Continúan los ocupantes

Después de las expulsiones en Los Ángeles, Filadelfia, Nueva York, Chicago y otras ciudades, el movimiento ‘Occupy Wall Street (OWS) empieza a pasar a una nueva fase de iniciativas nacionales.

“La verdad es que el alcalde casi nos hizo un favor al echarnos del parque. Llegó un momento en que mantener nuestra presencia en el parque se convirtió en algo más importante que los temas que defendíamos, pero no podíamos marcharnos porque parecía que nos rendíamos. La decisión del alcalde nos ha proporcionado una salida gloriosa”, decía uno de los indignados que participa de las decisiones de OWS.

Las buenas noticias se resumen en que la gente ha dicho basta y ya no va aguantar más.

A nivel nacional, el movimiento continúa ampliándose, ya no sólo en plantones, sino en todo tipo de ámbitos: ya no sólo en zonas urbanas. Por ejemplo, después de desmantelar el campamento en Portland, se han multiplicado acciones e iniciativas de ‘Occupy’ en por lo menos 18 pueblos rurales de Oregon, donde han realizado acciones como “procesiones funerarias para el sueño americano”, ocupaciones de algunos centros, además de ampliar continuamente sus relaciones con otras agrupaciones sociales (sindicatos, iglesias, inmigrantes, estudiantes y más)

También se realizaron protestas de Occupy en Wal Mart y varios grandes comercios más en varios estados, incluido el estado de Washington, Oregon, Pensilvania y Oklahoma, durante el llamado viernes negro, promovido por las grandes empresas como el día más activo de compras prenavideñas

Hubo acciones en Minnesota contra Michele Bachmann, precandidata presidencial republicana ultraconservadora,

Otras iniciativas que se están desarrollando incluyen la de una campaña nacional sobre la deuda estudiantil, con la que se intentará obtener un millón de firmas y, una vez logrado eso, declarar un cese del pago de esa deudas.

Por otro lado, se está impulsando una campaña para evitar los lanzamientos de familias de sus casas cuando ya no logran pagar sus hipotecas, llamada “Organiza para ocupar” en diversas comunidades.

Además, considerarán ocupar espacios abandonados para crear vivienda. Otra vertiente de este esfuerzo será un intento de acciones a nivel nacional por Occupy Wall Street el 6 de diciembre para realizar plantones en viviendas y granjas a lo largo del país que han sido o están por ser reclamadas por bancos, y sus residentes desalojados por no poder pagar sus hipotecas.

La Ocupación de Wall Street es un movimiento que no se puede detener. Lo que se ha conseguido desde el 17 de septiembre, fecha de inicio del movimiento “Ocupa…”, es introducir una nueva imaginación, un nuevo lenguaje político en el corazón del país.

¿Hacia dónde va de ahora en adelante el movimiento?

El próximo paso será desarrollar una lista de objetivos y demandas sobre lo que podemos conseguir si tomamos el control de nuestro país en nuestras manos que actualmente está en las manos del 1% y ubicarlo en las del 99% restante, dice el cineasta Michael Moore. Esto es lo que propone a la Asamblea General de Occupy Wall Street:

1) Eliminar el recorte de impuestos a los ricos establecido por G. Bush y crear nuevos impuestos a los estadounidenses ricos y a las corporaciones, incluidos los impuestos a todas las transacciones en Wall Street (que actualmente no pagan nada).

2) Castigar con un impuesto a toda corporación que traslade sus empleos a otro país cuando esté obteniendo ganancias en el nuestro. Nuestros empleos son nuestro tesoro más importante y no deben trasladarse a otros países porque alguien quiere simplemente ganar más.

3) Establecer que todos los estadounidenses hagan el mismo aporte a la Seguridad Social sobre todos sus ingresos (la clase media paga normalmente un 6% de sus ingresos a la Seguridad Social: quién gana un millón de dólares al año paga alrededor del 0,6% (un 90% menos que el promedio de la gente). Esta ley hará que los ricos paguen lo mismo que cualquier otra persona.

4) Reinstalar la ley Glass-Stegall, estableciendo reglas serias sobre la conducción de los negocios en Wall Street y en los bancos.

5) Investigar la crisis de 2008 y enjuiciar a quienes cometieron todos los delitos.

6) Reordenar los gastos prioritarios de la nación (incluyendo la terminación de las guerras externas y sus costos de alrededor de 2 millones semanales). Estos permitirá reabrir bibliotecas, reinstalar el arte y las clases de cultura cívica en nuestras escuelas, mejorar nuestras carreteras, puentes e infraestructuras, dotar a todo el país de internet en el siglo XXI y apoyar las investigaciones científicas que mejoren nuestras vidas.

7) Crear un sistema de salud de pago único, libre y universal que cubra a todos los estadounidenses.

8) Reducir inmediatamente las emisiones de carbono que están destruyendo el planeta y encontrar formas de vivir sin petróleo que irá terminándose a fines de este siglo.

Occupy Wall Street es un movimiento que no tiene líderes individuales ni portavoces,cuenta con el apoyo de millones y buscan una nueva estrategia para influir en la política del país.

Obama y el liderazgo demócrata han identificado el movimiento como una forma de aprovechar esta “ira populista” para fines electorales, sin necesariamente respaldarlo, (también el alcalde Villaraigosa, con su desalojo ‘limpio’ de los indignados de Los Ángeles)

Para ellos, el movimiento ofrece una oportunidad de promover un nuevo tono retórico “populista” para atacar a los republicanos como defensores del 1 por ciento, a pesar de que muchos en el movimiento critican a ambos partidos de estar subordinados a los intereses de Wall Street y el gran empresariado, incluido Obama.

Más bien, para muchos en el movimiento, el interés de los demócratas de usarlo para fines electorales representa una amenaza, y hay un nutrido debate entre sus filas de cómo evitar que Ocupa Wall Street sea “cooptado” por los políticos.