La escasez de medicinas

La batalla contra el cáncer ya de por si es ardua, como para que haya que sumarle la escasez de medicinas que curan algunas manifestaciones de esta terrible enfermedad. En este caso es un medicamento de uso común para el tratamiento, y cura en el 90% de los casos, de leucemia infantil y otros tipos de cáncer.

Los hospitales se ven impotentes ante este grave problema, mientras que la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA) trabaja con los laboratorios a cargo de fabricar este remedio para resolver la crisis.

Lamentablemente el problema existente con la medicina Methotrexate es demasiado común. El año pasado se registraron 267 nuevos casos de escasez de medicinas que todavía no han sido resueltos. En muchos casos, los problemas en las plantas -ya sea por inspecciones o por fallas- perjudican la producción.

Otras veces esta se interrumpe como resultado de una estrategia para elevar el precio de un producto que usualmente es genérico y no tan redituable como antes. Las medicinas salvan vidas pero también, guste o no, es un negocio con márgenes de ganancia y con exigencias de sus accionistas.

Creemos que el sistema actual es muy vulnerable y deja poco margen de maniobra al FDA para actuar. El presidente Obama ha dado más autoridad a la agencia federal para enfrentar este reto, pero es insuficiente.

Hay una propuesta de la senadora Amy Klobuchar (D-Minn.) que exige a los fabricantes reportar toda falta de medicamentos al FDA, en vez de notificar solamente cuando escasean las medicinas en donde ellos son los únicos abastecedores.

La muerte de pacientes por falta de medicinas, cuando hay cura, es imperdonable en una sociedad rica como la nuestra. La escasez es una posibilidad del mercado, pero hay que estar mejor preparado para hacerle frente cuando el producto es una medicina que salva vidas.