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Rusia cometió “crímenes contra la humanidad” al deportar a niños ucranianos: ONU

Una investigación de Naciones Unidas acusa a Moscú de cometer crímenes contra la humanidad por la deportación y el traslado forzoso de niños de Ucrania a Rusia

Habitación infantil destruida tras ataques rusos, en Dnipro, Ucrania.

Habitación infantil destruida tras ataques rusos, en Dnipro, Ucrania. Crédito: Deutsche Welle

“Las pruebas recopiladas llevan a la comisión a concluir que las autoridades rusas han cometido crímenes contra la humanidad por deportación y traslado forzoso, así como por desaparición forzada de niños”, afirmó en un informe la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, creada por mandato de la ONU.

El traslado forzoso de miles de niños ucranianos a zonas ocupadas por Rusia y a decenas de divisiones administrativas del país agresor, algunos a zonas tan alejadas como el Ártico o Asia Central, constituye un crimen contra la humanidad, concluye un informe de una comisión investigadora de la ONU.

Más que crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad

El documento de la Comisión Internacional Independiente de Investigación para Ucrania, que esta semana se presenta ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, recoge pruebas de al menos 1,205 transferencias a zonas ocupadas de Ucrania o deportaciones a Rusia de menores de entre 11 meses y 17 años, de los que un 80 % aún no han regresado.

En investigaciones anteriores, la comisión de tres expertos, presidida por el noruego Erik Mose, ya había concluido que estos traslados constituían crímenes de guerra, pero ha elevado sus acusaciones a crímenes contra la humanidad, entre otras razones al interpretar que se llevaron a cabo de forma extensa y sistemática.

Una nueva familia en Rusia

Según Dmitro Lubinez, comisario de Derechos Humanos del Parlamento ucraniano, unos 400 niños ya han sido adoptados por familias rusas. El caso más conocido es el de una niña que fue sacada de un orfanato de Jersón. Los periodistas descubrieron que había sido adoptada por Sergei Mironov, miembro de la Duma Estatal rusa, y su esposa.

La ONG ucraniana “Centro Regional de Derechos Humanos” ha determinado el paradero de 378 niños ucranianos deportados. A diferencia de un niño bajo tutela, un niño adoptado se considera un hijo biológico, explica Katerina Raschevska, experta de la ONG, y añade: “Los padres pueden cambiar el nombre y los apellidos, el lugar y la fecha de nacimiento en un plazo de seis meses. Entonces ya no se podrá encontrar al niño”.

¿Quién es el responsable?

Dmitro Lubinez afirma que los niños deportados se ven amenazados con ser reeducados en familias rusas: “Se les dice: ‘eres ruso y hablas ruso. Olvida todo lo que pasó antes y empieza una nueva vida. Vas a la escuela y consigues papeles rusos. Serás educado como un verdadero ruso y debes estar agradecido de que te hayamos salvado”. Lubinez considera que se violan los derechos de los niños ucranianos que viven con familias rusas, en particular el derecho a la libertad de movimiento y al uso de su lengua materna.

Katerina Raschevska, del “Centro Regional de Derechos Humanos” de Kiev, dice que la colocación de niños en familias rusas es un delito y que las Naciones Unidas prohiben la adopción de niños por una de las partes en conflicto. Además, la crianza debe correr a cargo de un representante del mismo grupo cultural y étnico al que pertenezca el niño. “Es probable que la adopción en sí sea catalogada de genocidio”, afirma la experta.

Sin embargo, no insiste en que la culpa sea de los tutores. Las autoridades rusas y los gobernadores de las regiones rusas son los responsables. Según Raschevska, crearon un sistema de recompensas para las familias que acogen a niños ucranianos. También cree que son responsables los comisarios para la infancia de los territorios ocupados por Rusia, así como el jefe de Estado Vladimir Putin y la comisaria para la infancia, Lvova-Belova.

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