Un mal día para Clemens

WASHINGTON (AP).— Lesionado y derrotado en un partido de playoffs frente a los Medias Rojas de Boston, Roger Clemens pidió ver al hombre que le podía “hacer justo lo que él necesitaba”. Preguntó por Brian McNamee.

Cashman, gerente general de los Yanquis de Nueva York, recordó ese momento ayer en el juicio por presunto perjurio que se le sigue al estelar ex pitcher, quien participó 11 veces en el Juego de Estrellas.

Era el tercer partido de la serie por el campeonato de la Liga Americana en 1999. Clemens había permitido cinco carreras antes de dejar el montículo después de sólo dos innings y cojeaba de una pierna. Había pasado apuros en la que sería la peor campaña de su carrera de 24 años en lo que respecta a su promedio de carreras limpias admitidas.

Cashman relató que fue a ver a Clemens en los vestidores del Fenway Park y halló al pitcher con hielo en la pierna y frustración en el rostro.

“Habló sobre cómo congeniaba con Brian McNamee”, dijo Cashman. “Conocía su cuerpo. Brian sabía cómo entrenarlo, cómo hacer justo lo que él necesitaba”.

Los Yanquis contrataron a McNamee y su única obligación profesional era entrenar a Roger Clemens.