Amenaza a la educación

El reporte de la Oficina del Analista Legislativo presenta un panorama sombrío para el futuro de la educación pública en California.

No se están materializando los ingresos anticipados en la realización del último presupuesto, por lo cual se desencadenarán recortes automáticos que afectarán principalmente el sistema educativo estatal. Este recurso fue la base del acuerdo presupuestario para garantizar que no crezca el déficit.

Los recortes automáticos programados están divididos en dos categorías de acuerdo a la severidad del déficit. La primera es una reducción de 600 millones de dólares que incluye 100 millones a cada uno de los sistemas de la Universidad de California (UC) y de la Universidad Estatal de California (CSU), al igual que afectará los servicios parra personas discapacitadas, a la ayuda estatal para bibliotecas y guarderías. La segunda ola de recortes llega hasta los 1,400 millones de dólares en recortes al ciclo escolar K-12 lo que podría significar menos días de clases y la eliminación de autobuses escolares.

Todavía no se ha determinado cual será la profundidad del recorte aunque se sabe golpeará de nuevo a los estudiantes ya vapuleados por continuos aumentos en el costos de sus estudios.

Ya es inaceptable que el precio de la crisis caiga sobre los hombros de los más pobres y vulnerables, todavía es más inconcebible que sacrifique el futuro de California perjudicando las oportunidades académicas de los jóvenes.

Rechazamos de plano la idea republicana de que todavía hay que hacer más recortes que dañarán aun más la fibra de nuestro estado. Es necesario reacomodar las prioridades impositivas para que haya mayores ingresos al estado.

El problema ya no es de gastos excesivos cuando se eliminan días de enseñanza escolar sino de un fallido sistema político legislativo que a falta de capacidad para tomar las acciones sólidas necesarias va minando el futuro de California al sacrificar su enseñanza pública.