Estados Unidos tiene su Fidel

Si a alguien todavía le queda duda de que en este país hay racistas, piensen en lo que habría ocurrido con el candidato Obama si se le hubieran encontrado audios similares al de Trump

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Estados Unidos tiene su Fidel
Donald Trump
Foto: Getty Images

Estados Unidos tiene su Fidel, su Trujillo, su Chávez, su Maduro, su Pinochet. Ahora esperemos, y oremos, que no lo elijan. Pero el hecho de que millones de personas estén dispuestas a votar por él, es, simplemente, de temer, y mucho.

De todo creía haber visto en política hasta que me encontré, nos encontramos, chocamos, tropezamos, dimos de frente, con los discursos de este candidato a la presidencia que para el período 2017-2021 nos ofrece el Partido Republicano. Las Palin, los Cruz, las Brewer, los Scott, Fox News, Limbaugh, Hannity, Breitbart News y el Tea Party, y todos los que nunca alzaron la voz para contradecirlos dentro de su propio partido, desembocaron en este regalito llamado Donald Trump, amado por Vladimir Putin y su protegido Julian Assange, de Wikileaks, que tiene al mundo en vilo.

En la elección pasada, la que se votaba presidente para el período 2013-2017, como ahora, el candidato del GOP, incomparable con el actual, sí, pero también divisor, separó la nación en los “dadores” (givers) y los “tomadores” (takers). Con esos marcaban la línea entre los que pagaban impuestos y los que no, que a su vez (según ellos) derrochaban todas las ayudas sociales. Hoy asistimos al show descarado de un multimillonario “tomador”, que, según él y su corte, merece el título de genio, por no haber pagado impuestos en casi dos décadas. Y sus seguidores, aquellos que antes pitaban cuando se mencionaba a los “tomadores”, lo aplauden rabiosamente como a un héroe. ¿Qué le aplauden? ¿Que no haya contribuido con un centavo para el ejército, la infraestructura, la policía, los bomberos y la educación pública?

Si a alguien todavía le queda duda de que en este país hay, y no pocos, racistas, piensen en lo que habría ocurrido con el candidato Obama, de encontrarle una grabación (audio y video) en la que se jactara de manosear, besar a la fuerza, denigrar y ultrajar a las mujeres, y cortejar hasta el cansancio a una casada, mientras él también estaba casado. Si le quedan dudas de la rampante hipocresía del actual GOP, piensen lo que le habría sucedido a cualquier candidato demócrata si, no una, sino (hasta ahora) cinco mujeres, hubiesen denunciado ataques de tipo sexual por parte de éste, o, simplemente confirmado de lo que éste se jacta, recordando, por ejemplo, que tenía la costumbre de entrometerse en los camerinos donde las mujeres se desnudaban para cambiarse la ropa, en sus concursos de belleza.

¿Estarían diciendo que se dedicara a hablar de los “temas” que importan? De los “temas” que importan ya ha demostrado su absoluta ignorancia. Pero, además, no estamos hablando de un mujeriego (que, por cierto, también lo habrían atacado hasta el cansancio) sino de un candidato, su candidato, a la presidencia, que actúa como un criminal.

Y que este candidato, al ser descubierto, se vaya lanza (lengua) en ristre contra todo el que lo denuncia, calumniando sin pudor, amenazando con encarcelar a su contrincante, demandar a los medios de comunicación y entrometerse en el sistema de justicia, no significa, aunque ahora quieran hacérnoslos creer, que sea una veleta suelta, un infiltrado, un rebelde de su partido. El señor gobernador Chris Christie, dedicó todo su discurso en la convención a que la gente coreara “¡encarcélenla!” (lock her up), refiriéndose a Hillary Clinton.

Y la brutalidad no para ahí. Trump, en un discurso el jueves pasado dio a entender que era imposible que se hubiera propasado con una de sus acusadoras, ¡por su aspecto físico! ¿Si fuese bonita, para los parámetros de ‘Donnie’, entonces sí debíamos creerle a su víctima?

Ya basta.


Pedro Caviedes es escritor y columnista. Hace más de ocho años publica semanalmente una columna de opinión política en El Nuevo Herald de Miami y actualmente colabora con reportajes para la Revista Esquire en su edición para México y Latinoamérica, y la revista Suburbano. A lo largo de su carrera ha colaborado para diversos periódicos, revistas y publicaciones digitales, entre las que se encuentran Voces del Huffington Post, Infobae, El Universal de Cartagena de Indias, la revista de economía Mercado de Dinero y la revista de actualidad Suburbano. Su perfil profesional está relacionado con temas políticos y sociales.

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