Piden reformar el trato a inmigrantes

HRW insiste en que los indocumentados no son criminales

WASHINGTON, D.C.- El nuevo reporte anual de Human Rights Watch (HRW), difundido ayer, criticó fuertemente al sistema de detención de inmigrantes en Estados Unidos y advirtió sobre los riesgos de su expansión.

El informe realiza una evaluación sobre los derechos humanos en la mayoría de los países del mundo. Sus repercusiones ya son reconocidas, luego de varias disputas con gobiernos latinoamericanos, que han sido seriamente cuestionados por la organización, como Colombia y México.

En su evaluación sobre Estados Unidos, el documento no se quedó corto. “La expansión sin control del sistema de detenciones de inmigración durante las últimas dos décadas ha llevado a una estructura a nivel nacional de más de 300 centros”.

“En junio HRW documentó un vasto número de detenidos expuestos a transferencias recurrentes y caóticas entre centros de detención. Entre 1998 y 2010 se han registrado más de 2,200,000 de ellos fueron transferidos más de tres veces. Esto interfiere con el acceso a asesoría legal, testigos, evidencia y su red familia”, aseguró el reporte.

El director de defensa en el programa de Estados Unidos para HRW, Antonio Ginatta, enfatizó a La Opinión, que los cambios recientes en el sistema, como el cierre de algunos centros de detención donde se han registrado abusos, además de nuevos métodos de localización para detenidos, han ayudado, sin embargo, no son una solución.

“Este todavía es un sistema basado en la detención criminal y lo que queremos ver es una detención civil, donde personas no tienen que ponerse uniforme y pueden visitar a su familia cuando sea y tener libre acceso a los abogados. Este es un sistema criminal y eso es problemático ya que muchas de las personas no tiene antecedentes delictivos”, enfatizó.

“La Administración del presidente Barack Obama, comenzó con ciertas reformas, pero de muchas maneras no ha seguido con la determinación de cambiar el sistema. Esta un poco parado”, agregó.

El reporte criticó también al Programa Comunidades Seguras, que compara las huellas digitales de personas detenidas, con las bases de datos del gobierno, para determinar su estatus migratorio.

“Entre octubre de 2008 a julio de 2011, el 59% de los individuos deportados producto de este programa, no tenían un récord criminal o solamente estaban registrados con ofensas menores, como son las infracciones de tránsito”, comentó el informe.

“No vale la pena encarcelar a personas que no son riesgos a la comunidad. La economía de Estados Unidos no es tan fuerte para mantener este sistema”, enfatizó Ginatta. Por su parte, el Servicio de Control de Inmigración (ICE) explicó a La Opinión, que las reformas al sistema de detención están en curso. “Hemos puesto centros de detención en ubicaciones estratégicas que maximizan el acceso de los detenidos a consulados locales y servicios de asesoría legal”, aseguró la vocera Gillian Christensen.

Asimismo explicó que la deportación de inmigrantes sin antecedentes criminales ha disminuido considerablemente. Si se compara los años fiscales 2008 y 2011, se han removido 102 mil personas más, con historial de delitos. A su vez, se redujeron las deportaciones de no criminales a 74 mil, es decir 29%”, agregó.

El informe también criticó las leyes de Arizona y Alabama. Calificó esta última como una de las medidas más antiinmigrantes en Estados Unidos, en la actualidad.