Con doble compromiso

Mark Sánchez es la figura de Jets y de comunidad latina

NUEVA YORK.- Mark Sánchez se siente orgulloso de ser el portaestandarte de la comunidad latina en la NFL.

Siendo uno de los pocos hispanos en la liga de futbol americano, el joven mariscal de campo de los Jets siente también el compromiso de ser un buen ejemplo para la juventud, según lo expresó al diario La Prensa de esta ciudad.

“Sí, claro”, respondió Sánchez a la pregunta de si se sentía el representante de los hispanos en la liga.

El quarterback, de raíces mexicanas, dijo que es importante jugar bien por el equipo, por sus compañeros y por los entrenadores, pero indica que su compromiso va mucho más allá.

“El nombre en mi espalda es muy importante. No quiero avergonzar a mi familia, ni a mi abuelo que está mirando desde el cielo”, manifestó Sánchez.

“Quiero que ellos estén orgullosos de cada partido que juego, y de mi educación”, agregó Sánchez, que está en su tercera campaña con los Jets.

“Es una oportunidad para que los jóvenes, chicos y chicas miren que lo más importante en la vida es la educación y su familia. Ésos son puntos importantes en las familias mexicanas, en las familias latinas”, destacó Mark en un fluido español que dice ha venido practicando para mejorarlo.

Mark, el tercer hijo de Nick y Olga Sánchez, resaltó el impacto que tuvieron sus padres en su formación, a pesar de que se divorciaron cuando él tenía cuatro años.

“Son ejemplos”, dijo sobre sus progenitores. “Mi madre me infundió la fe en Dios”, indicó.

Y su papá -que es capitán de un equipo de bomberos en California- le inculcó la disciplina y a crear buenas relaciones con otros deportistas.

“Mi padre me enseñaba que es importante crear relaciones con los jugadores fuera de este edificio, fuera del futbol norteamericano, porque cuando estamos jugando nada es personal, sólo buscamos ganar”, destacó Sánchez.

“Es más fácil enfrentar los partidos cuando creamos relaciones afuera de este edificio”, dijo señalando el complejo de entrenamiento de los Jets, en Florham Park, Nueva Jersey, donde tuvo lugar la entrevista.

Sus hermanos, Nick Jr. y Brandon, que le llevan varios años (38 y 33 años), a su vez tuvieron mucho que ver con la mentalidad ganadora de Mark, quien cumplirá 25 años de edad el próximo viernes.

Mark relata que cada vez que jugaba con sus hermanos, fuese baloncesto, beisbol o hasta el popular Monopoly, “quería ganarles, quería vencerlos a como diera lugar”.

Y aunque reconoce que no es tan importante, aún quiere ganar el sorteo de la moneda (cara o sello) al comienzo de cada partido.

Esos juegos de niño quedaron atrás; su espíritu ganador lo llevó a Nueva York, cuando los Jets lo eligieron como la quinta selección general del draft de la NFL en el 2009.

Nacido y criado en California, Mark indica que lo más difícil que ha enfrentado en ese cambio de escenario es el clima (el frío de Nueva York), para ser más específicos.

“Toda mi vida viví en California, donde por ejemplo hoy se registran 83 [grados], la semana pasada 85, el peor clima es la lluvia, ¿pero nieve?”, dice. “Allá no jugaba en la nieve… pero ahora eso es parte de mi vida. Lo he ido aceptando poco a poco”, añade.

A pesar del éxito que conlleva ser el quarterback de una organización tan importante, y más si es de Nueva York, Mark revela que sabe cocinar, “no mucho… los más fáciles como pasta, fettucini Alfredo, cocina italiana”, platillos que aprendió cuando trabajaba en la cocina de un restaurante mientras estudiaba en la famosa University of Southern California (USC).

Indica que también prepara algunos platillos mexicanos y que le sale muy bien “chorizo con huevos para el desayuno”; también “ensaladas, frijoles con arroz, que es fácil, y me gustan quesadillas”, añade.