LA VÍBORA

Joan Sebastian
Joan Sebastian
Foto: Emilio J. Flores / La Opinión

De loco, poeta y chismoso, todos tenemos un poco. Hasta Joan Sebastian podía quitarme la chamba si sigue así. Hace unos días el rey del jaripeo felicitó a Ana Bárbara y a Reyli por el nacimiento de su hijo. What? La cantante con cara de caballo ha negado los rumores de que el periodista de Univision Jorge Ramos o su el cantante Reyli podrían ser los padres de su hijo, al asegurar que este fue producto de una inseminación artificial y punto. Con ese historial de novios y maridos y hasta trastornos que todavía no han sido aclarados pero que la llevaron a someterse a rehabilitación parece que no hubo muchos que se apuntaran para hacer realidad el sueño de la intérprete potosina de manera voluntaria. Pero volviendo al tema, después de este gran oops de Joan o metida de pata como dirían en Juliantla, quién sabe si él sigue contemplado como el padrino del pequeño Jerónimo, como bautizaron al retoño. Mientras el gran misterio del verdadero padre sigue, Ana Bárbara compartió que se operó para no seguir sobrepoblando el mundo, y es que encontrar padres no es una tarea fácil, sino vean el caso de la octomom

Nadya Suleman, que sigue sola y sin padre para sus 14 hijos.

Con tres hijos y echándole la culpa a sus creencias católicas, fuentes cercanas a Maria Shriver aseguran que la experiodista está considerando no divorciarse de Arnold Schwarzenegger. El actor, que estuvo un poco alejado de las cámaras después del escándalo que protagonizó al procrear un hijo con su empleada doméstica latina y ocultarlo por más de 10 años, está haciendo todo lo posible por reconciliarse con su todavía esposa. Esta reconquista no es en forma de enfermedades o armas de fuego, como lo hicieron los conquistadores españoles, sino con costosos regalitos que logran avergonzar hasta a Santa Claus. Pero más que cuestiones religiosas, yo creo que a Shriver estos regalitos la hacen olvidar sus cuernos mientras que Schwarzenegger trata de evitar ser parte del club de Mel Gibson, quien acaba de compartir sus 850 millones de dólares con su exesposa Robyn. La fortuna de Schwarzenneger y Shriver está estimada en 400 millones de dólares y al parecer ninguno de los dos quiere dividirlo a la mitad.

¿Y qué onda con… la familia de Steven Tyler? Los familiares tienen los pelos y nervios de punta al enterarse del rumorado compromiso de matrimonio del excantante de Aerosmith con su novia de 38 años a la que no pueden ver ni en pintura. Primero que nada, ¿quién se quiere casar a los 63 años de edad, si es que no tiene más? ¿Qué no aprendió nada de Hugh Heffner? Este viejito, que siempre anda en pijamas de seda y fundó la revista Playboy, de seguro le agradeció a más de un santo por no haberse casado con su última prometida, Crystal Harris. Esta sin pena alguna se quedó con un auto Bentley y el anillo de compromiso de 90 mil dólares, y ahora hasta el perro, que vive con Heffner, quiere de regreso. Mejor que Tyler viva la vida loca mientras su noviecita de cinco años esté contenta. Y si no, pues que se busque otra que no le pida casarse para pasársela bien. Y a pesar de tener esa cara y ese cuerpo esquelético, para un roto siempre hay un descosido. Ahora que lo pienso Tyler y Shriver harían buena pareja, tiene la misma complexión huesuda.