el software interno que gestiona su funcionamiento y optimiza su rendimiento. Si no se actualiza periódicamente, la unidad puede presentar fallos o problemas de compatibilidad con el sistema operativo.
Los fabricantes suelen lanzar actualizaciones de firmware para corregir errores, mejorar la eficiencia y aumentar la compatibilidad con nuevas versiones de software y hardware. Si una SSD tiene un firmware obsoleto, es más probable que experimente fallos inesperados o pérdida de datos. Para evitarlo, es fundamental revisar periódicamente en la página oficial del fabricante si hay actualizaciones disponibles y seguir cuidadosamente las instrucciones al instalarlas. Antes de realizar la actualización, se recomienda hacer una copia de seguridad de los datos almacenados para evitar pérdidas accidentales.
3. Desconectar la SSD sin expulsarla de forma segura
Uno de los errores más comunes que cometen los usuarios es desconectar la SSD sin antes expulsarla de manera segura desde el sistema operativo. Cuando se desconecta un dispositivo de almacenamiento sin utilizar esta opción, se corre el riesgo de que se interrumpa un proceso de escritura en curso, lo que puede dañar el sistema de archivos o corromper los datos almacenados.
Este problema ocurre con mayor frecuencia cuando la SSD se utiliza para transferencias de datos grandes o cuando se emplea como unidad de almacenamiento externo en consolas de videojuegos, smart TVs u otros dispositivos. Para evitarlo, siempre se debe utilizar la opción de “Expulsar” o “Quitar hardware de forma segura” en el sistema operativo antes de desconectarla. También es importante asegurarse de que no haya procesos en ejecución que estén accediendo a la unidad y evitar extraer la SSD mientras el indicador LED de actividad esté encendido.
4. Ignorar señales de bloques defectuosos
Las SSD, al igual que los discos duros, pueden desarrollar bloques defectuosos con el tiempo. Un bloque defectuoso es un sector de la memoria que se ha vuelto inutilizable y puede provocar errores de lectura o escritura en los archivos almacenados.
Algunas señales de que una SSD tiene bloques defectuosos incluyen archivos que no se abren o se corrompen sin motivo aparente, tiempos de acceso más largos de lo habitual y errores frecuentes al intentar copiar o mover archivos. También es posible que el sistema operativo muestre mensajes de advertencia sobre fallos en la unidad. Para evitar la pérdida de datos, es recomendable utilizar herramientas de diagnóstico, como “CrystalDiskInfo” o el software oficial del fabricante, para comprobar el estado de la SSD y detectar sectores defectuosos.
5. No realizar copias de seguridad periódicas
Uno de los errores más graves que pueden cometer los propietarios de una SSD externa es no realizar copias de seguridad de los datos almacenados. Aunque las SSD son más resistentes que los discos duros tradicionales, aún pueden fallar sin previo aviso debido a problemas de firmware, desgaste de memoria o corrupción de datos.
Además, las SSD pueden ser vulnerables a ataques de malware, errores humanos o daños físicos. Si confías únicamente en tu SSD para almacenar información importante sin respaldo, podrías perderla para siempre en caso de un fallo inesperado. Para evitarlo, es recomendable implementar una estrategia de respaldo en la nube o en otro dispositivo de almacenamiento físico.
Las SSD externas son dispositivos confiables y veloces, pero requieren ciertos cuidados para evitar la pérdida de datos y prolongar su vida útil. Mantenerlas en condiciones adecuadas, actualizar su firmware, expulsarlas correctamente, monitorear su estado y realizar copias de seguridad con frecuencia son hábitos esenciales para garantizar su rendimiento y durabilidad.
Si sigues estas recomendaciones, tu SSD externa te proporcionará años de almacenamiento seguro y eficiente sin sorpresas desagradables.
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