Latinos dejan a republicanos

El descontento contra Obama no ha atraído más hispanos al GOP

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Latinos dejan a republicanos
El clima antihispano en las filas republicanas es tan claro, que muchos latinos han preferido retirarse.
Foto: EFE

Un efecto poco discutido de la primaria presidencial republicana es la opinión que los candidatos del partido merecen al votante latino de los Estados Unidos que hasta ahora, con excepción de Florida, ha tenido una mínima participación en las votaciones.

Esa opinión se ha ido registrando en las encuestas realizadas por diversas empresas y medios de comunicación.

El resultado no es nada alentador: un reciente sondeo de votantes latinos en todo el país dado a conocer por Fox News Latino esta semana muestra que los republicanos apenas logran un 14% de la preferencia, todo un record histórico.

Esta cifra, de mantenerse hasta la votación, sería la más baja jamás obtenida por un candidato presidencial de ese partido en los últimos cuarenta años, más baja que el record de 18% que obtuvo Bob Dole en 1996, cuando Bill Clinton obtuvo 73% de la preferencia latina.

Los expertos señalan que probablemente hay más de una razón para esto pero que, en el fondo, el tema de inmigración y el tono duro de las discusiones republicanas al respecto tiene mucho que ver con este resultado.

“Nuestros candidatos necesitan una mejor forma de manejar el debate migratorio. Necesitamos cambiar el tono y el contenido”, indicó David Johnson, consultor republicano de campañas que asesoró a Dole en 1996. “Seguimos concentrándonos en el votante maduro de raza blanca que es, francamente, un grupo en extinción”.

El 1996 también fue un año en el que el tema migratorio penetró con fuerza en la discusión política.

Hacía apenas dos años se había aprobado en California la Proposición 187 y ese año el Congreso de los Estados Unidos aprobaba una restrictiva medida con fervor restriccionista.

Este año de 2012 ha sido particularmente severo en retórica anti inmigrante del lado republicano:los precandidatos, algunos de los que ya salieron de la competencia y los que quedan, han apoyado medidas que van desde la construcción de doble muros fronterizos o su electrificación, hasta el concepto de “auto-Deportación”.

El sondeo también reveló otro dato preocupante para los republicanos: 4 de cada 10 latinos que votaron por John Mc Cain en 2008, ahora dicen que votarán por el Presidente Obama. McCain, candidato republicano ese año, obtuvo 31% del voto latino, menos que Bush en 2004 pero más de lo que los actuales candidatos están logrando.

“No me extrañaría que llegáramos a bajar de 10%”, dijo Johnson. “Me recuerda a 1964, cuando perdimos el voto afroamericano para siempre gracias a la estrategia del sur. Todavía parece que cuando hablamos de hispanos sólo pensamos en los cubanos”.

Los republicanos, sin embargo, apuestan a que los hispanos culparán al presidente Obama de la dificil situación económica de la comunidad y de su tasa de desempleo que es 3 puntos porcentuales más alta que la del resto de la nación.

“La elección de 2012 estará enfocada sobre la economía, y Obama le ha fallado a los latinos en ese rubro”, apuntó recientemente Alexandra Franceschi, portavoz del Comité Nacional Republicano (RNC) “Desde un mayor desempleo, pasando por una deuda más elevada y al costo de la gasolina, a los latinos les va peor con este presidente demócrata”.

El sondeo de Fox News Latino no refleja esta afirmación de los republicanos (el nivel de aprobación de Obama entre los votantes latinos es un impresionante 73%) aunque si muestra un punto débil del Presidente con los votantes latinos: inmigración.

Un 41% de los votantes latinos no está de acuerdo con el presidente y su manejo del asunto migratorio.

“Hay muchas señales preocupantes para los demócratas, puede que para los latinos que dan prioridad al tema de inmigración este sea el principio de la apatía electoral”, apuntó Robert Preuhs, politólogo del Colegio Metropolitano de Denver, Colorado.

Preuhs indica sin embargo que el nivel patético de apoyo a los republicanos podría hacer que estos se planteen, al menos en esta elección, la salida de “no invertir dinero inútilmente en un voto latino que no van a obtener”.

“Estoy seguro de que a puerta cerrada, sin mucha publicidad, los estrategas del partido deben estar discutiendo si realmente vale la pena o no tener una estrategia latina más allá del estado de la Florida”, dijo Preuhs. “No parece que la tengan”, concluyó