Un príncipe como nunca

Arnie Hammer está entre Blancanieves y la reina en 'Mirror Mirror', una nueva versión del cuento clásico infantil
Un príncipe como nunca
Armie Hammer y Lily Collins en una escena de 'Mirror Mirror'.
Foto: Relativity Media

La carrera de Arnie Hammer solo se puede calificar de fulgurante. Aunque antes de su aclamada actuación en The Social Network -donde encarnó a unos hermanos gemelos a través de un complicado empleo de los efectos visuales creados por computadora-, ya había intervenido en algún que otro proyecto (Gossip Girl, en television), no fue hasta ese filme sobre la creación de Facebook que este californiano, nacido en 1986 en el seno de una adinerada familia, demostró sus indudables habilidades interpretativas, que incluyen un despliegue único de carisma, algo que lleva a cabo con notable soltura en Mirror Mirror, una versión cómica del cuento inmortal de Blancanieves y los siete enanos, donde comparte cartel con Lilly Collins, hija del músico Phil Collins, en el papel principal, y una diabólicamente divertida Julia Roberts como la malvada reina.

Hace solo unos meses, Hammer, que en estos momentos rueda la adaptación al cine de El llanero solitario, titulada en su original inglés The Lone Ranger, junto a Johnny Depp, compartía cartel con Leonardo DiCaprio en el drama biográfico J. Edgar, de Clint Eastwood, donde dio vida al aparentemente compañero sentimental de Edgar Hoover, quien fuera director del FBI durante décadas.

Mirror Mirror supone, de este modo, un cambio radical de intenciones y proyecto.

La película, que se estrena mañana, fue dirigida por Tarsem, cineasta de origen indio que recientemente presentó Immortals.

Arnie Hammer detalla que, precisamente, ese mundo de contrastes en su carrera es lo que forma parte del “desafío de ser actor. Y de la diversión. Yo tengo mi propio proceso, tengo una serie de reglas que sigo con el fin de hacer mi trabajo. Pero no puedo seguirlas cada vez que hago una película. Lo que sí puedo hacer es entender el proceso del director, y tratar de acoplarlo al mío”.

“Con Clint era todo acerca del momento, en una sola toma. Com Tarsem era él quien esperaba hasta que creía que todo estaba perfecto. Son dos estilos completamente distintos y los dos me proveen de formas distintas de hacer mi trabajo. Con Clint no hay muchas tomas, con Tarsem hay muchas más y puedes experimentar mucho porque sus objetivos son distintos. Son muy distinto, pero ambos procesos son fascinantes”, explicó vía telefónica.

En el caso de Mirror Mirror, su colaboración con Tarsem fue novedosa. “Absolutamente. No hay forma de entender lo que él va a hacer con el guión desde una perspectiva visual. Intentó explicármelo… pero incluso mientras lo hacía, su cerebro está ya a tanta distancia del mío, creando mundos, imágenes, filtros… no entendí nada hasta que lo vi en la pantalla”, reconoció. “Es algo muy específico en Tarsem, algo en lo que él es muy bueno. Por eso acepté hacer esta película, porque lo respeto. Le dije: ‘¿Sabes qué? Hagas lo que hagas será mejor de lo que me imagino. Así que adelante'”.

Los actores, durante el rodaje, tuvieron la oportunidad de conocer el mundo en el que entraban a través de bocetos y secuencias previsualizadas. Hammer aseguró que “tenía referencias: Tarsem nos mostró la forma de los árboles, el aspecto del castillo, las habitaciones… Eran fotografías, pero estas nunca te dan la imagen real. Es como enseñar fotos del Grand Canyon. Todo es mucho más grande de lo que piensas”. Aunque también parte del secreto del realizador, firmante de cintas como The Cell, con Jennifer López, es que crea un ambiente distendido durante la filmación. “Nos los pasamos tan bien en el rodaje; ese fue el secreto. Tarsem trató de que así fuera, porque él fue el primero en pasárselo bien. Su predisposición se contagia. Él es como un niño y ese entusiasmo se contagia”, reconoció Hammer.

Este, a la hora de crear al Príncipe, no partió de versiones previas de la historia, como Blancanieves y los siete enanos, la obra maestra animada de Walt Disney. “Me senté con Tarsem y durante un par de reuniones hablamos de cómo queríamos que el príncipe fuera, qué iba a transmitir a la audiencia”, narró el actor detallando el proceso.

“En la historia de Blancanieves todo el mundo tiene una idea de cómo es el príncipe, pero afortunadamente, no está siempre bien definida. En la película de Disney, hace acto de aparición al final, besa a Blancanieves y viven felices para siempre… No hace mucho más. No es un papel muy largo. Nuestro príncipe es alguien que trata de encontrarse a sí mismo, que se embarca en una aventura… y en ese proceso descubre por qué es un príncipe. A lo largo de la película se convierte en un hombre”.

Uno de los elementos que le llamó la atención a Hammer al leer el libreto de la cinta fue su humor y el desafío de llevarlo a la pantalla con acierto. “La comedia es muy específica”, indicó. “Las escenas de acción son siempre divertidas. Pero la comedia es muy diferente. Para que funcione hay solo una forma de que funcione. La comedia es como las matemáticas: hay que hacerla bien desde el principio, porque sino no funciona”.

Tener a su lado a un reparto de veteranos en el género le ayudó considerablemente. “Tenemos a genios de la comida, como Nathan Lane, Julia Roberts… Julia es tan maravillosa y dulce. ¡Y tan profesional! Lo que hace, lo hace tan bien… Trabajar con ella hizo mi trabajo fácil”, dijo.

Hammer, quien, en el futuro, afirma que “quiero terminar siendo un director”, está en pleno rodaje de The Lone Ranger, que se filma en diversas localizaciones, entre ellas Nuevo México. El filme es una producción del veterano Jerry Bruckheimer, de cuya carrera destacan títulos como Top Gun, The Rock, Armageddon o la saga de Pirates of the Caribbean. El celebrado productor es, según el intérprete, “increíble. Tras trabajar con él durante el último mes y medio no me sorprende para nada que sea uno de los productores mas exitosos de la historia del cine”, apuntó. “Lo sabe todo. Sabe hacer el trabajo de todo el mundo. Y es lo mismo con [el director] Gore Verbinski… Es tan bueno a la hora de comunicarse con la gente, con los actores… Y trabajar con Johnny Depp…”.

“He tenido la oportunidad de trabajar con Johnny, Leonardo DiCaprio, Judi Dench, Julia Roberts… la lista es increíble”, concluye. “No me lo puedo creer. No quiero pellizcarme porque temo que sea un sueño y me despierte. Me lo estoy pasando demasiado bien”.