No al racismo en radiodifusoras de LA

Aprueban medida que pide no hacer comentarios sexistas ni racistas en los programas de radio.
No al racismo en radiodifusoras de LA
Foto: Thinkstock

El Concejo de Los Ángeles aprobó este mediodía una resolución que pide a todas las estaciones de radio que se escuchan en esta ciudad no hacer comentarios racistas, ni sexistas en sus programas.

La moción, impulsada por los tres concejales afroamericanos, se enfoca en la emisora KFI-AM (640), cuyos locutores han utilizado un lenguaje despectivo para referirse a los inmigrantes indocumentados, los afroamericanos y las mujeres.

Su programa “John y Ken Show” fue cancelado en febrero luego de referirse a la desaparecida cantante Whitney Houston como una “crack ho” o prostituta por drogas. Dos semanas después, otro locutor de la estación llamó “zorra” a una estudiante que habló en el Congreso a favor del acceso a la anticoncepción.

“John [Kobylt, extitular del programa John y Ken] es un racista y lo que dice en la radio es horrible, porque se escuda en lo que él llama la verdad”, expresó John Ziegler, un locutor que durante cuatro años fue colaborador de dicho programa radial.

En el quinto aniversario de los ataques terroristas de Nueva York, contó Ziegler, Kobylt expresó: “Tratar de controlar a los musulmanes es como tratar de controlar a los afroamericanos, no puedes hacerlo”.

Los ataques de John y Ken Show también fueron dirigidos a los indocumentados. Ellos movilizaron a decenas de residentes del Valle de San Fernando que, en una reunión de la Comisión de Policía de Los Ángeles, protestaron con furia contra la propuesta de no confiscar por 30 días los vehículos manejados por conductores sin licencia.

En el verano de 2011, los presentadores dieron al aire el número de teléfono celular de Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición Proderechos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), y pidieron a sus radioescuchas que le hablaran para exigirle que dejara de prestar asistencia a los indocumentados. Cabrera recibió más de 400 llamadas, varias con mesajes de odio.

Pero no todos estuvieron de acuerdo en las críticas contra KFI-AM. “Si no los quieren escuchar cambien de estación”, dijo Michael Carrión, residente del noreste de la ciudad. “Ustedes [el Concejo Municipal] no son [Adolfo] Hitler para tratar de controlar lo que decimos”, continuó.

Clear Channel, propietaria de la emisora, no había emitido un comentario sobre la resolución, aprobada ayer, hasta el envío de este avance informativo.

Para los concejales, la moción no atenta contra la libertad de expresión, porque, al oponerse al lenguaje despectivo usado en KFI-AM, también está ejerciendo este derecho. “Es ridículo decir que el gobierno no puede expresar su opinión sobre una estación de radio que promueve el odio”, dijo el concejal Richard Alarcón. “Es peligroso cuando el gobierno deja de expresarse”, añadió.

La resolución del Cabildo de Los Ángeles resalta que la falta de diversidad étnica en el personal de la radiodifusora podría ser una de la causa de tantos atropellos. Sólo hay una mujer entre las 15 personalidades de KFI-AM. No hay afroamericanos en sus cabinas, sala de redacción, equipo de producción, departamento de ingeniería, ni en su grupo de colaboradores.

“Con esta resolución enviamos el mensaje que somos una ciudad que no pone en venta el odio en el mercado de los medios de comunicación”, manifestó un representante del grupo Peace and Justice.