Ministros árabes apoyan plan Annan

Los ministros de Exteriores árabes dan su respaldo total al plan de Annan
Ministros  árabes apoyan plan Annan
El representante permanente de Arabia Saudí en la Liga Árabe, Ahmed bin Abdelaziz Qatán, asiste a la reunión de ministros árabes.
Foto: EFE

BAGDAD (EFE).- Los jefes de la diplomacia árabe confirmaron ayer en Bagdad su respaldo total al plan del enviado especial para Siria, Kofi Annan, aceptado por el régimen de Damasco, para buscar una salida al conflicto sirio.

Ese apoyo se refleja en el proyecto de resolución sobre el que trabajaron ayer los ministros para que el jueves sea aprobado por los jefes de Estado y de Gobierno que asistirán a la cumbre árabe de Bagdad.

Un total de diecisiete titulares de Exteriores acudieron a la cita, mientras que el resto enviaron representantes de menor rango.

En una multitudinaria rueda de prensa tras la reunión de ayer, el ministro iraquí de Exteriores, Hoshiyar Zebari, explicó que “la novedad ahora es el acoplamiento de las posiciones árabe e internacional, que tal vez conduzca a la unidad de las dos posturas”.

Según el responsable iraquí, esa coordinación árabe con la comunidad internacional presionará más al Gobierno y a la oposición sirios para que cumplan con la iniciativa de Annan.

En ese sentido, Zebari destacó que, así como el Ejecutivo de Damasco ha aceptado ese plan, la oposición “no tiene un discurso unificado, por lo que debe buscarlo”.

La propuesta de Annan busca un cese de las hostilidades en Siria bajo supervisión de la ONU, la puesta en libertad de los detenidos en las protestas antigubernamentales y el envío de ayuda humanitaria.

Pese a que Zebari advirtió de que “el destino de la crisis siria es la internacionalización si Damasco no cumple con el plan”, a lo largo de la rueda de prensa reiteró en varias ocasiones que el conflicto ya está internacionalizado desde el momento en que la ONU y el Consejo de Seguridad han decidido intervenir.

Asimismo, adelantó que las resoluciones que los líderes árabes aprobarán mañana no contienen una nueva iniciativa, sino que se basan en la que ya han presentado con anterioridad.

En ese sentido, el subsecretario general de la Liga Árabe, Ahmed Ben Heli, subrayó en la misma rueda de prensa que todos los esfuerzos diplomáticos que se están llevando a cabo parten del plan de su organismo, que está en consonancia con la propuesta de Annan.

“De hecho, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, está en contacto permanente con Annan, hablan por lo menos tres veces todos los días”, afirmó Ben Heli.

En los proyectos de resolución se pide al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, el fin “inmediato” de todo tipo de violencia, la protección de los civiles y garantías para que los ciudadanos puedan manifestarse libremente.

También se insta a las autoridades sirias a la liberación inmediata de los prisioneros políticos y al repliegue del Ejército, además de solicitar la entrada de ayuda humanitaria.

Siria no fue el único tema abordado ayer por los ministros, que también analizaron un borrador de resolución sobre el conflicto palestino-israelí, el desarme nuclear en la zona y la llamada Declaración de Bagdad, que defiende “la dignidad de los ciudadanos árabes y el respeto de los derechos humanos”, según explicó Zebari.

Y es que esta cumbre será la primera tras el estallido de la primavera árabe, que fue precisamente la causa de que la cita no se celebrara el año pasado.

Varios jefes de Estado y representantes de los líderes árabes llegaron a Bagdad.

Entre ellos se encuentran el presidente de Sudán, Omar Hasan al Bachir, sobre el que penden dos órdenes de arresto internacional por crímenes contra la humanidad en Darfur, y el presidente palestino, Mahmud Abás.

También llegaron el presidente libio, Mustafá Abdul Jalil, y el tunecino, Moncef Marzuki, además del jefe del Parlamento argelino, Abdelqader bin Jaled, y el líder del Consejo de Estado de Omán, Mustafa Mahfuz.

Pese a ser el principal tema en la agenda de la cumbre, Siria brilla por su ausencia en Bagdad, ya que su participación en la Liga Árabe fue suspendida en noviembre pasado.

Las reuniones, que transcurren en medio de un imponente despliegue de seguridad, se celebran en el Palacio de la República, en plena Zona Verde de la capital iraquí, bajo la vigilancia más de mil militares y policías, apoyados por helicópteros.