Boxer exige respuestas sobre la planta nuclear

Los reactores gemelos, ubicados entre San Diego y Los Ángeles, han estado fuera de funcionamiento durante más de tres meses.

Boxer exige respuestas sobre la planta nuclear
Los reactores gemelos siguen sin funcionar y Boxer busca explicaciones.
Foto: AP

LOS ÁNGELES. – La senadora de California Barbara Boxer pidió detalles ayer a los reguladores federales sobre los generadores de vapor averiados en la planta de energía nuclear San Onofre, en la que una larga investigación de tubos dañados ha dejado a los reactores fuera de servicio durante varios meses.

En una carta, la senadora demócrata pidió a Gregory Jaczko, presidente de la Comisión Reguladora Nuclear (NRC, en inglés) documentación sobre los cambios en el diseño de los generadores que se hicieron en 2009 y 2010, cuando se instalaron en la planta junto al mar, y la revisión que la agencia federal hizo de esas modificaciones.

Lo que se intenta dilucidar es si Southern California Edison (SCE) evadió algún requisito federal al realizar grandes modificaciones, una afirmación presentada por un grupo ambientalista que dijo que los cambios en el diseño provocaron los problemas en la planta.

Los reactores gemelos, ubicados entre San Diego y Los Ángeles, han estado fuera de funcionamiento durante más de tres meses, mientras los investigadores analizan el inusual daño en cientos de tubos en los enormes generadores.

“También se han planteado inquietudes sobre que los cambios en el diseño de los generadores de vapor contribuyeron a un desgaste acelerado de los tubos que transportan agua radioactiva”, escribió Boxer en una carta similar a Edison International, empresa matriz de SCE, que también pidió los documentos. “La determinación de volver a encender los reactores de San Onofre debe garantizar la seguridad de millones de californianos que viven y trabajan cerca de la planta”.

Edison dijo el lunes en una declaración que “la NRC estaba totalmente informada de que el reemplazo se llevaría a cabo según las mismas regulaciones que se habían aplicado antes en otras plantas”.

En el informe de 13 páginas publicado por la organización ambientalista Amigos de la Tierra se advirtió que hacer funcionar la planta nuclear con menos potencia no resolvería los problemas de los tubos desgastados. A comienzos de este mes la compañía anunció un plan tentativo para volver a encender y hacer funcionar los reactores junto al mar a una potencia menor, al menos durante algunos meses, debido a que los ingenieros creen que disminuirá la vibración que podría ser la causa del desgaste.

Los generadores funcionan de manera similar al radiador de un automóvil, que controla la temperatura en el motor del vehículo. Los tubos del generador hacen circular agua caliente y radioactiva desde los reactores, que calienta un baño de agua no-radioactiva alrededor de los tubos. Eso genera vapor, que se usa para hacer girar las turbinas y producir electricidad.

Los tubos son una barrera de seguridad crítica, ya que si uno o más se rompe, existe la posibilidad de que la radioactividad pueda escapar hacia la atmósfera. Además, pérdidas graves pueden provocar pérdidas del agua para enfriamiento desde el reactor.

Cada uno de los cuatro generadores tienen casi 10,000 tubos de aleación que transportan agua radioactiva. El informe también dio información sobre una alegación anterior de que Southern California Edison engañó a reguladores federales sobre las modificaciones, una afirmación que rechazan la Comisión Reguladora Nuclear y la compañía.

El problema comenzó en enero, cuando se apagó el reactor Unidad 3 como precaución después de que un tubo se rompió. Hubo escapes de trazas de radiación en ese momento, pero las autoridades dijeron que no hubo peligro para los trabajadores ni los vecinos. La Unidad 2 había sido puesta fuera de servicio a comienzos de ese mes para mantenimiento, pero los investigadores encontraron después desgaste inesperado en cientos de tubos en ambas unidades.

La NRC ha dicho que no hay un cronograma para volver a encender los reactores, mientras los investigadores siguen buscando la causa del inusual desgaste en los tubos.

El informe, escrito por los asesores de plantas nucleares Fairewinds Associates, con sede en Vermont, sugirieron que las mejores alternativas podrían ser desechar y reemplazar el costoso equipamiento, o gastar hasta 400 millones de dólares en una importante reparación.

Los generadores fueron sustituidos en 2009 y 2010 en un reacondicionamiento que costó 670 millones de dólares.