Trump advierte que, si México no hace su trabajo contra las drogas, Washington se encargará de ello
Donald Trump amaga con encargarse del problema del narcotráfico en caso de que el gobierno de México no lo atienda a la brevedad
La estrategia del gobierno de México para enfrentar a los cárteles de la droga y cortar sus redes de complicidad no se alinea a la exigencia de Donald Trump. Crédito: Julia Demaree Nikhinson | AP
El presidente Donald Trump volvió a expresar su inconformidad sobre la estrategia implementada por el gobierno de México para manejar el tema de las drogas y anticipó que, si no hace su trabajo de manera correcta, Washington lo hará en su lugar.
“El ingreso de drogas por vía marítima ha disminuido 97%, y ahora hemos puesto en marcha la fuerza terrestre, lo cual es mucho más sencillo. Oirán algunas quejas de gente en México y otros lugares, pero si no van a hacer su trabajo, nosotros lo haremos”, indicó durante un evento celebrado en la Casa Blanca.
El mandatario estadounidense ha mencionado recurrentemente la posibilidad de que las agencias estadounidenses encargadas de enfrentar a las organizaciones dedicadas a traficar con drogas intervengan en el territorio mexicano para combatir a los cárteles, pero Claudia Sheinbaum, presidenta de México, se opone al considerarlo una violación a la soberanía.
Sin embargo, bajo la perspectiva del republicano de 79 años, ponerle fin al tráfico de drogas figura dentro de las prioridades de su segundo mandato, pues reconoce que en Estados Unidos existe una crisis de salud ligada al consumo de estupefacientes.

La controversial declaración de Trump se produce en un momento tenso para las relaciones diplomáticas con México, pues al menos un par de acontecimientos ligados al narcotráfico han vuelto a ocupar las primeras planas de los espacios noticiosos ya que están relacionados con ambos países.
El primero surge ante la muerte de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que hace un par de semanas participaban en una operación llevada a cabo en la Sierra Madre Occidental, en el Estado de Chihuahua, la cual carecía del consentimiento de las autoridades mexicanas.
En segundo incidente deriva de las acusaciones emitidas por un tribunal federal de Estados Unidos en contra de Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, al ligarlo con el cartel que dirigen los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, lo cual bajo la óptica de la presidenta de México primero debe sustentarse con pruebas antes de ceder a extraditarlo para que responda ante las autoridades estadounidenses.
Todo esto surge previo a las negociaciones para la revisión del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), las cuales arrancan formalmente en julio y donde Trump podría elevarles los aranceles a las exportaciones de su vecino del sur en caso de rehusarse o atender de manera inadecuada el problema del narcotráfico.
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