Paso de armas estaba planeado
Documentos de 2007 revelan que EEUU y México sabían de la táctica
WASHINGTON, D.C.- Un nuevo capítulo en la investigación del operativo Rápido y Furioso se abrió ayer, luego de que se difundiera un documento de noviembre 2007 donde se prueba que el fiscal general del gobierno de George W. Bush, Michael Mukasey, fue informado sobre la táctica de dejar “caminar armas”.
Los dos documentos citados por Associated Press y obtenidos por La Opinión consisten en un memorándum y un correo electrónico. El primero se refiere a una futura reunión con el entonces procurador general de México, Eduardo Medina Mora, donde se especificó que “ATF ha trabajado en conjunto con México en el primer intento para controlar la llegada de armas que son infiltradas a ese país por un traficante mayor”.
“Aunque la entrega controlada no ha sido exitosa, la investigación sigue en curso y a ATF le gustaría expandir la posibilidad de investigaciones conjuntas y entregas controladas, porque solo entonces será posible investigar una red de tráfico completa, en lugar de un simple traficante”, se lee en el documento.
Asimismo, se detalló que un agente de ATF en México informó a Medina Mora sobre el “intento controlado de entregar armas” y le explicó la necesidad de tener una unidad mexicana colaborando.
En tanto, el correo electrónico corrige un detalle del memo y asegura que ha habido casos “con anterioridad donde se ha dejado a las armas caminar”. Este fue enviado por el funcionario de ATF, Carson Carroll, al director adjunto de las operaciones de campo, William Hoover.
La táctica de dejar a “las armas caminar” ha sido seriamente cuestionada luego de que en 2010 se descubriera el fracaso de la operación Rápido y Furioso, que permitió el trasiego ilegal de más de 2 mil armas en 2009 y 2010 a México, las que luego se perdieron.
Tras esto, el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, encabezado por el republicano Darell Issa (R-CA), inició una polémica investigación para dilucidar a los responsables y verificar el nivel de conocimiento que existía en el Departamento de Justicia (DOJ) al respecto.
Los nuevos documentos que aluden a Mukasey fueron obtenidos luego de que el comité exigiera a DOJ que colaborara con la investigación.
“Hay ciertas tácticas que son usadas por las agencias de seguridad, ya sea con drogas como con armas. Pero deben ser controladas muy cuidadosamente. En Rápido y Furioso no hubo control”, aseguró Dan Lungren (D-CA), exprocurador general de California.
“Los documentos de Mukasey se refieren a una operación diferente. No existe ninguna prueba respecto a que esto se salió de las manos antes de que la Administración Obama tomara el control”, comentó al ser consultado por La Opinión sobre la necesidad de investigar lo que se hizo en el gobierno de Bush.
“Necesitamos realizar la pesquisa de los hechos. Esto no se trata de un ejercicio político.Dejar armas caminar es una terrible idea. No me preocupa en qué Administración comenzó esto. Si es en 2004, en 2007, en 2009, eso no lo hace menos preocupante”, dijo a La Opinión el congresista Trey Gowdy (R- SC), miembro del Comité de Supervisión.
Pero mientras toda la atención se centra en esta investigación del Congreso en Washington, el trasiego controlado de armas por parte del gobierno representa solo una mínima parte del problema del tráfico ilícito de armas desde Estados Unidos a México.
El director de la división anticrimen del Departamento de Justicia, Lanny Breuer, reconoció la semana pasada que dos tercios de las más de 94 mil armas recuperadas en México, en los últimos cinco años, tienen su origen en las armerías de Estados Unidos.
Más aún, un reciente reporte del Centro de Inteligencia de Pandillas del Gobierno de Estados Unidos (NGIC) mostró que los cárteles están tratando más directamente con las pandillas, en lugar de utilizar intermediarios, como ha sido tradicional.
Entre los grupos latinos más cercanos a los miembros del crimen organizado mexicano se mencionaron Barrio Azteca y Mafia Mexicana, además de pandillas afroamericanas y supremacistas blancos.
Esta cercanía ha implicado, según el reporte, la diversificación de estos grupos más allá del comercio ilícito de drogas. “Los cárteles utilizan a miembros de pandillas en Texas y California para proteger rutas de tráfico, colectar deudas, transporte de bienes ilícitos, incluyendo armas y drogas y la ejecución de traficantes rivales”, detalló el documento.
“En Estados Unidos no ha habido una estrategia clara para contener la acción de los cárteles a nivel doméstico. No se tiene ni siquiera un mapeo de cómo se organizan estos grupos en el país”, explicó el director del Instituto México de Woodrow Wilson Center, Andrew Selee.
“Es difícil apretar a los cárteles y pandillas con sus operaciones en Estados Unidos. Actúan con menos violencia y más sigilosamente. Si bien hay casos contra traficantes, no existe un acercamiento sistemático para ver cómo controlar este problema a nivel doméstico. No hay un mapeo del crimen organizado en Estados Unidos”, agregó.
El próximo 8 de noviembre, el actual procurador general Eric Holder, testificará ante el Comité Judicial del Senado respecto a Rápido y Furioso. Hasta el momento la cabeza de DOJ ha negado su conocimiento temprano de esta operación.

